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Pogacar domina el Alpe d'Huez y sentencia el Tour de Francia 2026 con victoria de récord

El ciclista esloveno Tadej Pogacar ganó el viernes 24 de julio la decimonovena etapa del Tour de Francia en el legendario Alpe d'Huez, estableciendo un nuevo récord de ascenso de 35 minutos y 26 segundos, superando por más de un minuto el anterior registro de Marco Pantani de 1997. Con esta victoria, Pogacar amplió su ventaja en la clasificación general a 7 minutos y 11 segundos sobre el belga Remco Evenepoel, acercándose decisivamente a su quinto título en la carrera francesa, que se define el domingo en París.

DEPORTES24 JUL 2026

Pogacar ejecutó un ataque solitario desde el pie del icónico puerto de categoría especial, remontando una desventaja de más de tres minutos cuando faltaban 12 kilómetros para la cima. Sin apoyo de compañeros de equipo en el tramo final, alcanzó al ecuatoriano Richard Carapaz y al francés Lenny Martinez cuando restaban 1,5 kilómetros, para luego acelerar de manera decisiva y cruzar la meta con autoridad.

Según reportes de las fuentes, Martinez terminó seis segundos detrás de Pogacar, mientras que Carapaz —quien había ganado la etapa anterior con una brillante victoria en solitario— llegó nueve segundos después. El estadounidense Sepp Kuss, integrante del grupo de fuga inicial, se desfondó en los kilómetros finales y terminó a 1 minuto y 14 segundos.

La victoria representa la quinta etapa ganada por Pogacar en esta edición del Tour de Francia y la 26 de su carrera profesional. Su tiempo de ascenso de 35 minutos y 26 segundos en los 13,8 kilómetros de subida regular al 8,1% de pendiente media destruyó el récord anterior de Pantani, establecido hace casi tres décadas. Durante el ascenso, Pogacar generó más de 430 vatios de potencia y mantuvo una velocidad media de 23,367 kilómetros por hora.

"Es muy bonito ganar aquí arriba. Estoy súper feliz de llevarme la victoria", declaró Pogacar tras cruzar la meta. Cuando se le preguntó sobre el récord de Pantani, respondió: "No sé cuál era el tiempo de Pantani. No le doy demasiada importancia a eso, pero escuché que rompí el récord, así que estoy feliz. Un récord de treinta y tantos años finalmente roto es bueno para nosotros".

El ataque de Pogacar fue particularmente notable considerando que su equipo, UAE Team Emirates XRG, había enfrentado problemas de salud durante la semana. Según las fuentes, un virus había afectado a cuatro compañeros de equipo, obligando al retiro de McNulty, uno de los corredores más valiosos del equipo. A pesar de estas dificultades, Pogacar demostró su dominio absoluto en la montaña.

La estrategia de los rivales de Pogacar en la fuga resultó contraproducente. Carapaz, Kuss y Martinez no trabajaron de manera coordinada para mantener su ventaja. Martinez, aparentemente esperando beneficiarse del desfallecimiento de los demás, se limitó a seguir la rueda de Carapaz sin hacer trabajo en la delantera, lo que obligó al ecuatoriano a esforzarse en solitario. Kuss, por su parte, mostró signos de cansancio y se quedó rezagado.

"Tuve que luchar contra corredores súper buenos. Pero estaban jugando un poco entre ellos, así que eso me ayudó a recortar la diferencia", explicó Pogacar sobre cómo logró alcanzar a los fugados. En los últimos 900 metros, Carapaz mostró una resistencia fenomenal para mantenerse con el maillot amarillo, pero finalmente sucumbió ante una aceleración brutal cuando Pogacar lo rebasó definitivamente.

El ambiente en el Alpe d'Huez fue descrito como caótico y desenfrenado. Multitudes estimadas entre 500.000 y 600.000 aficionados, muchos de los cuales habían acampado durante días, se alinearon en las 21 curvas de herradura de la subida. Los espectadores portaban banderas de varias naciones y gritaban ánimos constantemente. En algunos momentos, la visibilidad de Pogacar se vio limitada por el humo de las bengalas encendidas por los aficionados, y el público se acercaba peligrosamente a su rostro.

