Los apagones de internet orquestados por gobiernos se han convertido en una táctica cada vez más común para sofocar la disidencia. El monitor de internet estadounidense IODA (Detección y Análisis de Interrupciones de Internet) registró prácticamente nulo tráfico de datos durante uno de estos eventos, llevando al analista de infraestructura de internet estadounidense Doug Madory a describirlo como "uno de los mayores apagones de comunicación dirigidos por el gobierno en la historia", según reportes de Deutsche Welle.
El caso más documentado es el de Irán, donde durante un apagón de internet el gobierno mató y arrestó a miles de personas. Las estimaciones del número de muertes oscilan entre 7.000 y 40.000, aunque muchos observadores sospechan que la cifra se acerca al extremo superior del rango. La falta de claridad sobre el número exacto de víctimas se debe parcialmente a que el apagón de internet hizo que la comunicación con el mundo exterior fuera prácticamente imposible, según las fuentes.
Este patrón no es exclusivo de Irán. En Rusia, Bielorrusia, Myanmar y Sudán, particularmente cuando los gobiernos temen la resistencia, el internet se ha convertido en un arma de represión, ya que quienes no pueden comunicarse tampoco pueden organizarse.
**Cómo funcionan las redes de malla por radio**
Una solución potencial para estas crisis de comunicación son las redes de malla LoRa, según la información disponible. LoRa, abreviatura de "long range" (largo alcance), se basa en un principio simple originalmente inventado para propósitos industriales. Los pequeños módulos de radio, también conocidos como transmisores LoRa, se han integrado regularmente en chips de silicio físicos utilizados en dispositivos industriales conectados a internet, como detectores de humo, medidores inteligentes de agua o energía y sensores ambientales. Estos dispositivos requieren larga duración de batería y transmisión de datos de largo alcance, pero solo para cantidades pequeñas de información.
Para transmitir información, estos dispositivos utilizan frecuencias de radio sin licencia disponibles para uso civil, las mismas frecuencias utilizadas por estaciones meteorológicas y abridor de puertas de garaje.
Para formar una red de comunicación sin internet, los usuarios primero necesitan comprar un dispositivo transmisor que use LoRa, con costos que oscilan entre aproximadamente 30 euros (35 dólares) y 80 euros (91 dólares). Luego pueden conectar su teléfono al dispositivo usando software especial.
Los dispositivos LoRa transmiten paquetes de datos encriptados a una distancia de varios kilómetros. Cada dispositivo automáticamente reenvía mensajes al siguiente, como un relevo pasado a través de una multitud. Si algún dispositivo falla, el mensaje encuentra el siguiente dispositivo cercano a través de una ruta diferente. Esto significa que la red de comunicación formada puede repararse a sí misma.
El resultado de todo lo anterior es lo que se conoce como una "red de malla LoRa". Los diferentes dispositivos transmisores se llaman "nodos" en la red y, como no hay un nodo central, no hay forma de que la red de comunicación pueda ser apagada. Los módulos de radio pueden mantenerse ocultos y alimentarse mediante baterías o un pequeño panel solar.
**Limitaciones y ventajas de seguridad**
La principal desventaja de una red como esta es que, a diferencia del internet ordinario, los usuarios solo pueden intercambiar mensajes más pequeños, con un tamaño máximo de alrededor de 237 bytes, equivalente a un mensaje de texto corto. Sin embargo, cuanto menos datos se transmitan, más lejos pueden viajar, menos energía consumen y menor es la probabilidad de que la transmisión de radio pueda ser rastreada.
Dos de las plataformas más conocidas que permiten este tipo de comunicación son Meshtastic y MeshCore, ambas de uso gratuito y código abierto. Ambas enfatizan la protección de datos. Los dispositivos transmisores simplemente reenvían mensajes y no pueden leer el contenido. Terceros, incluyendo la policía o agencias gubernamentales, tampoco pueden interceptar los mensajes.
El lema de MeshCore es "tus comunicaciones, tus claves, tu control".
Que el concepto funciona, incluso bajo condiciones extremas, ha sido demostrado por usuarios en Ucrania. Meshtastic-UA ofrece un mapa de red en tiempo real que muestra nodos activos en todo el país, con muchos nodos cerca de las líneas del frente. MeshCore tiene un mapa similar mostrando la distribución global de nodos, aunque muchos otros usuarios ocultan sus ubicaciones.
Es imposible censurar información enviada en redes de malla LoRa. Cuando los gobiernos detienen el internet, hacen cosas como bloquear direcciones de internet y dominios, examinar paquetes de datos y obligar legalmente a los proveedores a cooperar. Por ejemplo, las agencias de seguridad rusas requieren que las empresas de telecomunicaciones que operan localmente les concedan acceso directo a datos de comunicaciones. Quienes no cumplen pierden su licencia. Esto funciona principalmente si la comunicación ocurre a través del internet.
Eso no sucede con las redes de malla LoRa. Los mensajes viajan a través de ondas de radio, eludiendo cortafuegos y sistemas de vigilancia.
**Riesgos y limitaciones prácticas**
Sin embargo, aún existen riesgos para este tipo de comunicación. Por un lado, los transmisores pueden ser rastreados ya que la encriptación protege el contenido de un mensaje, pero no la ubicación del remitente. Las autoridades con el equipo adecuado pueden triangular las señales de radio, lo que significa que pueden localizar físicamente el transmisor dentro de cierta distancia.
Además, en algunos países, operar equipos de radio no autorizados es un delito. En Irán o Rusia, ser encontrado en posesión de tales dispositivos puede tener serias consecuencias legales.
Como cualquier otra red de malla, una red de malla LoRa solo puede funcionar si suficientes personas participan. Si no hay suficientes nodos, entonces la distancia que los mensajes pueden viajar es limitada. Construir una red como esta requiere tiempo, algo que no es posible en situaciones de crisis.
Es incierto si activistas anti-gobierno en estados autoritarios están utilizando redes de malla LoRa. Por buenas razones, cualquiera que participe en tal red preferiría no revelarlo.
Sin embargo, Ucrania ha demostrado que el concepto puede funcionar en el mundo real. El hardware y el software requerido están disponibles gratuitamente en todo el mundo y la tecnología es lo suficientemente madura para que incluso personas sin mucha experiencia técnica puedan configurarla ellos mismos.
En un mundo donde cada vez más gobiernos utilizan el internet como instrumento de poder, y donde empresas como Apple están cada vez más sujetas a presión gubernamental, ¿qué opciones quedan para la comunicación segura? Una red de pequeños módulos de radio podría ser la respuesta para algunos.