Rinat Akhmetov, el hombre más rico de Ucrania, relata cómo escapó por segundos de la muerte y mantiene al Shakhtar como símbolo de resistencia
Rinat Akhmetov, propietario del Shakhtar Donetsk y el empresario más influyente de Europa del Este, rompió su silencio en una entrevista exclusiva con The Guardian para conmemorar el 90 aniversario del club ucraniano. El magnate, cuya fortuna se construyó sobre la industria metalúrgica del Donbás, reveló que estuvo a cinco segundos de morir en la explosión que mató a su predecesor en 1995, y explicó cómo su equipo de fútbol se ha convertido en embajador global de Ucrania durante la invasión rusa que comenzó en 2014 y se intensificó en febrero de 2022.
La entrevista se realizó en las afueras de Kiev, la mañana siguiente al ataque aéreo ruso más intenso en varios meses sobre la capital ucraniana, que dejó al menos 25 muertos según The Guardian. Akhmetov, cuyo paradero había sido objeto de especulación durante la guerra, confirmó que permanece en Ucrania de forma permanente.
El empresario de 59 años se convirtió en presidente del Shakhtar Donetsk hace 30 años, tras la muerte de su predecesor y socio comercial Akhat Bragin, quien falleció en una explosión en el estadio en 1995. "Viajábamos a un partido y, como llegamos cinco minutos tarde, él saltó del vehículo y corrió. Yo lo seguí y estuve cinco segundos detrás de la explosión, cinco segundos de la muerte", relató Akhmetov según The Guardian.
Cuando asumió la presidencia del club en octubre de 1996, Akhmetov heredó una situación crítica. "El equipo no tenía estadio, instalaciones de entrenamiento ni siquiera un autobús para viajar. Los jugadores ganaban una miseria, entre 200 y 300 dólares al mes; el club generaba pérdidas continuamente", explicó según la fuente. A pesar de que muchos lo llamaron "demente" por declarar que su objetivo era ganar el campeonato frente al dominante Dinamo de Kiev de Valeriy Lobanovskyi, Akhmetov cumplió su promesa.
**De la Unión Soviética al imperio empresarial**
Akhmetov describió cómo construyó su fortuna tras el colapso de la Unión Soviética. "Cuando la Unión Soviética colapsó, los vínculos industriales y comerciales fueron destruidos. Ucrania vivió tiempos difíciles: desempleo, pobreza, inflación anual del 10.000 por ciento, fue horrible", recordó según The Guardian.
El empresario comenzó comerciando coque y carbón, acumulando capital que luego invirtió en participaciones minoritarias de plantas metalúrgicas. "Las participaciones en plantas de metalurgia eran muy baratas porque no había competencia de empresarios occidentales para invertir en Ucrania", explicó. Compró acciones en la planta de Yenakiieve, donde los trabajadores ganaban 45 dólares al mes con 10 meses de retraso en los pagos, según relató.
Su influencia se extiende por todo el país, siendo más visible en lugares como Azovstal, la planta siderúrgica que se convirtió en símbolo de la resistencia ucraniana en 2022. Sus negocios en el Donbás sufrieron un golpe severo desde que Rusia entró en la región en 2014, según la fuente.
**Shakhtar: símbolo de identidad ucraniana**
En 2007, cuando la situación en el Donbás era muy diferente, Akhmetov rediseñó el emblema del club para que dijera "Shakhtar" en estilo ucraniano en lugar del ruso "Shakhtyor", en respuesta a una encuesta de los aficionados, según The Guardian. "Solo ahora, desde la invasión a gran escala, todos se dan cuenta de la fuerte posición ucraniana que tiene Shakhtar", afirmó.
El club se vio obligado a abandonar su estadio, el Donbas Arena, en 2014. Akhmetov juró no asistir a otro partido hasta que el Shakhtar regresara a su hogar. Sin embargo, rompió esa promesa en mayo de 2026 para asistir al cuarto de final de la Conference League contra el AZ, tras la muerte del legendario entrenador Mircea Lucescu.
