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Rebeldes papúes asesinan a piloto estadounidense y queman su avión en Indonesia

Rebeldes separatistas del Ejército de Liberación Nacional de Papúa Occidental (TPNPB) afirmaron haber asesinado a tiros al piloto estadounidense Nicholas F. Gosselin y quemado su avión tras aterrizar en la provincia de Papúa de las Tierras Altas, Indonesia, el jueves. El grupo insurgente justificó el ataque alegando que pilotos civiles han estado transportando tropas indonesias a la región, mientras autoridades indonesias confirmaron el hallazgo de la aeronave calcinada pero no pudieron verificar el destino del piloto ni de sus siete pasajeros.

INTERNACIONAL2 JUL 2026

El Ejército de Liberación Nacional de Papúa Occidental (TPNPB) declaró mediante su portavoz Sebby Sambom que ejecutaron al piloto estadounidense Nicholas F. Gosselin después de que aterrizara en la provincia de Papúa de las Tierras Altas el jueves, según informó la BBC. Los separatistas incendiaron deliberadamente la aeronave como parte de lo que describieron como un "mensaje" contra lo que consideran colaboración civil con las fuerzas militares indonesias.

"Disparamos inmediatamente y quemamos el avión porque había violado el ultimátum del TPNPB", dijo Sambom en un comunicado. El portavoz rebelde añadió que el grupo ha prohibido todos los vuelos en la región disputada porque aeronaves civiles han sido utilizadas para apoyar actividades militares indonesias.

Funcionarios indonesios confirmaron que un avión con un piloto estadounidense que transportaba siete pasajeros fue encontrado quemado en un aeropuerto de la región de Yahukimo, según la autoridad de aviación civil del país. La Dirección General de Aviación Civil indicó que no se plantearon preocupaciones de seguridad cuando el vuelo llegó para aterrizar, pero las comunicaciones se perdieron poco después de que tocara tierra.

Reportes iniciales del director del aeropuerto desde donde despegó el vuelo indican que el piloto ha muerto, según el comunicado de la Dirección General de Aviación Civil. "La causa sospechada del incidente aún está esperando confirmación adicional de las autoridades relevantes", señaló el organismo.

Yusuf Sutejo, portavoz de las operaciones conjuntas policía-militar de Indonesia, no pudo confirmar si el avión había sido atacado por rebeldes ni qué había sucedido con los ocupantes a bordo, según la BBC. La embajada estadounidense en Yakarta y el Departamento de Estado han sido contactados para comentar sobre el incidente.

El TPNPB advirtió que está preparado para disparar contra cualquier aeronave civil en toda la región de Papúa que asista a las fuerzas militares indonesias en el transporte de tropas o logística militar, según Sambom. El portavoz rebelde estableció condiciones para la recuperación del cuerpo del piloto, exigiendo que funcionarios indonesios lo hagan sin llevar militares o policías al área.

Sambom también hizo un llamado al gobierno indonesio para abrir negociaciones y resolver el conflicto, que comenzó en 1969 cuando Papúa fue incorporada a Indonesia. Los rebeldes afirman que los combates han resultado en muertes civiles y desplazamientos masivos, según la BBC.

Este incidente se produce en el contexto de años de conflicto entre el gobierno indonesio y los pueblos indígenas de Papúa Occidental por la independencia de la región rica en recursos naturales. La violencia ha sido recurrente en el territorio, con múltiples ataques contra pilotos extranjeros en años recientes.

En 2024, un piloto neozelandés fue liberado después de 19 meses como prisionero del mismo grupo, tras largas negociaciones por parte de funcionarios en Yakarta y Wellington, según la fuente. Un mes antes de esa liberación, pistoleros del TNPB habían matado a otro neozelandés, el piloto de helicóptero Glen Malcolm Conning, quien fue disparado poco después de aterrizar en una aldea remota.

El patrón de ataques contra pilotos civiles refleja la estrategia del TPNPB de interrumpir lo que consideran apoyo logístico a las operaciones militares indonesias en la región. Los separatistas han intensificado su postura contra vuelos civiles, considerándolos parte de la infraestructura que permite la presencia militar indonesia en territorios que reclaman como independientes.

La situación en Papúa Occidental representa uno de los conflictos separatistas más prolongados en el sudeste asiático, con tensiones que se remontan a más de cinco décadas. La región, rica en recursos minerales y forestales, ha sido escenario de enfrentamientos recurrentes entre fuerzas indonesias y grupos insurgentes que buscan la independencia.

Las implicaciones del asesinato de Gosselin podrían complicar las relaciones entre Indonesia y Estados Unidos, aunque la respuesta oficial estadounidense aún no se ha materializado. El incidente también plantea interrogantes sobre la seguridad de operaciones de aviación civil en zonas de conflicto y la responsabilidad de las aerolíneas y operadores que mantienen rutas en regiones disputadas.

La prohibición declarada por el TPNPB de todos los vuelos civiles en la región amenaza con aislar aún más comunidades remotas que dependen del transporte aéreo para suministros básicos y servicios médicos. La geografía montañosa de Papúa hace que la aviación sea frecuentemente el único medio práctico de transporte en muchas áreas.

El destino de los siete pasajeros que viajaban con Gosselin permanece incierto, con autoridades indonesias incapaces de confirmar su paradero o condición. La falta de información clara sobre los ocupantes del avión añade otra capa de complejidad a un incidente ya volátil que podría escalar las tensiones en la región.

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