

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, su familia y el ministro del Interior, Armando Benedetti, fueron incluidos la semana pasada en una lista de sanciones financieras por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, lo que podría dejarlos fuera del sistema bancario colombiano debido a las interconexiones con la red financiera estadounidense.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos al presidente colombiano Gustavo Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior Armando Benedetti ya están teniendo consecuencias tangibles en su vida financiera, según confirmó el propio Benedetti, quien reveló que le han bloqueado su tarjeta de crédito.
"Me bloquearon la tarjeta de crédito; estoy mal y golpeado", confesó Benedetti en una entrevista con Blu Radio, añadiendo que "como son MasterCard o Visa y son compañías gringas, me las bloquearon". El ministro describió la situación como "una cosa es que a usted le prohíban ir a ver a Mickey Mouse y otra que lo pongan al lado de Osama Bin Laden", haciendo referencia a la diferencia entre perder la visa y quedar excluido del sistema financiero global.
Las sanciones, anunciadas el viernes pasado por el Departamento del Tesoro estadounidense, se basan en acusaciones de permisividad con el narcotráfico. Según Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, "desde la llegada al poder del presidente Gustavo Petro, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas, inundando Estados Unidos y envenenando a los estadounidenses".
Aunque técnicamente no se trata de la tradicional Lista Clinton —creada en 1995 para sancionar exclusivamente al Cartel de Cali—, los efectos prácticos son los mismos: bloqueo financiero, aislamiento reputacional y riesgo de quedar fuera del sistema bancario. La medida fue emitida bajo una orden ejecutiva más reciente, firmada por Joe Biden en 2021, que permite sancionar no solo a narcotraficantes, sino también a quienes colaboren o faciliten sus operaciones.
Un asesor de alto nivel en entidades bancarias, con operaciones tanto en Colombia como en el exterior, advirtió en conversación con El País —bajo condición de anonimato por la sensibilidad del tema— que "existe el riesgo de que Petro quede por fuera del sistema bancario nacional". Esto no sería una consecuencia jurídica, sino una reacción estructural del sistema financiero colombiano.
La Corte Constitucional de Colombia, en una sentencia de 1999, establece que la inclusión en la Lista Clinton constituye una "causa objetiva que justifica la decisión de la banca" para terminar contratos con los sancionados. Aunque no es obligatorio, los bancos tienen el derecho de hacerlo si consideran que mantener la relación con los sancionados pone en riesgo sus vínculos con entidades extranjeras.
"La mayoría de las entidades financieras colombianas mantienen relaciones comerciales muy importantes con la banca estadounidense", explica la Corte. Si un banco colombiano mantiene la relación comercial con la persona sancionada, podría ser sancionado por el gobierno de Estados Unidos como facilitador de operaciones ilícitas, lo que pondría en riesgo a todo el sistema financiero del país andino.
Petro ha reaccionado con dureza a las sanciones. En su discurso del viernes en la Plaza de Bolívar, aseguró que no tiene bienes ni cuentas en Estados Unidos y que, por tanto, la sanción no lo afecta en lo personal. "Si yo no he hecho negocios nunca, no tengo un dólar en Estados Unidos, no hay ninguna cuenta qué congelarme. No tengo ni ganas hacer negocios en Estados Unidos", dijo.
Sin embargo, el presidente colombiano pasó por alto mencionar que sus cuentas en Colombia peligran, pues los bancos tienen carta blanca para congelarlas si quieren evitar el riesgo de enfrentarse a sanciones por parte de las autoridades estadounidenses. La decisión sería particularmente polémica para el sistema bancario colombiano, pues no se trata de congelar las cuentas de un ciudadano cualquiera, sino las del presidente de la República.
Oreste Sangiovanni, abogado y expresidente del equipo de fútbol América de Cali, club deportivo que vivió lo que significa estar en la Lista Clinton, explicó a El País que "es un proceso administrativo, no jurídico. Es para que te saquen del mapa financiero". Según su experiencia, "uno se busca la manera de pagarle a los proveedores. No tienes nada. Ni cuenta corriente, ni de crédito, ni acceso a préstamos. Básicamente, nada para que la empresa funcione. Estar en esa lista mata la confianza. Es una forma de muerte social".
Sangiovanni lideró el proceso para sacar al equipo de la Lista Clinton, una tarea que tardó casi 14 años y que solo fue posible gracias al respaldo del gobierno de Juan Manuel Santos. Desde el 8 de junio de 1999, el equipo operó sin cuentas en el sistema financiero, prescindió de patrocinios de multinacionales y se le prohibió cualquier transacción con entidades estadounidenses. El aislamiento financiero llevó al club al borde de la quiebra, condenándolo a una década de crisis deportiva y reputacional.
Salir de la lista es posible, pero complejo. El proceso se llama delisting y puede tardar años. Implica presentar una solicitud ante la OFAC, demostrar que la inclusión fue errónea o que ya no se realizan las actividades que motivaron la sanción. "El procedimiento no tiene un plazo específico y puede depender de muchos factores, incluyendo factores políticos. Finalmente, la decisión es netamente del Departamento del Tesoro estadounidense", explica Santiago Ramírez López, abogado especializado en cumplimiento normativo.
En el caso de Petro, su defensa está en manos del abogado estadounidense Daniel Kovalik, quien ha declarado ante W Radio que la sanción está "políticamente motivada" y que "no tiene nada que ver con algo malo que haya hecho [Petro]". Kovalik planea presentar una objeción formal ante la OFAC y no descarta una demanda por difamación contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Trump, por su parte, ha intensificado sus ataques contra Petro, a quien ha llamado "un tipo que está produciendo muchas drogas" y "un líder de las drogas ilegales". "Será mejor que tenga cuidado o tomaremos medidas muy serias contra él y su país", advirtió Trump a los periodistas en el Despacho Oval el miércoles.
Las tensiones entre ambos países se han incrementado notablemente desde que Trump regresó a la Casa Blanca. El mes pasado, por primera vez en casi 30 años, Estados Unidos añadió a Colombia a su lista de naciones que no cooperan en la lucha contra el narcotráfico, lo que ha llevado a recortes en la asistencia estadounidense al país sudamericano.
Benedetti también ha expresado preocupación por cómo esta situación podría afectar a sus hijos que viven en el extranjero. "No quiero que los señalen como hijos de un narcotraficante", manifestó. El ministro ha iniciado acciones legales para contrarrestar las acciones de Washington: "Voy a dar pelea, no me voy a esconder, voy a aclarar esto hasta el final", concluyó.
El hijo del presidente, Nicolás Petro, ha calificado la situación como una "persecución política sin precedentes". "Por el único hecho de ser hijo de Gustavo Petro me meten injustamente en la 'Lista Clinton'. Una persecución política y judicial sin precedentes. Acudiré a organismos internacionales para defender mis derechos", manifestó en sus redes sociales.
El gobierno de Venezuela también ha reaccionado a las sanciones contra Petro, calificándolas de "acciones ilegales, ilegítimas y de carácter neocolonial que violan el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas". Según un comunicado del gobierno venezolano, las medidas de Estados Unidos buscan "promover la desestabilización interna en Colombia".