Reino Unido enfrenta tensión en su red eléctrica durante tercera ola de calor del año
El operador del sistema energético de Gran Bretaña advirtió sobre posibles tensiones en el suministro eléctrico durante la noche del jueves debido a temperaturas extremas que atraviesan Europa, mientras el país experimenta su tercera ola de calor en seis semanas. El Operador Nacional del Sistema Energético (Neso) solicitó suministros adicionales de generadores de energía para hacer frente a la demanda de hogares que encienden ventiladores y aires acondicionados, en un contexto donde Francia reduce la producción de sus reactores nucleares por el calor extremo.
El Operador Nacional del Sistema Energético de Gran Bretaña (Neso) emitió un aviso durante la madrugada pidiendo a los generadores de energía que pusieran a disposición suministros adicionales para gestionar la demanda creciente derivada de las altas temperaturas. Según la institución, los "márgenes de electricidad son ajustados durante el período de demanda máxima de mañana [jueves] por la noche", debido a "temperaturas extremas en toda Europa, reduciendo la disponibilidad de algunas fuentes de generación".
Esta es la segunda vez en pocas semanas que Neso solicita electricidad adicional durante una ola de calor. Hace apenas un mes, durante la anterior onda de calor, Reino Unido registró una temperatura provisional máxima de 37,7 grados centígrados en Lingwood, Norfolk, el viernes 27 de junio, superando el récord anterior de junio de 35,6 grados establecido en 1976.
Las previsiones meteorológicas indican que partes del sur de Inglaterra alcanzarán máximas de 34 grados centígrados el jueves. Aunque estas temperaturas se mantendrán por debajo del récord de junio, el calor extremo se prolongará durante más de diez días, extendiendo significativamente el período de estrés en la red eléctrica.
Neso aclaró que el aviso de margen de electricidad es una herramienta rutinaria utilizada para equilibrar el sistema eléctrico y que "continuará monitoreando las condiciones de cerca y tomará las acciones necesarias para mantener suministros eléctricos seguros". La institución enfatizó que "no hay riesgo para los suministros de electricidad de los clientes", aunque el aviso plantea la posibilidad de que Neso deba pagar precios significativamente superiores a los promedios a las plantas de energía de gas para garantizar que se satisfaga la demanda de electricidad.
La situación en Reino Unido refleja un problema más amplio que afecta a toda Europa occidental. La empresa francesa de servicios públicos EDF, de propiedad estatal, advirtió que la última ola de calor está ejerciendo presión sobre sus reactores nucleares, que regularmente exportan energía a Reino Unido y Alemania. La compañía indicó que la producción podría reducirse en hasta cinco de sus plantas nucleares en los próximos días, ya que el calor extremo afecta la temperatura del agua de los ríos utilizada para enfriar los reactores. EDF comenzará reduciendo la producción y utilizando solo dos reactores esta semana, aunque esto podría ser el primero de una serie de ralentizaciones conforme la ola de calor se desplaza por el continente.
Europa occidental está experimentando su tercera ola de calor en seis semanas, lo que ha provocado incendios forestales generalizados. En Francia, 35.400 hectáreas (87.474 acres) ya han sido quemadas, el doble del promedio. En España, 55.128 hectáreas han sido devastadas por los incendios, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.
Las implicaciones de esta situación son múltiples. En el corto plazo, los hogares británicos podrían enfrentar interrupciones de suministro si la demanda supera las capacidades disponibles, aunque Neso ha indicado que esto no es probable. En el mediano plazo, la dependencia de Reino Unido de las importaciones de energía francesa se ve comprometida por las limitaciones de producción nuclear causadas por el calor. A nivel más amplio, estas olas de calor repetidas plantean preguntas sobre la resiliencia de la infraestructura energética europea ante el cambio climático y la necesidad de inversiones en capacidad de generación adicional y sistemas de enfriamiento más eficientes para las plantas nucleares existentes.




