Reed Jobs impulsa Yosemite hacia la cura del cáncer con inteligencia artificial y nuevas terapias génicas
Reed Jobs, hijo del fallecido fundador de Apple Steve Jobs, lidera Yosemite, una firma de capital de riesgo especializada en oncología que ha cerrado su segundo fondo con 350 millones de dólares y está transformando el descubrimiento de fármacos mediante la combinación de inteligencia artificial, investigación académica y capital de riesgo tradicional. Tres años después de su lanzamiento en 2023, la empresa ha expandido su cartera a casi 25 empresas y está enfocada en objetivos considerados "indrogables" durante décadas, como el gen p53 y KRAS, aprovechando avances tecnológicos que hace poco parecían imposibles.
Reed Jobs es una persona accesible, habladora, autocrítica y claramente apasionada por su trabajo, según reportó TechCrunch en una entrevista realizada en julio de 2026. Aunque no evita hablar sobre su apellido, prefiere enfocarse en Yosemite, la firma de capital de riesgo enfocada en oncología que lanzó en 2023 para construir empresas de biotecnología desde cero, partiendo de investigación académica temprana, utilizando una mezcla de filantropía sin condiciones y capital de riesgo tradicional.
La estrategia de Yosemite se diferencia de otras firmas de capital de riesgo en dos aspectos fundamentales, según explicó Jobs. Primero, la empresa trabaja exclusivamente en oncología, un sector que representa el 40% de toda la biotecnología. Segundo, Yosemite crea sus propias empresas en lugar de simplemente invertir en compañías ya existentes. "No creemos que las curas para el cáncer estén esperando ser descubiertas en las farmacéuticas; creemos que necesitamos crearlas con nuevo conocimiento", afirmó Jobs en la entrevista.
Para reducir el riesgo de estas ideas en etapas tempranas, cuando aún son conceptos incipientes en laboratorios universitarios, Yosemite utiliza filantropía de manera completamente sin condiciones. Dos de las 20 empresas del primer fondo surgieron directamente de subvenciones otorgadas por la firma. Del nuevo fondo de 350 millones de dólares, aproximadamente un tercio se destina a empresas que Yosemite crea por sí misma, ya sean ideas propias o desarrolladas junto con académicos de instituciones como Yale, Berkeley y Stanford. El resto se invierte en empresas creadas por otros que Yosemite desea acompañar. Adicionalmente, el 2,5% de los activos bajo gestión del fondo se destina a un fondo asesorado por donantes, que proporciona dinero de subvención completamente sin condiciones, más un millón de dólares anuales de las comisiones de gestión.
Entre las empresas de cartera de las que Jobs se siente más orgulloso están Azalea, nacida de una subvención al laboratorio de Jennifer Doudna y ahora en ensayos clínicos, y Quarry, una empresa construida con el fundador en serie Craig Crews alrededor de un enfoque terapéutico novedoso llamado proximidad inducida. En este enfoque, un fármaco funciona arrastrando físicamente una proteína causante de enfermedad junto al sistema de descomposición de la célula, en lugar de intentar bloquearla directamente.
El panorama de la biotecnología ha cambiado significativamente desde que Jobs lanzó Yosemite en 2023, cuando el sector aún se recuperaba del colapso posterior a la pandemia. Según Jobs, tres factores han transformado el entorno: las tasas de interés mejoraron, las farmacéuticas están experimentando su mayor acantilado de patentes en la historia mientras mantienen reservas de efectivo récord de la pandemia, y esto ha generado una ola de adquisiciones en los últimos ocho meses. Eli Lilly compró Kelonia por 7 mil millones de dólares, y ha habido victorias masivas en conjugados de fármacos con anticuerpos. Un ejemplo de alto perfil es Revolution Medicines, que ataca KRAS (uno de los genes más comúnmente mutados que impulsa el cáncer, durante mucho tiempo considerado casi imposible de atacar con fármacos) en cáncer de páncreas, duplicando la tasa de supervivencia de la forma más común de cáncer de páncreas de 12 a 24 meses. Este logro ocurrió en el último año.
La inteligencia artificial ha pasado de ser una curiosidad a ser una parte crucial de lo que Yosemite hace. Jobs explicó que la IA está acelerando el trabajo de laboratorio de manera reproducible, no necesariamente haciéndolo mejor, pero sí increíblemente rápido. Más importante aún, la IA ha sido excelente para encontrar objetivos que nunca antes se habían podido alcanzar. Históricamente, solo se podía atacar farmacológicamente aproximadamente el 15% del genoma, porque no se podía atacar proteínas que interactúan con otras proteínas, ya que la química era demasiado difícil. Esto ha cambiado en los últimos años, de la mano con la IA.
En el contexto de ensayos clínicos, Jobs señaló que un ensayo de cáncer de Fase 3 cuesta aproximadamente 260 millones de dólares y solo uno de cada tres tiene éxito. El mayor costo es el reclutamiento y retención de pacientes. La IA podría ayudar a construir un brazo de control sintético, un sustituto generado por computadora para el grupo de comparación sin tratamiento, construido a partir de datos de pacientes existentes. Esto significaría que en lugar de reclutar un grupo de control completo, solo se reclutaría el brazo activo, lo que reduciría a la mitad el número de pacientes necesarios y aumentaría masivamente la velocidad. La FDA está adoptando este enfoque actualmente.
Yosemite está persiguiendo algunos de los objetivos más ambiciosos en oncología. El más grande de todos es p53, un gen supresor de tumores. Jobs está atacando p53 con tres empresas diferentes y varias estrategias. Famosamente, los elefantes no contraen cáncer, y una teoría es que tienen docenas de copias de p53, mientras que los humanos tienen solo una, que se elimina fácilmente. p53 es el gen más frecuentemente suprimido en todos los cánceres humanos; casi todos los cánceres deben eliminarlo para existir en primer lugar. Si se pudiera reactivarlo o atacar sus formas mutadas, eso sería uno de los talones de Aquiles del cáncer, y nunca se ha logrado. Jobs afirmó que creen haber encontrado algo para golpear ese marcador expuesto en todas las diferentes formas en que p53 se mutaciona.