"Fue una atmósfera de locura en toda la subida", reconoció Pogacar. El ambiente fue descrito por las fuentes como una "fiesta caótica y loca", con temperaturas de 30 grados Celsius, olor a embragues quemados de los vehículos de apoyo, música a todo volumen y el rugido de las motos de la caravana.

Adam Yates, compañero de equipo de Pogacar, tuvo un papel crucial en la victoria. Yates, quien había estado tan enfermo días antes que apenas podía llegar a la meta después de la etapa del miércoles hacia Voiron, realizó una actuación de resurrección en el Alpe. Pogacar lo utilizó como apoyo moral durante varios kilómetros en el ascenso, y Yates le proporcionó un impulso psicológico importante antes de que el esloveno se lanzara al ataque final.

"Tuve a Adam en el medio para darme un impulso moral. Estoy muy feliz de que esté de vuelta después del día de contrarreloj y estuve feliz de rodar detrás de él durante un par de kilómetros en la subida", comentó Pogacar sobre la contribución de su compañero.

La etapa también fue marcada por un incidente que afectó a Einer Rubio, corredor del equipo Movistar. Cuando Pogacar pasaba a Rubio, el coche de apoyo del UAE frenó bruscamente ante un espectador caído, y Rubio chocó contra el parabrisas trasero del vehículo, sufriendo cortes en la cara. El incidente obligó a Rubio a abandonar la carrera.

Con esta victoria, Pogacar se acerca decisivamente a unirse a un selecto grupo de leyendas del ciclismo. Está a punto de convertirse en el quinto hombre en ganar cinco Tours de Francia, uniéndose a Eddy Merckx, Miguel Indurain, Jacques Anquetil y Bernard Hinault. Solo le quedan dos etapas por disputarse, y con una ventaja de más de siete minutos sobre su más cercano perseguidor, la victoria final en París el domingo parece prácticamente asegurada.

El mexicano Isaac del Toro, compañero de Pogacar en el UAE Team Emirates XRG, se mantiene tercero en la clasificación general, retrasado a 9 minutos y 42 segundos. Remco Evenepoel, el belga que ocupa el segundo lugar, ha visto desvanecerse cualquier esperanza de desafiar a Pogacar en la batalla final por el título.

La próxima etapa, programada para el sábado, es la denominada "etapa reina" del Tour de Francia. Con 171 kilómetros de recorrido, incluye tres ascensos de categoría especial —Col de la Croix de Fer, Col du Galibier y Col de Sarenne— y una subida de primera categoría al Col du Télégraphe, antes de un final quebrado hacia el Alpe d'Huez nuevamente. En total, la etapa incluye 66 kilómetros de pura escalada.

Aunque Pogacar podría simplemente defender su ventaja en esta etapa decisiva, las fuentes sugieren que el esloveno podría no resistirse a la tentación de atacar nuevamente. "Mañana es la etapa reina del Tour. Es el día más duro del Tour. Seguiremos nuestro propio plan, nuestro propio ritmo. No nos importa nada más", declaró Pogacar, dejando abierta la posibilidad de una nueva demostración de dominio.

El director deportivo de Pogacar, Matxin Fernández, fue reducido a lágrimas por la actuación de su corredor en el Alpe. "No sé por qué se emocionan tanto", comentó Pogacar sobre la reacción de su equipo. "No lloro a menudo. Supongo que significó mucho para el equipo y también la forma en que estamos corriendo como equipo, el espíritu de equipo que tenemos. No puede ser mejor, así que cuando ganamos, las emociones salen a la superficie".

La victoria de Pogacar en el Alpe d'Huez confirma el antiguo adagio del ciclismo: "El Tour se gana en el Alpe". Su demolición de los rivales en esta etapa legendaria ha dejado claro que no hay competidor capaz de desafiar su dominio en esta edición de la carrera francesa. Con dos etapas por disputarse y una ventaja de más de siete minutos, Pogacar está prácticamente asegurado de ser coronado campeón cuando la carrera termine el domingo en los Campos Elíseos de París.

