

Un paciente sospechoso de haber contraído el virus del ébola en un hospital de Glasgow, Escocia, dio negativo en las pruebas realizadas, confirmaron autoridades sanitarias británicas este martes. El individuo había sido admitido en el Hospital Universitario Queen Elizabeth en las primeras horas del martes como medida precautoria, en medio de un brote declarado emergencia sanitaria internacional por la Organización Mundial de la Salud en la República Democrática del Congo y Uganda.
Public Health Scotland (PHS) confirmó que el resultado de la prueba realizada al paciente fue negativo. "Estábamos al tanto de que un individuo en Escocia fue sometido a pruebas de ébola como medida precautoria. El resultado de la prueba ya ha sido recibido y es negativo", indicó un portavoz de la organización, según reportó la BBC.
El paciente fue admitido al Hospital Universitario Queen Elizabeth (QEUH) en Glasgow durante las primeras horas del martes, donde se activaron protocolos de precaución establecidos para casos sospechosos de enfermedades infecciosas graves.
De haberse confirmado, habría sido el primer caso de ébola en el Reino Unido desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote actual en la República Democrática del Congo y Uganda como emergencia de salud pública de preocupación internacional en mayo de 2026.
**Contexto del brote en África**
El brote actual ha registrado casi 700 casos confirmados del virus del ébola bundibugyo, la mayoría concentrados en la República Democrática del Congo, según informó The Guardian. Aproximadamente 138 personas han fallecido, incluyendo dos casos en la vecina Uganda.
El Reino Unido ha comprometido hasta 21 millones de libras esterlinas para apoyar la respuesta local al ébola en la República Democrática del Congo, con el objetivo de proteger a trabajadores de primera línea y comunidades vulnerables, según la información proporcionada.
**Protocolos de seguridad activados**
PHS explicó que, junto con otras organizaciones sanitarias del Servicio Nacional de Salud (NHS), cuenta con "protocolos bien establecidos para evaluar y realizar pruebas a viajeros que llegan al Reino Unido desde áreas afectadas por el ébola". Estos protocolos incluyen rastreo de contactos, evaluación clínica y pruebas precautorias.
La organización confirmó que se activó el Esquema de Trabajadores Retornados de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA RWS, por sus siglas en inglés), diseñado para proteger y monitorear la salud de quienes viajan desde el Reino Unido a áreas afectadas por su trabajo. El portavoz indicó que las organizaciones que envían trabajadores a zonas afectadas donde puedan estar expuestos al ébola deben registrarlos en este esquema.
NHS Greater Glasgow and Clyde informó que no hubo cierres de salas en el QEUH y confirmó que no se aconsejó a pacientes ni visitantes mantenerse alejados del hospital.
**Características del virus del ébola**
El ébola es una enfermedad rara pero frecuentemente mortal causada por un virus que ataca el sistema inmunológico y los órganos del cuerpo. A diferencia de la gripe o el COVID-19, el ébola no es un virus transmitido por el aire, por lo que no se propaga simplemente por estar cerca de una persona infectada, según explicó la BBC.
El virus normalmente infecta animales, típicamente murciélagos frugívoros, pero los brotes entre humanos pueden comenzar cuando las personas comen o manipulan animales infectados. La transmisión ocurre típicamente por contacto directo con sangre u otros fluidos corporales, objetos contaminados o animales.
Los síntomas tardan entre dos y 21 días en aparecer. Comienzan súbitamente y se asemejan a la gripe o la malaria, con fiebre, dolor de cabeza y cansancio. A medida que la enfermedad progresa, se desarrollan vómitos y diarrea, y puede conducir a insuficiencia orgánica. Algunos pacientes, aunque no todos, desarrollan sangrado interno y externo.
**Antecedentes en el Reino Unido**
Los últimos casos confirmados de ébola en el Reino Unido ocurrieron entre tres trabajadores sanitarios que regresaron de África Occidental en 2014 y 2015, donde habían estado tratando a pacientes con ébola. En los tres casos fueron tratados en una unidad de aislamiento de alto nivel y se recuperaron completamente. No hubo casos de transmisión posterior.
Entre estos casos se encuentra el de Pauline Cafferkey, una enfermera escocesa que contrajo el virus mientras trabajaba en Sierra Leona durante el brote de África Occidental de 2014-2015. Cafferkey se recuperó, pero sufrió una recaída y también desarrolló meningitis, afectando gravemente sus articulaciones y capacidad para caminar, entre otros problemas.
En noviembre de 2022, parte del hospital de Colchester fue sometida a limpieza profunda tras un caso sospechoso de ébola que posteriormente resultó negativo.
**Evaluación del riesgo**
Expertos en enfermedades infecciosas afirman que el riesgo más amplio para el público es muy bajo. El ébola es un patógeno altamente peligroso, pero no es un virus transmitido por el aire como la gripe o el COVID-19. Requiere contacto directo con fluidos corporales infectados para propagarse, y los individuos generalmente solo se vuelven contagiosos después de desarrollar síntomas.
Public Health Scotland reiteró que "el riesgo de personas que llegan al Reino Unido desde áreas afectadas es bajo y el NHS cuenta con procedimientos seguros para detectar y manejar cualquier caso de este tipo". La organización indicó que está trabajando estrechamente con la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido para evaluar las rutas por las cuales los viajeros pueden ingresar al Reino Unido desde países afectados.
PHS también confirmó que "no hay casos confirmados de ébola" en Escocia en este momento, y que donde sea necesario, se realizará rastreo de contactos y los contactos pueden someterse a evaluación clínica y pruebas precautorias.