El informe 'Unlocking the Netherlands' AI Potential' (Desbloqueando el Potencial de IA de los Países Bajos) documenta que las empresas neerlandesas que ya utilizan inteligencia artificial reportan beneficios medibles en sus operaciones, según Strand Partners.
El 80% de estas compañías afirma que la innovación se ha acelerado durante los últimos dos años, mientras que el 76% reporta mejoras en productividad, según el estudio. Además, el 81% espera que la inteligencia artificial contribuya al crecimiento empresarial durante el próximo año.
La mayoría de las organizaciones permanece en etapas tempranas de implementación, dependiendo principalmente de chatbots públicos y herramientas comerciales estándar, según el informe. Sectores como administración pública, salud y construcción continúan rezagados en la adopción de estas tecnologías.
Las empresas emergentes representan una excepción notable, con el 83% declarando estar preparadas para tecnologías avanzadas de inteligencia artificial, según Strand Partners.
El estudio identificó barreras estructurales que ralentizan el progreso a largo plazo. La escasez de habilidades especializadas constituye el mayor desafío, con las empresas reportando déficits en experiencia en inteligencia artificial, ciberseguridad y análisis de datos, según el informe. Los costos crecientes de cumplimiento normativo y el financiamiento limitado también afectan la adopción.
Las empresas neerlandesas consideran cada vez más la soberanía digital, la protección de datos y el acceso a infraestructura tecnológica global como elementos importantes para mantener la competitividad de Europa en inteligencia artificial, según Strand Partners.
La brecha entre adopción básica y preparación avanzada señala un desafío más amplio para Europa: cerrar las brechas de habilidades, inversión e infraestructura mientras se equilibra innovación, regulación, protección de datos y dependencia de proveedores tecnológicos globales, según el análisis del informe.
El caso neerlandés ilustra que la competitividad europea en inteligencia artificial dependerá no solo de las tasas de adopción, sino de si las empresas pueden avanzar desde herramientas básicas hacia sistemas más avanzados que transformen flujos de trabajo, toma de decisiones y productividad, según Strand Partners.
