El Partido Popular y Vox alcanzaron un acuerdo de gobernabilidad para Andalucía que otorga a la ultraderecha una vicepresidencia con amplias competencias, según informaron ambas formaciones el 2 de julio de 2026. Juan Manuel Moreno fue investido presidente con 68 votos, el mayor respaldo en la historia autonómica, tras 24 días de negociaciones que culminaron con un pacto de 150 medidas que incluye conceptos como "prioridad nacional" y la reducción de ayudas a cooperación internacional.
Juan Manuel Moreno compareció junto al portavoz de Vox, Manuel Gavira, a las 18.30 horas en el Parlamento andaluz, media hora antes de la segunda votación de investidura, para anunciar el acuerdo de coalición entre el Partido Popular y Vox, según informó El País. La votación otorgó a Moreno 68 votos —53 del PP y 15 de Vox—, el mayor apoyo logrado nunca por un presidente andaluz, según la misma fuente.
El pacto sitúa a Andalucía, la comunidad con más habitantes de España con 8,7 millones de personas, en la misma línea que Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde el PP tampoco alcanzó la mayoría absoluta y gobierna en coalición con Vox, según El País. La coalición entre ambas formaciones gobierna ya en más del 27,4% de la población nacional, según la misma fuente.
**Negociaciones y reparto de poder**
Las conversaciones oficiales comenzaron el 9 de junio y se cerraron 24 días después, según explicó Moreno. El presidente andaluz indicó que el acuerdo pudo haberse alcanzado en la primera votación del 30 de junio, pero se concretó 48 horas más tarde debido a las dificultades en el reparto de sillones, según El País.
Vox obtendrá un puesto de los 13 que tendrá el Gobierno andaluz, aunque con amplias competencias, según informó Moreno. Manuel Gavira será vicepresidente y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, según la misma fuente. Fuentes del Gobierno señalaron que además de Gavira habrá más vicepresidentes y que en caso de suplencia de Moreno será del PP, según El País.
Las competencias de Gavira son las mismas que tuvo el vicepresidente de Ciudadanos en el primer Gobierno de Moreno —Turismo, Justicia y Administración Local—, con la diferencia de que se sustituye Regeneración por Desregulación, un concepto incluido en los anteriores tres pactos autonómicos de gobierno entre populares y ultras, según la misma fuente.
Fuentes del Gobierno andaluz cuantificaron en 1.200 millones de euros las competencias que gestionará Vox, según El País. Además, el PP cederá a Vox uno de sus cinco senadores por la comunidad autónoma y una vicepresidencia en la Mesa de la Cámara, en la que los populares conservarán la mayoría absoluta, según la misma fuente.
**Contenido del acuerdo: "prioridad nacional" y sanidad**
El acuerdo consta de 150 medidas e incluye el concepto de "prioridad nacional" que defiende la ultraderecha, según El País. Moreno, que durante la campaña dijo que esa propuesta era ilegal y "un eslogan vacío", justificó su inclusión señalando que alude al "arraigo" de los ciudadanos y recordó que ese principio ya lo aplicaron los socialistas cuando gobernaban Canarias, según la misma fuente.
El punto 100 del acuerdo contempla una auditoría del coste sanitario derivado de la atención sanitaria a los extranjeros y la creación de una unidad de control de la asistencia sanitaria a terceros obligados al pago, según El País. La finalidad es que "los recursos del Servicio Andaluz de Salud se destinen prioritariamente a los andaluces y españoles que sostienen el sistema y que Andalucía no asuma gastos que corresponden a otros pagadores", según el texto del acuerdo citado por la misma fuente.
**Agenda 2030 y cooperación internacional**
Moreno reconoció diferencias entre ambas formaciones sobre la Agenda 2030, aunque el acuerdo suscribe la supresión de las cargas impositivas derivadas del Pacto Verde que afecten al sector productivo, según El País. A lo largo de dos legislaturas, el dirigente popular ha respaldado muchas de las medidas alineadas en la Agenda 2030, sobre todo las relacionadas con sostenibilidad, cambio climático, transición energética y digitalización, según la misma fuente. El propio Moreno creó en 2021 la Comisión Delegada para la Agenda 2030, que él mismo preside, para "planificar, impulsar y coordinar las actuaciones para el cumplimiento de los ODS y la Agenda 2030", según El País.
El acuerdo incluye la reducción, hasta su eliminación, de las ayudas a la cooperación internacional, según se recoge en el punto 144, según la misma fuente. Moreno es uno de los líderes del PP que más ha defendido la necesidad de cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), según El País. En la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas celebrada en Sevilla el verano pasado, el presidente de la Junta defendió la necesidad de "fortalecer la eficacia de la cooperación internacional" y la importancia del papel de las regiones para prestar servicios públicos y ejecutar políticas ligadas a los ODS, según la misma fuente.
