Polonia advierte que los próximos meses serán "críticos" ante amenaza de provocación armada rusa
El primer ministro polaco Donald Tusk alertó este viernes que su país se prepara para "diversos escenarios" y que los próximos meses podrían ser "críticos" debido a la amenaza de Rusia, tras reportes de medios que citan inteligencia estadounidense sobre planes de Moscú para ejecutar una "provocación" armada en territorio polaco con el objetivo de probar la determinación de la OTAN.
Tusk respondía a informes publicados por medios polacos y británicos que señalan que Rusia estaría planeando un ataque contra Polonia, país miembro de la OTAN, según información de inteligencia estadounidense.
"No pretendo asustar a nadie, pero los próximos meses pueden ser verdaderamente críticos, también debido a la naturaleza cambiante de la guerra. Estas preocupaciones son particularmente palpables en los estados bálticos", declaró Tusk a periodistas el viernes, según reportó la cadena británica BBC.
El medio polaco Onet informó que fuentes cercanas al presidente polaco Karol Nawrocki indicaron que Estados Unidos había emitido varias advertencias a Varsovia sobre un complot para atacar al país. La Casa Blanca y el Departamento de Estado estadounidense no respondieron a las solicitudes de comentarios de la BBC.
Según los planes reportados, también publicados por el diario británico The Telegraph el viernes, la infraestructura polaca podría ser atacada mediante misiles o drones, o soldados podrían ser enviados al estado miembro de la OTAN.
Los reportes sugieren que el objetivo sería presionar a los aliados occidentales de Ucrania para que suspendan la ayuda al país mientras continúa luchando contra la invasión a gran escala de Rusia, lanzada en 2022.
Consultado sobre los informes, Tusk afirmó: "No tengamos miedo, nos estamos preparando para diversas situaciones, pero no podemos ignorarlas... Somos conscientes de las amenazas, también gracias a la información de nuestros aliados".
El presidente polaco Nawrocki asistirá la próxima semana a una cumbre de la OTAN con líderes de otros miembros de la alianza defensiva en Turquía.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró que la reunión demostrará que los europeos están atendiendo los llamados de larga data del presidente estadounidense Donald Trump para aumentar su gasto en defensa, mientras se espera que los líderes también se comprometan a continuar financiando armas para Ucrania.
Tusk había dicho al Financial Times en abril que Rusia podría atacar a un estado miembro de la OTAN en "meses".
A finales de junio, su viceprimer ministro Radek Sikorski declaró a CBS News que no descartaría una operación de "bandera falsa" rusa en los próximos dos años para justificar un ataque contra un estado de la OTAN. Una operación de bandera falsa es aquella en la que un actor realiza un ataque haciéndolo parecer como si hubiera sido perpetrado por otro, con el fin de justificar una respuesta militar.
Los estados bálticos han reconocido previamente preocupaciones sobre su vulnerabilidad ante un ataque ruso. Medios letones reportaron en junio que sus servicios de inteligencia habían advertido que Moscú estaba planeando provocaciones militares en la región o en Polonia.
El embajador de Lituania ante la OTAN declaró el jueves que Rusia tiene más probabilidades de recurrir a la guerra híbrida —como incursiones de misiles o drones— que a un ataque militar convencional, según la emisora de servicio público del país, LRT.
El Artículo 5 de la OTAN establece que un ataque armado contra un miembro será considerado un ataque contra todos, por lo cual acudirán en defensa mutua. Este artículo constituye el pilar fundamental de la alianza defensiva y nunca ha sido invocado excepto tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Polonia, que comparte frontera con Ucrania y el enclave ruso de Kaliningrado, se ha convertido en un punto estratégico clave en el apoyo occidental a Ucrania. El país ha sido uno de los principales defensores de mantener y aumentar la ayuda militar a Kiev, y ha servido como ruta de tránsito fundamental para el suministro de armas y ayuda humanitaria.
La advertencia de Tusk se produce en un momento de creciente tensión en Europa del Este, con la guerra en Ucrania entrando en su quinto año y sin señales claras de resolución diplomática. Los países de la OTAN en la frontera oriental de la alianza han intensificado sus preparativos militares y han solicitado mayor presencia de tropas aliadas en sus territorios.
La cumbre de la OTAN en Turquía será crucial para definir la postura de la alianza ante estas amenazas y para coordinar la respuesta colectiva ante posibles provocaciones rusas en territorio de estados miembros.




