El organismo regulador de exámenes de Inglaterra alertó sobre el creciente uso de tecnología sofisticada para hacer trampa en los exámenes GCSE y A-level, incluyendo gafas inteligentes, auriculares ocultos y bolígrafos con pantallas integradas. Los dispositivos móviles y tecnología inteligente representaron el 44% de todos los casos de mala conducta estudiantil en 2025, según datos oficiales.