Psicólogo Jonathan Haidt advierte que la inteligencia artificial podría ocupar la mayoría de los trabajos
El psicólogo social Jonathan Haidt, catedrático de la Universidad de Nueva York y autor de "La generación ansiosa", alertó sobre el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y su capacidad para reemplazar empleos humanos, calificando esta posibilidad como "muy real". Durante su visita a Madrid, donde se reunió con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, Haidt también defendió prohibir el acceso a redes sociales hasta los 16 años debido al daño que causan en el desarrollo cerebral de los jóvenes.
Jonathan Haidt, psicólogo moral de 62 años y catedrático en la Universidad de Nueva York, advirtió que la inteligencia artificial está creciendo a un ritmo que podría desplazar a la mayoría de los trabajadores humanos en un futuro cercano, según declaró durante su visita a la Fundación Rafael del Pino en Madrid.
"La posibilidad de que se ocupe de la mayoría de los trabajos es muy real", afirmó Haidt, quien explicó que cuando ChatGPT apareció inicialmente "era divertido, no escribía demasiado bien, esperábamos que creciese poco a poco, pero lo hizo cada vez más rápido, su capacidad se dobla cada tres o cuatro meses", según declaró al diario El País.
El psicólogo, autor de obras como "La hipótesis de la felicidad" y "La mente de los justos", señaló que este acelerado desarrollo está generando rechazo en las sociedades occidentales. "Por eso causa rechazo: las sociedades occidentales eran proclives a la tecnología, pero ya no. Estados Unidos es la sociedad más antitecnológica de todas, incluso entre los universitarios; siempre apoyaron estas innovaciones", dijo Haidt.
REUNIONES CON LÍDERES POLÍTICOS ESPAÑOLES
Durante su estancia en Madrid, Haidt se reunió con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Según el psicólogo, ambos políticos "coinciden en que es necesario subir la edad de acceso a las redes sociales", según declaró.
Haidt es partidario de prohibir el uso de redes sociales hasta los 16 años, una postura que fundamenta en su último libro "La generación ansiosa. Por qué las redes sociales están causando una epidemia de enfermedades mentales entre nuestros jóvenes", publicado en 2024 por la editorial Deusto.
DEL TECNOOPTIMISMO AL ESCEPTICISMO
El académico se define ahora como un "tecnoescéptico", aunque reconoció que "empecé siendo un tecnooptimista producto del siglo XX". "Uno de mis primeros recuerdos es la llegada a la Luna. Siempre quise ser astronauta o científico", explicó.
Sin embargo, su perspectiva cambió radicalmente. "Creo que tecnologías como las redes o la IA pueden tener efectos tan profundos que no seamos capaces de adaptarnos", afirmó Haidt, quien considera que actualmente "es la tecnología la que nos maneja y no al contrario".
El psicólogo trazó la evolución del iPhone como ejemplo de esta transformación. "Cuando el iPhone salió era una increíble navaja suiza con linterna y calculadora, pero no lo diseñaron para hacernos usarla todo el rato. Luego llegaron las redes y las notificaciones, y lo que era una increíble herramienta se convirtió en la pieza central de la economía de la atención. Ahí se convirtió en un perjuicio para la humanidad", dijo.
Haidt comparó esta dependencia tecnológica con formas de servidumbre: "Es una invención de la que no te puedes alejar, incluso si lo intentas, sientes la compulsión de volver para beneficio de alguien. Suena a servidumbre o esclavismo", según declaró.
EL DAÑO A LA INFANCIA
El psicólogo centró gran parte de su análisis en el impacto de la tecnología sobre los niños y adolescentes. "La infancia ha sido reprogramada. Los humanos evolucionaron para vivir en la sabana y el bosque, trepando árboles, en un mundo natural. No está bien que los chavales crezcan con una pantalla, tienen que explorar, tocar, correr, mirar a la gente a los ojos", afirmó.
Haidt explicó por qué enfoca su trabajo en los jóvenes en lugar de los adultos: "El daño es mayor en la pubertad, por eso retrasar el uso de las redes puede tener enormes beneficios. Segundo, los adultos necesitan las redes sociales, tienen utilidad para ellos, pero los chavales realmente no las necesitan. No se perderían nada", dijo.
