La reapertura del Estrecho de Ormuz provocó este viernes una caída del 10% en el precio del petróleo Brent, que cotizó en torno a los 91 dólares por barril, su nivel más bajo desde el 4 de marzo, según datos de mercado. El desplome impulsó las principales bolsas mundiales pero golpeó al índice Merval de Argentina, que cayó 1,1% en dólares, con las acciones de petroleras liderando las pérdidas: YPF retrocedió 3,75%, Vista Energy 4,46%, TGS 2,75% y Pampa Energía 1,94%, según registros al mediodía del viernes en Buenos Aires.
La reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz generó una rotación inmediata en los mercados globales de acciones, con inversores abandonando el sector energético en favor de industriales y tecnológicas, particularmente en Estados Unidos, según explicó Gustavo Araujo, jefe de investigación de Criteria. El Brent, referencia internacional del petróleo, registraba una caída del 10% para las 15:14 horas de Buenos Aires, cotizando en torno a los 91 dólares el barril.
En Argentina, la reacción fue levemente negativa para el Merval, con resultados mixtos para las distintas empresas que cotizan en la bolsa pero con rojos para las petroleras. YPF caía el 3,75%, Vista Energy el 4,46%, TGS el 2,75% y Pampa Energía el 1,94%, según datos de mercado.
Pese a la caída del papel en Wall Street, la corrección del Brent puede ser una buena noticia para Horacio Marín, director ejecutivo y presidente de YPF, en el marco de la estabilización al precio de los combustibles que anunció el pasado 1 de abril y por 45 días, según explicó el consultor energético Daniel Dreizzen, director general de Aleph Energy.
Ese esquema entre privados, llamado buffer o amortiguador, consiste principalmente en que las refinerías paguen a las operadoras un precio más bajo que el internacional y que difieran la diferencia para recomponer una vez que cese la volatilidad, según detalló Dreizzen. De esta manera, y con esta caída en los precios de este viernes, a la compañía le ayuda para recuperar parte del dinero.
Para el analista, el valor actual sigue siendo un buen precio desde el punto de vista de las productoras de petróleo argentinas, pero también desde el lado del frente externo y de los dólares que pueden ingresar por exportaciones. Dreizzen agregó que es difícil estimar un valor del petróleo para el corto plazo, pero que si se reestablece el flujo normal proyectaría un valor de Brent bajando progresivamente: de 90 dólares a 80 dólares y luego 70 dólares.
"Es razonable anticipar que, en el mediano plazo, las acciones del sector energético continúen capturando dicho valor adicional. Este argumento es particularmente válido para las compañías locales, que seguimos considerando como las más atractivas del mercado accionario local", agregó Araujo, de Criteria.
Pero para Martín Polo, jefe de estrategia de Cohen y Asociados, la principal preocupación del gobierno argentino hoy no está en el frente externo, sino en el interno: inflación y actividad. Y en ese sentido, la caída registrada del Brent puede colaborar en el objetivo del Ministerio de Economía de volver hacia una senda de desaceleración de los precios.
"Al gobierno parece preocupar más la balanza inflacionaria que el balance de dólares. El dato de marzo fue muy malo y te dejó un piso más alto para abril", dijo el analista. A la medida adoptada por YPF, el gobierno le sumó una pausa en marzo y en abril a la actualización de los impuestos a los combustibles, uno de los componentes del litro de nafta y gasoil que se vende en el país.
Según cálculos actualizados por la Cámara de Exploradoras y Productoras de Hidrocarburos de Argentina y la consultora Economía & Energía, este contexto internacional y nuevo escenario de precios impactará en un importante crecimiento de la balanza comercial energética en Argentina en 2026, tras un saldo positivo de exportaciones menos importaciones en 2025 de 7.829 millones de dólares.
Para este año, el superávit sería de 12.100 millones de dólares, según las proyecciones. Si el promedio del Brent cierra este año en torno a los 90 dólares el barril, en un escenario moderado las exportaciones de gas y petróleo aumentarían a 22.212 millones de dólares en 2030 y a 36.482 millones en un escenario expansivo, con un saldo positivo de 18.442 millones de dólares y 32.576 millones de dólares respectivamente, según los cálculos de la cámara y la consultora.
Esto responde al aumento en la producción de Vaca Muerta y las obras de infraestructura que facilitan el transporte y las exportaciones, que a su vez reducen la demanda de Gas Natural Licuado que el país importa cada invierno para cubrir los picos de consumo. En 2025 se adjudicaron 27 cargamentos, mientras que para este año se proyectan entre 20 y 23, según las estimaciones. Para el 2027, con la ampliación de los gasoductos, se espera que se reduzcan a entre 10 y 15 cargamentos.