Fuentes cercanas al presidente consideran que el apoyo a la cooperación internacional se blinda en el punto 146, donde se indica que "se deberá demostrar que todo euro público invertido en cooperación internacional al desarrollo redunda en el fin concreto al que se destine y que en ningún caso se supere el mínimo legal", según El País.
**Diálogo social**
Moreno también ha tenido que ceder en materia de diálogo social, uno de los argumentos más recurrentes de su acción de gobierno, según la misma fuente. El presidente andaluz incluyó esa competencia en la denominación de una consejería en la última legislatura —primero en la de Presidencia, y tras la remodelación, en la de Hacienda—, una decisión de la que siempre ha presumido, recalcando que ningún otro gobierno reconocía la importancia de los acuerdos con los sindicatos, según El País. Moreno firmó un total de cinco grandes pactos con las fuerzas sociales, a los que hizo alusión durante la campaña electoral para remarcar su perfil dialogante y moderado, según la misma fuente.
**Reacciones y posicionamiento de Moreno**
Moreno firmó el acuerdo con Gavira en la sala 1 de comisiones del Parlamento, sin esbozar ni una sonrisa, según El País. El popular calificó el pacto de "potente, sereno, sensato y legal" y admitió que hay "diferencias" y "sensibilidades" diferentes entre PP y Vox en materia de medio ambiente y migración, según la misma fuente. "Con 56 años no me va a cambiar nadie", contestó Moreno a la pregunta de si se resentirá el perfil moderado del que ha hecho gala desde que accedió a la presidencia de la Junta tras pactar con la ultraderecha, según El País.
"Vox es Vox y el PP andaluz es el PP andaluz. Somos dos opciones políticas diferentes y tenemos sensibilidades diferentes o ángulos de visión distintas frente a los mismos problemas", señaló Moreno sobre los principales puntos de fricción a la hora de cerrar el acuerdo, según la misma fuente.
Durante las negociaciones, el PP insistió en que solo dos escaños le separaban de la mayoría absoluta —sacó 53 el 17 de mayo— y que Vox no podía esgrimir el peso de sus 15 escaños para reclamar lo mismo que en Extremadura, Aragón y Castilla y León, según El País.
**El fin de la "vía andaluza"**
El pacto con la ultraderecha compromete el perfil centrista de Juan Manuel Moreno, que ha construido todo su contorno político basándose en la moderación, el diálogo, la cercanía y la normalidad, según El País. Es lo que él bautizó como la "vía andaluza" y que ahora, para la oposición, queda arrumbada, según la misma fuente. Su liderazgo, reconocible por su apelativo familiar, Juanma, ha sido clave y fundamental para construir un Partido Popular en Andalucía alejado de los extremismos y atractivo para electores del centro izquierda, según El País.
Durante la campaña electoral, el presidente de la Junta no dejó ni un resquicio de duda de su aversión a Vox, según la misma fuente. Su lema electoral más repetido fue "estabilidad o lío", señalando claramente a Vox, según El País. Moreno consideró que "un Gobierno con Vox es un Gobierno imposible" y admitió en varias entrevistas: "Me quitan el sueño el bloqueo de Vox y su ideario político", según la misma fuente.
El propio Moreno fue consciente del riesgo que corre no solo él, sino el proyecto que lidera, con su cohabitación con Vox, según El País. "El pueblo andaluz puede tener la seguridad de que mi carácter y mis valores son sólidos y que no cambiarán por coyunturas políticas", dijo a modo de confesión en su discurso de investidura, según la misma fuente. Dirigentes del PP aventuran que los próximos cuatro años no serán fáciles, según El País.
**Críticas de la oposición**
La oposición de izquierdas —PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía— calificó de "fraude" el pacto de coalición del PP y Vox, porque Moreno no informó de su contenido en el debate de investidura: el acuerdo se conoció media hora antes de la segunda votación, según El País.
"Es un pacto de la vergüenza que no quieren contar y fraguado en Madrid", dijo la socialista María Jesús Montero, según la misma fuente. "Es un atropello democrático", aseguró José Ignacio García, de Adelante Andalucía, según El País. "Se acabó Moreno Bonilla el moderado", sentenció Antonio Maíllo, de Por Andalucía, según la misma fuente.
**Implicaciones políticas**
El acuerdo andaluz representa un campo de juego que las derechas quieren extender hasta el Gobierno de España cuando se celebren las próximas elecciones generales, según El País. La rapidez del pacto —24 días desde el inicio oficial de las conversaciones— contrasta con la complejidad de las negociaciones en otras comunidades autónomas donde PP y Vox han alcanzado acuerdos similares, según la misma fuente.
La coalición en Andalucía consolida un modelo de gobernabilidad entre el PP y Vox que ya opera en varias comunidades autónomas españolas, extendiendo la influencia de la ultraderecha en la gestión de más de una cuarta parte de la población nacional, según El País. El pacto marca un punto de inflexión en la estrategia política de Moreno, quien hasta ahora había mantenido una distancia pública con Vox y había construido su imagen en torno a la moderación y el centrismo, según la misma fuente.