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Pogacar domina el Alpe d'Huez y sentencia el Tour de Francia 2026 con victoria de récord

El ciclista esloveno Tadej Pogacar ganó el viernes 24 de julio la decimonovena etapa del Tour de Francia en el legendario Alpe d'Huez, estableciendo un nuevo récord de ascenso de 35 minutos y 26 segundos, superando por más de un minuto el anterior registro de Marco Pantani de 1997. Con esta victoria, Pogacar amplió su ventaja en la clasificación general a 7 minutos y 11 segundos sobre el belga Remco Evenepoel, acercándose decisivamente a su quinto título en la carrera francesa, que se define el domingo en París.

24 jul 2026
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Pogacar ejecutó un ataque solitario desde el pie del icónico puerto de categoría especial, remontando una desventaja de más de tres minutos cuando faltaban 12 kilómetros para la cima. Sin apoyo de compañeros de equipo en el tramo final, alcanzó al ecuatoriano Richard Carapaz y al francés Lenny Martinez cuando restaban 1,5 kilómetros, para luego acelerar de manera decisiva y cruzar la meta con autoridad.

Según reportes de las fuentes, Martinez terminó seis segundos detrás de Pogacar, mientras que Carapaz —quien había ganado la etapa anterior con una brillante victoria en solitario— llegó nueve segundos después. El estadounidense Sepp Kuss, integrante del grupo de fuga inicial, se desfondó en los kilómetros finales y terminó a 1 minuto y 14 segundos.

La victoria representa la quinta etapa ganada por Pogacar en esta edición del Tour de Francia y la 26 de su carrera profesional. Su tiempo de ascenso de 35 minutos y 26 segundos en los 13,8 kilómetros de subida regular al 8,1% de pendiente media destruyó el récord anterior de Pantani, establecido hace casi tres décadas. Durante el ascenso, Pogacar generó más de 430 vatios de potencia y mantuvo una velocidad media de 23,367 kilómetros por hora.

"Es muy bonito ganar aquí arriba. Estoy súper feliz de llevarme la victoria", declaró Pogacar tras cruzar la meta. Cuando se le preguntó sobre el récord de Pantani, respondió: "No sé cuál era el tiempo de Pantani. No le doy demasiada importancia a eso, pero escuché que rompí el récord, así que estoy feliz. Un récord de treinta y tantos años finalmente roto es bueno para nosotros".

El ataque de Pogacar fue particularmente notable considerando que su equipo, UAE Team Emirates XRG, había enfrentado problemas de salud durante la semana. Según las fuentes, un virus había afectado a cuatro compañeros de equipo, obligando al retiro de McNulty, uno de los corredores más valiosos del equipo. A pesar de estas dificultades, Pogacar demostró su dominio absoluto en la montaña.

La estrategia de los rivales de Pogacar en la fuga resultó contraproducente. Carapaz, Kuss y Martinez no trabajaron de manera coordinada para mantener su ventaja. Martinez, aparentemente esperando beneficiarse del desfallecimiento de los demás, se limitó a seguir la rueda de Carapaz sin hacer trabajo en la delantera, lo que obligó al ecuatoriano a esforzarse en solitario. Kuss, por su parte, mostró signos de cansancio y se quedó rezagado.

"Tuve que luchar contra corredores súper buenos. Pero estaban jugando un poco entre ellos, así que eso me ayudó a recortar la diferencia", explicó Pogacar sobre cómo logró alcanzar a los fugados. En los últimos 900 metros, Carapaz mostró una resistencia fenomenal para mantenerse con el maillot amarillo, pero finalmente sucumbió ante una aceleración brutal cuando Pogacar lo rebasó definitivamente.

El ambiente en el Alpe d'Huez fue descrito como caótico y desenfrenado. Multitudes estimadas entre 500.000 y 600.000 aficionados, muchos de los cuales habían acampado durante días, se alinearon en las 21 curvas de herradura de la subida. Los espectadores portaban banderas de varias naciones y gritaban ánimos constantemente. En algunos momentos, la visibilidad de Pogacar se vio limitada por el humo de las bengalas encendidas por los aficionados, y el público se acercaba peligrosamente a su rostro.

