En un discurso pronunciado en el Salón de Columnas del Palacio Real, Felipe VI abordó el asunto más espinoso de la visita papal: las denuncias de pederastia contra miembros del clero, según informó El País. El Rey tocó este tema después de que León XIV no lo mencionara en su primera intervención pública en territorio español.
Tras destacar la "enorme labor social de la Iglesia católica en España" y expresar su reconocimiento a religiosos, sacerdotes, diáconos y voluntarios que trabajan en residencias, albergues, comedores y centros de acogida, así como a los misioneros en lugares remotos, el monarca añadió con tono grave: "No puede haber mayor contraste con todo ello que el dolor causado por los casos de abuso, que ni son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial", según El País.
"Vuestra claridad y firmeza, que también quiero reconocer, son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño infligido: lo son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto", afirmó Felipe VI dirigiéndose al Pontífice, según la misma fuente.
El párrafo, descrito como "extremadamente delicado y cuidadoso" por El País, fue suficiente para poner sobre la mesa los más de 3.000 casos de pederastia en el seno de la Iglesia católica, según la base de datos de la investigación abierta por ese medio, y las denuncias de encubrimiento contra altos miembros del clero.
ENCUENTRO CON VÍCTIMAS CONFIRMADO
En un programa medido hasta el último milímetro, el encuentro del Papa con las víctimas de curas pederastas es una de las últimas incógnitas por despejar, pues no se conoce cuándo ni dónde tendrá lugar, aunque el Vaticano ha confirmado finalmente que se celebrará, según El País.
La visita de León XIV a España se prolongará durante siete días en Madrid, Barcelona y, por primera vez tratándose de un jefe de la Iglesia católica, las islas Canarias, según informó el medio español. El Rey agradeció al Pontífice "la generosidad y sensibilidad que demostráis con la extensión e intensidad de esta visita".
REFERENCIAS A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Felipe VI también hizo referencia a la primera encíclica del Papa, Magnifica Humanitas, que calificó como un "texto humanista" que aborda la irrupción de la inteligencia artificial no con "una visión catastrofista, sino una mirada cargada de esperanza y de optimismo en el ser humano", según El País.
"Vuestras palabras nos instan a reemplazar el miedo, que es estéril y paralizante, por un conocimiento comprometido, meditado y compartido del potencial y de los riesgos de esta nueva realidad", afirmó el Rey, quien añadió que "esa nueva tecnología no puede ser monopolio de unos pocos, sino un instrumento en manos de todos que beneficie a todas las sociedades", según la misma fuente.
El monarca advirtió que "eso solo será posible si logramos mantener a la persona en el centro de cualquier discurso, jamás reemplazada, subyugada o coaccionada por ningún algoritmo", según El País.
VALORES DEMOCRÁTICOS Y DIGNIDAD HUMANA
En su discurso, el Rey también advirtió que, en un tiempo en que parece que "todo vale, todo es admisible, negociable y justificable, no debe olvidarse que la dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional deben seguir siendo nuestros números primos, porque en ellos está la aritmética de la libertad, la igualdad y la justicia", un mensaje muy similar al que expresó el Pontífice, según El País.
Felipe VI elogió la "sólida formación científica" y matemática de León XIV y, al igual que el nuevo Papa, citó a su antecesor, Francisco, para subrayar la importancia de "saber escuchar", una capacidad que paradójicamente, subrayó, se está perdiendo "en un tiempo de interconexiones", según la misma fuente.
El monarca también recordó las palabras de León XIV cuando fue elegido y pidió ayuda para construir puentes de diálogo. "La unidad como aspiración surge de la conciencia de nuestra fragilidad como individuos. Recordarlo siempre, de palabra y de obra, y en especial en estos tiempos de incertidumbre, bien merece ser pauta de conducta universal: la unidad como vehículo e instrumento de la paz", concluyó, según El País.
RECEPCIÓN Y AGENDA PAPAL
La ceremonia de bienvenida se celebró en el Palacio Real, donde el Papa fue recibido por los reyes Felipe VI y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, según El País. El Pontífice llegó al aeropuerto de Barajas este sábado, donde fue recibido por la Familia Real y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, según la misma fuente.
Durante su estancia en Madrid, León XIV visitó el centro CEDIA de Cáritas en el barrio de Lucero, donde se reunió con migrantes y personas en situación de vulnerabilidad, según El País. El sábado por la tarde, el Papa presidió una vigilia de oración con jóvenes en la plaza de Lima de Madrid, según la misma fuente.
Entre los asistentes a la ceremonia de bienvenida en el Palacio Real se encontraban expresidentes del Gobierno como Felipe González y José María Aznar, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, el líder de VOX, Santiago Abascal, el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, y el secretario general de la UGT, Pepe Álvarez, según El País.
El avión que trasladó al Papa desde Roma fue escoltado por aviones EF-18 del Ejército del Aire nada más entrar en el espacio aéreo español, según la misma fuente. León XIV, que desarrolló gran parte de su labor pastoral en Perú, habla y entiende el español, lo que el Rey destacó como un elemento facilitador del encuentro, según El País.
CONTEXTO DE LA VISITA
La visita de León XIV a España se produce en un momento en que la Iglesia católica enfrenta un escrutinio creciente por los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero. La base de datos de la investigación abierta por El País documenta más de 3.000 casos de pederastia en el seno de la Iglesia católica en España, según ese medio.
El gesto del Rey de abordar públicamente este tema en presencia del Papa, descrito como pactado con el Vaticano, representa un reconocimiento oficial de la gravedad del problema y la necesidad de reparación para las víctimas. La confirmación del Vaticano de que León XIV se reunirá con víctimas de curas pederastas durante su estancia en España, aunque sin precisar cuándo ni dónde, forma parte de este proceso de reconocimiento y reparación, según El País.
La visita incluirá también paradas en Barcelona y las islas Canarias, marcando la primera vez que un Papa visita el archipiélago canario, según la misma fuente. El programa de siete días refleja la importancia que el Vaticano otorga a España, país con una larga tradición católica y donde la Iglesia mantiene una presencia social significativa a través de instituciones educativas, asistenciales y caritativas.

