Un dron de ataque de origen ruso cruzó el espacio aéreo de Rumania la madrugada del viernes e impactó contra un edificio de viviendas en la ciudad de Galati, hiriendo a una mujer y un menor. Dos cazas F-16 y un helicóptero de la Fuerza Aérea rumana persiguieron el aparato durante cuatro minutos, pero el mando militar decidió no interceptarlo ante el riesgo de que su derribo causara más daños a la población civil que el propio impacto del dron, según explicó el general de brigada Gheorghe Maxim.