Tune Therapeutics ha sido la empresa principal de edición epigenética en desarrollo clínico durante los últimos años, dirigida a la hepatitis B, que afecta a más de 250 millones de personas y es el principal impulsor del cáncer de hígado. La tecnología permite agregar o eliminar grupos metilo (pequeñas etiquetas químicas que se adhieren al ADN y actúan como un atenuador, aumentando o disminuyendo la actividad de un gen sin cambiar el gen en sí) en sitios específicos del hígado. Cada célula del cuerpo tiene el mismo ADN pero lo expresa de manera diferente. Jobs utilizó la analogía del cabello gris: la melanina se metila y se apaga, por lo que el cuerpo aún produce cabello, solo menos robusto. Este es el mismo proceso detrás del envejecimiento de los sistemas inmunológicos y el metabolismo más lento. La hepatitis B se ve extraña para el cuerpo, por lo que el objetivo es metilar y silenciar el virus en sí, de la manera que aproximadamente el 1% de las personas que espontáneamente eliminan el virus parecen hacerlo naturalmente.
Histosonics es una empresa de dispositivos, lo cual es inusual para Yosemite, que generalmente no invierte en dispositivos. Es la primera empresa que utiliza histotripsia a escala para la destrucción de tumores hepáticos, utilizando terapia no invasiva: crear pequeñas bolsas de aire y luego colapsar las para destruir tejido en un área muy específica, similar a una ecografía en lugar de una tomografía computarizada. Sus programas principales están en tumores pancreáticos e hepáticos. La mayoría del cáncer de páncreas hace metástasis al hígado, por lo que es un emparejamiento natural.
La cartera de Yosemite ahora incluye cerca de 25 empresas en ambos fondos. Dos no han funcionado por razones científicas. Jobs explicó que tranzan estas inversiones contra hitos científicos, y como están tan en las primeras etapas, a veces las cosas fallan en la ciencia. "Eso es lo que esperaríamos", afirmó.
Respecto a las preocupaciones sobre los recortes presupuestarios de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, Jobs señaló que aunque aún hay presión del gobierno federal, es menos amenaza a largo plazo que hace un año. El año pasado, por primera vez en la historia, una administración pidió un recorte de hasta el 40% del presupuesto de los NIH. Para contexto, el mayor recorte que jamás ocurrió fue del 1% en 2009, en respuesta a la crisis financiera global, y eso costó 7.000 empleos de científicos de los NIH. Afortunadamente, el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de manera extremadamente bipartidista, rechazaron completamente el recorte del 40%. Este año volvieron pidiendo un 12%, aún el mayor recorte de todos los tiempos por un orden de magnitud, y Jobs espera el mismo rechazo. La financiación de los NIH tiene más del 90% de aprobación. Personalmente, Jobs cree que deberían pasar a la ofensiva e incrementarla a algo como 100 mil millones de dólares. En términos de dólares, no ha crecido en aproximadamente una década, por lo que en relación con la inflación, ha disminuido realmente.
Jobs también abordó el papel de la IA en la entrega de atención médica. Los hospitales estadounidenses son algunos de los lugares más tecnológicamente ingenuos de la economía, con una cantidad enorme aún realizada por fax y disquete. Los centros de llamadas, como el triaje del 911, son costosos de mantener abiertos 24/7 y son ripe para la IA. También están los registros electrónicos de salud, radiología y patología. Pero donde Jobs se vuelve realmente interesado es en los ensayos clínicos, el mayor sumidero de costos y tiempo en el desarrollo de fármacos.
Cuando se le preguntó sobre la industria de la longevidad, Jobs fue cauteloso. Aunque no quiere morir pronto y la longevidad es importante para él personalmente, no cree que él o nadie realmente sepa de qué está hablando. Pregunta a un genetista y te hablará sobre telómeros; pregunta a un inmunólogo y te hablará sobre células T perdiendo eficacia; pregunta a un metabolómico y obtendrás una respuesta diferente. No hay una gran teoría unificada del envejecimiento como la hay en física. Jobs cree que no "tienes" un problema de longevidad, sino que tu cuerpo envejece de manera diferente en diferentes tipos de células, y la interacción de todo eso es lo que llamamos envejecimiento. Optimizar eso por persona es exactamente lo que debería hacer la atención médica, pero no sabe cómo convertir la longevidad en un negocio de talla única.
La mayor sorpresa para Jobs en tres años dirigiendo Yosemite ha sido el surgimiento de la primera compañía farmacéutica de un billón de dólares, Eli Lilly, gracias a los GLP-1, la clase de fármacos más vendida del mundo. También está viendo signos tempranos de que los GLP-1 pueden ser protectores contra enfermedades neurodegenerativas y cáncer, sin relación con la pérdida de peso, porque la obesidad es uno de solo dos factores de riesgo "pan-enfermedad" (el otro es fumar) que aumentan el riesgo en casi todas las categorías de enfermedades. Esto ha hecho que las personas miren con ojos frescos, ambición fresca y capital real en enormes áreas de enfermedades que habían quedado frías. Genes como KRAS, Myc, beta-catenina y p53, el panteón de oncogenes que nos han eludido durante décadas, ahora, cree Jobs, están al alcance. "No esperaba que Yosemite se moviera tan rápido. Este tiempo es más importante de lo que me di cuenta, lo cual es tanto aterrador como empoderante", concluyó.