"Fue una decisión espontánea, nada estratégica. Cuando entré en la tribuna durante el calentamiento, los chicos aplaudieron y me conmovió hasta las lágrimas", explicó Akhmetov según la fuente. El club alcanzó las semifinales de la Conference League esta temporada y ganó la Liga Premier de Ucrania en mayo de 2026, según se muestra en las imágenes proporcionadas.
Akhmetov revolucionó el fútbol ucraniano al contratar jugadores y entrenadores extranjeros para romper el dominio del Dinamo. El primer técnico extranjero fue Nevio Scala, quien ayudó al Shakhtar a ganar su primer título en 2002. Con Mircea Lucescu ganaron la Copa de la UEFA en 2009 y 22 trofeos en 12 años, según The Guardian.
"Compartimos dolor y placer. Cuando ganábamos, llorábamos lágrimas de emoción. Si perdíamos, llorábamos de tristeza", recordó Akhmetov sobre su relación con Lucescu, fallecido recientemente.
**Azovstal y la resistencia de Mariúpol**
Akhmetov visitó Mariúpol justo antes de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Se reunió con trabajadores de las plantas siderúrgicas Azovstal e Ilyich y les repitió que "Mariúpol es parte de Ucrania", según la fuente. "Cuando llegaron los rusos, nadie recibió a los soldados de Putin con flores. Incluso los niños pequeños tomaban lo que podían, piedras y rocas, y estaban listos para pelear", relató.
Tras la destrucción de Mariúpol, los defensores en Azovstal resistieron a 73.000 tropas rusas. Akhmetov mantuvo contacto diario con el comandante Denys Prokopenko, con nombre en clave "Redis". "Lo llamaba varias veces al día y me conmovía su fuerza y coraje. Nunca escuché pánico en su voz", dijo según The Guardian.
El 20 de mayo de 2022, los defensores recibieron la orden de rendirse. Akhmetov habló con Prokopenko 15 minutos antes de que salieran de Azovstal. "Le dije: 'Denys, ¿qué puedo hacer por ti, qué puedo hacer por tus hombres?' Él respondió: 'No te preocupes por mí, por favor cuida de mis hombres'", recordó. Esta conversación dio origen al proyecto "Corazón de Azovstal", que apoya a los defensores de Mariúpol y sus familias.
Según Akhmetov, el Donbas Arena está en malas condiciones bajo la ocupación. "¿Cómo puede estar prosperando cuando su equipo local no juega allí? Toda la región ocupada del Donbás está en el mismo estado miserable", afirmó según la fuente. En 2013, el salario promedio en Donetsk era solo ligeramente inferior al de Kiev, pero ahora hay "miseria, manufactura de rodillas, gente sin trabajo, sin dinero", describió.
**Relación con Zelensky y visión de paz**
Akhmetov asistió a una reunión organizada por el presidente Volodymyr Zelensky para empresarios el 23 de febrero de 2022. Cuando un periodista le preguntó qué haría si hubiera una invasión a gran escala al día siguiente, respondió: "Me quedaré en Ucrania, no me iré ni viajaré a ningún lado, ayudaré a nuestros militares y a nuestro ejército a mantenerse fuertes, y ayudaré a la gente civil a sobrevivir", según The Guardian.
El empresario, quien ha sido visto de diferentes maneras dentro de Ucrania, particularmente antes de 2014, cuando algunos cuestionaron su lealtad, defendió su posición: "Siempre he sido muy sincero con la gente, el gobierno y la comunidad internacional. Siempre hemos tratado de actuar de la manera más transparente posible".
Sobre su relación con Zelensky, con quien ha tenido enfrentamientos previos, particularmente respecto a los controles sobre los oligarcas, Akhmetov dijo: "La última vez que lo vi fue el 23 de febrero de 2022. No nos hemos reunido desde entonces; él sabe que estoy en Ucrania permanentemente y que no he viajado, y creo que está al tanto de las cosas que hago para sostener a Ucrania".