"Fue una atmósfera de locura en toda la subida", reconoció Pogacar. El ambiente fue descrito por las fuentes como una "fiesta caótica y loca", con temperaturas de 30 grados Celsius, olor a embragues quemados de los vehículos de apoyo, música a todo volumen y el rugido de las motos de la caravana.

Adam Yates, compañero de equipo de Pogacar, tuvo un papel crucial en la victoria. Yates, quien había estado tan enfermo días antes que apenas podía llegar a la meta después de la etapa del miércoles hacia Voiron, realizó una actuación de resurrección en el Alpe. Pogacar lo utilizó como apoyo moral durante varios kilómetros en el ascenso, y Yates le proporcionó un impulso psicológico importante antes de que el esloveno se lanzara al ataque final.

"Tuve a Adam en el medio para darme un impulso moral. Estoy muy feliz de que esté de vuelta después del día de contrarreloj y estuve feliz de rodar detrás de él durante un par de kilómetros en la subida", comentó Pogacar sobre la contribución de su compañero.

La etapa también fue marcada por un incidente que afectó a Einer Rubio, corredor del equipo Movistar. Cuando Pogacar pasaba a Rubio, el coche de apoyo del UAE frenó bruscamente ante un espectador caído, y Rubio chocó contra el parabrisas trasero del vehículo, sufriendo cortes en la cara. El incidente obligó a Rubio a abandonar la carrera.

Con esta victoria, Pogacar se acerca decisivamente a unirse a un selecto grupo de leyendas del ciclismo. Está a punto de convertirse en el quinto hombre en ganar cinco Tours de Francia, uniéndose a Eddy Merckx, Miguel Indurain, Jacques Anquetil y Bernard Hinault. Solo le quedan dos etapas por disputarse, y con una ventaja de más de siete minutos sobre su más cercano perseguidor, la victoria final en París el domingo parece prácticamente asegurada.

El mexicano Isaac del Toro, compañero de Pogacar en el UAE Team Emirates XRG, se mantiene tercero en la clasificación general, retrasado a 9 minutos y 42 segundos. Remco Evenepoel, el belga que ocupa el segundo lugar, ha visto desvanecerse cualquier esperanza de desafiar a Pogacar en la batalla final por el título.

La próxima etapa, programada para el sábado, es la denominada "etapa reina" del Tour de Francia. Con 171 kilómetros de recorrido, incluye tres ascensos de categoría especial —Col de la Croix de Fer, Col du Galibier y Col de Sarenne— y una subida de primera categoría al Col du Télégraphe, antes de un final quebrado hacia el Alpe d'Huez nuevamente. En total, la etapa incluye 66 kilómetros de pura escalada.

Aunque Pogacar podría simplemente defender su ventaja en esta etapa decisiva, las fuentes sugieren que el esloveno podría no resistirse a la tentación de atacar nuevamente. "Mañana es la etapa reina del Tour. Es el día más duro del Tour. Seguiremos nuestro propio plan, nuestro propio ritmo. No nos importa nada más", declaró Pogacar, dejando abierta la posibilidad de una nueva demostración de dominio.

El director deportivo de Pogacar, Matxin Fernández, fue reducido a lágrimas por la actuación de su corredor en el Alpe. "No sé por qué se emocionan tanto", comentó Pogacar sobre la reacción de su equipo. "No lloro a menudo. Supongo que significó mucho para el equipo y también la forma en que estamos corriendo como equipo, el espíritu de equipo que tenemos. No puede ser mejor, así que cuando ganamos, las emociones salen a la superficie".

La victoria de Pogacar en el Alpe d'Huez confirma el antiguo adagio del ciclismo: "El Tour se gana en el Alpe". Su demolición de los rivales en esta etapa legendaria ha dejado claro que no hay competidor capaz de desafiar su dominio en esta edición de la carrera francesa. Con dos etapas por disputarse y una ventaja de más de siete minutos, Pogacar está prácticamente asegurado de ser coronado campeón cuando la carrera termine el domingo en los Campos Elíseos de París.

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