Presidenta de México asistirá a la final del Mundial tras invitación directa de Trump
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum confirmó el viernes que asistirá a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre España y Argentina el domingo, tras recibir una invitación directa del presidente estadounidense Donald Trump. El encuentro marca el segundo encuentro en persona entre ambos mandatarios en menos de ocho meses, en medio de tensiones comerciales y de seguridad que incluyen negociaciones sobre el tratado de libre comercio norteamericano y solicitudes de extradición de funcionarios mexicanos acusados de narcotráfico.
Sheinbaum confirmó su asistencia en declaraciones informales a la prensa desde su vehículo el viernes por la noche. "Recibí una invitación del presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de sí asistir porque es una invitación directa del presidente de los Estados Unidos", afirmó según reportes de la agencia AP.
La presidenta mexicana indicó que viajará a Estados Unidos el sábado por la noche y regresará a México el lunes, aunque no aclaró si sostendrá encuentros formales con Trump más allá de estar juntos durante el partido. Sheinbaum también mencionó que el primer ministro canadiense Mark Carney asistirá al evento y que grabará un mensaje con más detalles sobre su participación.
Este encuentro representa un giro significativo en la postura de Sheinbaum respecto a los eventos del Mundial. La presidenta mexicana no estuvo presente en el partido inaugural del torneo en Ciudad de México, donde la selección mexicana enfrentó a Sudáfrica, rompiendo así una de las tradiciones más antiguas del evento. En su lugar, cedió su entrada a una joven indígena. Sin embargo, reconoció el viernes que no quiso rechazar una invitación directa de su homólogo estadounidense y sí estará presente en la clausura del torneo, celebrado por primera vez en tres países norteamericanos.
El primer encuentro entre Sheinbaum y Trump ocurrió en diciembre del año pasado en el sorteo del Mundial, después de que se cancelara una cita prevista en la Cumbre del G-7 en Canadá de junio de 2025. Ambos mandatarios han mantenido múltiples llamadas telefónicas desde entonces, pero enfrentan tensiones significativas en varios frentes.
Entre los temas más delicados que tienen sobre la mesa está la nueva ronda de negociaciones comerciales para la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que se inicia la próxima semana. Además, Estados Unidos ha solicitado la captura con fines de extradición de una decena de funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa acusados de narcotráfico. Trump también ha expresado su deseo de actuar militarmente contra los cárteles, posición que Sheinbaum intenta contrarrestar defendiendo la soberanía de México.
La final también contará con la presencia del rey Felipe VI de España, quien viajó a un partido de la selección española en México. Su asistencia subraya cómo el fútbol continúa siendo utilizado como elemento conciliatorio entre estados, permitiendo que líderes políticos con diferencias significativas se reúnan en un contexto deportivo.
La decisión de Sheinbaum de asistir a la final refleja el equilibrio delicado que debe mantener como presidenta de México frente a las presiones estadounidenses en materia de seguridad y comercio, mientras intenta preservar la autonomía de su país en asuntos internos. El evento deportivo proporciona un escenario neutral para que ambos mandatarios se encuentren en medio de negociaciones complejas que afectarán las relaciones bilaterales en los próximos meses.




