El presidente ruso Vladímir Putin prometió este viernes tomar represalias después de acusar a Ucrania de atacar una residencia estudiantil en la ciudad ocupada de Starobilsk, región de Lugansk, dejando seis muertos, 39 heridos y 15 desaparecidos según autoridades instaladas por el Kremlin. El ejército ucraniano reconoció el ataque pero afirmó haber golpeado el cuartel general de la unidad militar de drones Rubicón, acusando a Moscú de usar infraestructura civil con fines militares.