Reino Unido despliega destructores al estrecho de Ormuz para desminado tras guerra con Irán
El ejército británico está preparando una misión para asegurar el estrecho de Ormuz mediante el despliegue de un destructor avanzado y un buque equipado con tecnología autónoma de detección de minas, según informó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. La operación busca reabrir la vía marítima tras el conflicto con Irán, que ha paralizado el tráfico internacional y disparado los precios energéticos globalmente.
El Reino Unido está embarcándose en una nueva fase militar para asegurar el estrecho de Ormuz si la guerra con Irán llega a su fin, desplegando un destructor avanzado a la región y otro buque armado con equipo autónomo de detección de minas, según anunció el Ministerio de Defensa británico.
La operación de remoción de minas del estrecho busca reabrir una de las vías marítimas más críticas del mundo, cuyo cierre ha paralizado el tráfico internacional de mercancías y disparado los precios energéticos en Estados Unidos y el resto del planeta, según informó el gobierno británico.
El anuncio se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump criticara repetidamente al Reino Unido por no ayudar a Estados Unidos en la guerra contra Irán, según reportó el Ministerio de Defensa. En respuesta a estas presiones, Londres permitió que bombarderos estadounidenses atacaran Irán desde el sur de Inglaterra, mientras que cazas británicos han volado miles de misiones defensivas en la región.
Al Carns, ministro de las Fuerzas Armadas británicas y ex oficial de la Marina Real con amplia experiencia en combate, defendió la contribución militar del Reino Unido durante una visita organizada para periodistas en Gibraltar el viernes. "Hemos tenido más aviones en Medio Oriente de los que hemos tenido en 15 años" y "hemos derribado más de cien drones", dijo Carns, rechazando las críticas estadounidenses.
El ejército británico llevó a un grupo selecto de reporteros a Gibraltar, un pequeño territorio británico en la punta de España, en lo que pareció un esfuerzo por destacar sus capacidades militares y determinación, y demostrar a la administración Trump que un aliado cercano está cumpliendo su parte, según observaron los periodistas presentes.
Aunque la guerra con Irán no fue iniciativa británica, el país no puede escapar de los efectos de largo alcance del conflicto, según reconoció el gobierno. El tráfico detenido en el estrecho ha paralizado el comercio marítimo internacional, una arteria vital por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial.
La relación especial que ambos países mantienen se ha deteriorado superficialmente desde que Trump entró a la Casa Blanca, según fuentes diplomáticas. El despliegue británico al estrecho de Ormuz también podría servir para desviar más críticas del presidente estadounidense, según analistas militares.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y la península arábiga, es un punto de estrangulamiento estratégico crucial para el suministro energético global. Su cierre prolongado ha generado disrupciones económicas significativas en los mercados internacionales de energía y transporte marítimo.
La misión británica de desminado representa un compromiso militar sustancial que podría extenderse durante meses, dependiendo de la magnitud del minado del estrecho durante el conflicto. El uso de tecnología autónoma para la detección de minas marca un avance en las capacidades de guerra naval del Reino Unido, permitiendo operaciones más seguras sin exponer directamente a personal militar.
La participación británica en el conflicto con Irán ha incluido no solo el apoyo logístico a operaciones estadounidenses, sino también una presencia aérea activa en la defensa de la región, con miles de misiones de combate realizadas por la Real Fuerza Aérea en los últimos meses.
La operación de reapertura del estrecho será crucial para la recuperación económica global, dado que la interrupción del tráfico marítimo ha afectado cadenas de suministro internacionales y contribuido a la inflación energética en múltiples continentes. El éxito de la misión de desminado determinará cuándo podrá reanudarse el flujo normal de petróleo y mercancías a través de esta vía estratégica.



