El Estadio de Silesia en Chorzów, Polonia, canceló el concierto programado de Kanye West para el 19 de junio de 2026 por "razones formales y legales", según anunció el recinto el viernes, tras presión gubernamental y condena pública por una serie de declaraciones antisemitas, racistas y pronazis del rapero estadounidense. La ministra de Cultura y Patrimonio polaca, Marta Cienkowska, había calificado la decisión de contratar a West como "inaceptable".
La cancelación se produce días después de que West, también conocido como Ye, pospusiera un concierto en Francia y una semana después de que Reino Unido le prohibiera la entrada al país para encabezar el Festival Wireless, según informó la BBC.
Cienkowska escribió en la red social X que "estamos hablando de un artista que ha expresado públicamente opiniones antisemitas, minimizado crímenes y obtenido ganancias vendiendo camisetas con esvásticas". La ministra agregó que "esto es un cruce deliberado de límites y la normalización del odio" y que "la cultura no puede ser un espacio para quienes la explotan para difundir odio".
El concierto habría sido la primera presentación de West en Polonia en 15 años. Antes del anuncio del estadio, el portavoz del ministerio de Cultura, Piotr Jędrzejewski, dijo a la BBC que bloquear el concierto no era sencillo porque no existía una ley aplicable para impedir que se llevara a cabo. Sin embargo, añadió que el ministerio de Relaciones Exteriores polaco coincidía en que el concierto no debía realizarse.
La controversia se remonta a febrero de 2024, cuando West comenzó a vender camisetas con esvásticas, lo que llevó a la plataforma de comercio Shopify a cerrar su tienda en línea, según la BBC. Tres meses después, lanzó la canción "Heil Hitler", en la que afirmaba que una batalla por la custodia de sus hijos y la congelación de sus activos financieros lo llevaron hacia el nazismo.
En enero de 2026, antes del anuncio de su gira europea y el lanzamiento de su último álbum, el rapero se disculpó por sus acciones en una declaración publicada como anuncio de página completa en el Wall Street Journal. "No soy nazi ni antisemita", escribió West. "Amo al pueblo judío". El artista añadió que había "perdido contacto con la realidad" debido a su trastorno bipolar.
Los comentarios de West resultaron particularmente dolorosos en Polonia, donde bajo la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes construyeron y operaron campos de concentración y exterminio para llevar a cabo sus planes de asesinar a los judíos de Europa, incluidos tres millones de judíos polacos, según la BBC. La propia ciudad de Chorzów fue una de las primeras invadidas por las fuerzas alemanas al inicio del conflicto en septiembre de 1939.
Promover símbolos nazis es un delito penal en Polonia y cualquier persona declarada culpable de promover públicamente el nazismo puede ser encarcelada hasta tres años, según la legislación polaca citada por la BBC.
West estaba programado para encabezar el Festival Wireless en Londres y presentarse en Marsella, en el sur de Francia, como parte de su gira europea este año. Pero Wireless se vio obligado a eliminarlo después de que el gobierno británico bloqueara su visa, cancelando finalmente todo el festival. El espectáculo en Marsella ahora está pospuesto "hasta nuevo aviso", según la BBC.
La cancelación en Polonia representa el tercer revés importante para la gira europea de West en menos de dos semanas, reflejando las consecuencias continuas de sus declaraciones públicas. El caso ilustra la tensión entre la libertad artística y los límites legales y éticos en países con historia de persecución nazi, donde la promoción de símbolos y retórica nazi enfrenta restricciones legales estrictas.
La decisión del estadio de Chorzów se produce en un contexto donde las autoridades polacas enfrentan el desafío de equilibrar consideraciones legales con la presión pública y política para rechazar plataformas a figuras que han promovido mensajes de odio. Aunque el portavoz del ministerio de Cultura reconoció la ausencia de una ley específica para bloquear el evento, la combinación de presión gubernamental y la postura del recinto resultó en la cancelación definitiva.