El empresario elogió al presidente ucraniano: "Ucrania se ha mantenido fuerte debido al coraje y la resistencia de su gente, sus fuerzas armadas y el apoyo del mundo civilizado. Y debido al coraje y la resistencia de nuestro presidente. Se le debe elogiar mucho por el hecho de que podamos hablar ahora, en Kiev. Él no escapó, se quedó aquí con nosotros y demostró ser un hombre valiente de carácter fuerte", afirmó según The Guardian.
Akhmetov definió tres formatos de paz posibles. "Primero, una paz justa, donde Ucrania regrese a las fronteras internacionales de 1991. Por supuesto, Rusia debe pagar reparaciones por el daño que causó. La segunda es una paz duradera, que debe resultar en que Ucrania sea un país europeo libre, próspero y democrático. La opción restante es una paz falsa, a la que Rusia intenta arrastrarnos", explicó según la fuente.
Sobre las perspectivas de paz, el empresario se mostró optimista: "Creo que nos estamos moviendo hacia ella, gradualmente. Las tropas de Putin se quedaron atascadas. Para mí es como si la copa estuviera medio llena. Otros argumentarían que está medio vacía, pero veo que el agua todavía está ahí", dijo según The Guardian.
**Críticas a la FIFA y visión del fútbol europeo**
Akhmetov criticó duramente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien no ha visitado Ucrania desde la invasión a gran escala, a diferencia del presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, quien jugó un papel importante ayudando al Shakhtar en febrero de 2022.
"Tenemos una buena y productiva asociación con la UEFA. Ceferin es un líder fuerte y ha hecho un gran trabajo apoyando al fútbol europeo. Con la FIFA e Infantino, hemos chocado una y otra vez", afirmó según The Guardian. "Infantino necesita viajar aquí y sentir por sí mismo cómo Ucrania y su gente están sufriendo. Si hubiera venido contigo ayer y pasado la noche bajo drones y misiles, creo que se habría convertido en nuestro mejor amigo", añadió.
Sobre el modelo financiero del fútbol europeo, Akhmetov expresó su ambición: "Quiero que intentemos alcanzar el estándar que ha establecido el PSG. No quiero ninguna regulación que baje el nivel del PSG. Debemos esforzarnos por jugar en un nivel similar al de ellos", declaró según la fuente.
**Visión de futuro**
Cuando se le preguntó cómo le gustaría que se viera el club en una década, cuando el Shakhtar cumpla 100 años, Akhmetov respondió: "Jugando con orgullo en nuestro estadio local en un Donetsk ucraniano, donde volveremos a escuchar la música de la Champions League y el himno nacional".
"Miro hacia adelante con gran optimismo. Ucrania se mantendrá fuerte, se convertirá en miembro de la UE y sus ciudadanos vivirán en un país democrático libre, europeo y próspero. El fútbol ucraniano alcanzará un nuevo nivel", concluyó según The Guardian.
Akhmetov, quien de niño trepaba pilas de rocas fuera del estadio para ver partidos porque no tenía dinero para boletos, ha transformado al Shakhtar en uno de los clubes más poderosos de Europa del Este. Hasta 2014, no había perdido un partido en casa durante 18 años. Su promesa de regresar solo cuando el club vuelva al Donbas Arena sigue vigente, aunque hizo una excepción emocional en memoria de Lucescu.
La infancia de Akhmetov en el Donbás de los años 70 estuvo marcada por la pobreza. Recordó una promesa que le hizo a su madre cuando era niño y estaba enfermo: "Mamá, cuando crezca me convertiré en futbolista y ganaré mucho dinero; no pierdas ese bolso". Aunque ganó el dinero, nunca encontraron el bolso. "No pude ser futbolista pero me involucré de una manera diferente. Si me quitas el fútbol, me arrancas el corazón sin anestesia", declaró según The Guardian.

