Las principales empresas de redes sociales implementaron tácticas deliberadas para captar usuarios adolescentes dentro de las escuelas estadounidenses, incluyendo alertas durante horario escolar, embajadores adolescentes pagados y donaciones millonarias a asociaciones de padres, según revelan documentos internos analizados por The New York Times. Las estrategias se mantuvieron pese a crecientes denuncias sobre daños a la salud mental y el rendimiento académico de los jóvenes.