

La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, declaró que votaría a favor de la unificación con Rumanía, miembro de la Unión Europea y la OTAN, si se realizara un referéndum, como medida para proteger la frágil democracia de su país frente a la presión rusa, según reveló en una entrevista para el podcast británico 'The Rest is Politics'.
La mandataria moldava, cuyo partido pro-europeo obtuvo un nuevo mandato en septiembre de 2025, ha acusado repetidamente a Rusia de interferir en los asuntos internos de Moldavia, una ex república soviética de aproximadamente 2,4 millones de habitantes con una mayoría de habla rumana y una minoría de habla rusa.
"Si tuviéramos un referéndum, votaría por la unificación con Rumanía", afirmó Sandu en la entrevista difundida el domingo, según Reuters. "Miren lo que está sucediendo en el mundo. Es cada vez más difícil para un país pequeño como Moldavia sobrevivir como una democracia, como un país soberano, y por supuesto resistir a Rusia".
A pesar de que alrededor de 1,5 millones de moldavos poseen ciudadanía rumana, las encuestas recientes muestran que solo aproximadamente un tercio de la población apoya la reunificación con Bucarest. La propia presidenta reconoció que la mayoría de los moldavos no comparten su posición, añadiendo que la integración en la Unión Europea es un "objetivo más realista".
El gobierno de Sandu ha establecido como meta unirse a la UE para 2030, pero deberá implementar difíciles reformas enfrentando la oposición de Rusia. Cabe recordar que los socialistas pro-rusos de Moldavia estuvieron en el poder hasta tan recientemente como 2020.
Moldavia, que también limita con Ucrania, formó parte de Rumanía en el período de entreguerras, pero fue anexada por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Obtuvo su independencia en 1991 con el colapso de la URSS.
La presidenta Sandu fue reelegida en noviembre de 2024 con aproximadamente el 55% de los votos, y sus aliados mantuvieron la mayoría parlamentaria en las elecciones celebradas el 28 de septiembre de 2025, según The Moscow Times citado por United24media. La campaña electoral estuvo marcada por denuncias de las autoridades y socios occidentales sobre interferencia vinculada a Rusia.
Bajo el liderazgo de Sandu, Moldavia ha buscado estrechar lazos con la Unión Europea mientras acusa a Moscú de ejecutar operaciones de influencia híbrida, incluyendo desinformación e intentos de manipular elecciones. Anteriormente, la presidenta había denunciado que Rusia planeaba canalizar aproximadamente 116 millones de dólares para influir en la política moldava, una acusación que Moscú ha negado.
Las autoridades moldavas han advertido sobre una sostenida campaña híbrida rusa que incluiría ciberataques, desinformación e injerencia electoral, dirigida a socavar los procesos democráticos del país y su camino hacia la integración europea.