Añadió una tercera razón de carácter ético: "Las empresas no deberían tener acceso a los niños. Si los adultos eligen apostar o drogarse, es su elección. Dejamos que tomen malas decisiones. Pero no deberíamos permitir que las compañías enganchen a los niños", según declaró.
El psicólogo criticó especialmente el uso del "chupete digital" en niños pequeños. "Siempre le digo a los gobernantes que urgen regulaciones y campañas de salud pública contra el 'chupete digital'. Tenemos evidencia del daño que hace la tecnología a los más pequeños y vemos normal dar tabletas a niños menores de cinco años y carritos de bebé con sistemas para sujetar las pantallas. Así el cerebro no se desarrolla bien", afirmó.
LA EVOLUCIÓN DE INTERNET
Haidt recordó cómo cambió la percepción sobre internet en las últimas décadas. Citando a Steve Jobs, dijo que "los ordenadores eran bicicletas de la mente. El primer internet parecía un milagro: vimos que podría derribar tiranos en las primaveras árabes".
Sin embargo, "apareció el lado oscuro. Con Cambridge Analytica vimos que las redes podían usarse para manipular. Vimos que empezaban a ser dañinas y empezamos a preguntarnos ¿qué les hemos hecho a los jóvenes y a nosotros mismos? Hoy hay una sensación de descontento con las redes y la tecnología en los países desarrollados", según explicó.
EMOCIÓN VERSUS RAZÓN
Sobre el papel de las emociones en la sociedad, Haidt mantuvo que siempre han predominado sobre el pensamiento racional. "Solo hay ciertas condiciones muy especiales donde eso no es cierto", dijo, comparándolo con experimentos de física: "¿Conoces estas gigantescas máquinas en los laboratorios de física donde pueden crear plasma? Puedes crear otras formas de materia en condiciones muy especiales. Así, las universidades pretenden primar el pensamiento racional, también los fondos de inversión. Fuera de ahí, las emociones son las que mueven el mundo", según declaró.
Esta idea es central en su obra "La mente de los justos", donde plantea que la psique humana funciona como un gran elefante (los procesos emocionales, libidinales e intuitivos) guiado por un pequeño jinete (la razón) que actúa como "jefe de prensa" racionalizando y justificando las posturas ante el mundo, según explica el libro publicado en 2012.
POLARIZACIÓN POLÍTICA Y REGRESO A LA RELIGIÓN
Consultado sobre si la derecha política está adoptando tácticas de cancelación similares a las de la izquierda, Haidt respondió afirmativamente: "Sí, con ideas que nacieron en el seno de la extrema izquierda, como la idea de microagresión: los académicos que estudiaron el concepto alertaron de que podría ser adoptado por la derecha. Y así ha sido", según declaró.
El psicólogo también observó un regreso de las expresiones religiosas entre los jóvenes, especialmente varones en Estados Unidos. "Los hombres no están eligiendo algún protestantismo progresista, sino el catolicismo o la Iglesia ortodoxa, opciones más duras y restrictivas que requieren más sacrificio", dijo.
Haidt atribuyó este fenómeno a una crisis de sentido: "Creo que es porque los jóvenes están perdidos en un pozo de anomia y falta de sentido, desesperados por una guía moral, algo que estructure el mundo para ellos", según explicó.
IMPLICACIONES FUTURAS
Las advertencias de Haidt sobre la inteligencia artificial y las redes sociales llegan en un momento en que diversos gobiernos están considerando regulaciones más estrictas sobre el acceso de menores a plataformas digitales. Su encuentro con los principales líderes políticos españoles sugiere que estas preocupaciones están ganando tracción en las agendas gubernamentales europeas.
La aceleración exponencial de la inteligencia artificial que describe Haidt, con capacidades que se duplican cada tres o cuatro meses, plantea interrogantes sobre la preparación de las sociedades para adaptarse a cambios tecnológicos de esta magnitud. El cambio de actitud en Estados Unidos, históricamente el país más favorable a la innovación tecnológica, podría señalar un punto de inflexión en la relación entre la humanidad y las tecnologías emergentes.
La propuesta de prohibir las redes sociales hasta los 16 años, respaldada según Haidt por líderes políticos de diferentes signos ideológicos en España, representa un enfoque más restrictivo que las regulaciones actuales en la mayoría de países, donde la edad mínima suele situarse en 13 años. La implementación de tales medidas requeriría cambios legislativos significativos y sistemas de verificación de edad más robustos que los actualmente existentes.


