La final disputada en la cancha Philippe Chatrier duró una hora y 22 minutos, según El País, y mostró un dominio progresivo de Andreeva sobre Chwalinska, clasificada en el puesto 114 del mundo y que intentaba convertirse en la primera jugadora proveniente de la fase previa en ganar en la capital francesa, según Deutsche Welle.
El partido comenzó con tensión para ambas jugadoras. Según The Guardian, los primeros 20 minutos mostraron a Andreeva afectada por el peso de la ocasión, las difíciles condiciones de viento y una oponente que parecía diseñada para causarle problemas. El inicio del primer set fue igualado, con cuatro servicios de rotura consecutivos que dejaron el marcador 2-2, según El País.
Sin embargo, a partir del 3-3, Andreeva encontró su ritmo. The Guardian reportó que la rusa mantuvo su compostura, resolvió problemas tácticamente y comenzó a florecer tras el inicio tenso. Desde ese momento, según El País, Andreeva ganó nueve juegos consecutivos, cerrando el primer set 6-3 tras romper el servicio de Chwalinska en dos ocasiones más.
El segundo set mostró el desequilibrio de fuerzas entre ambas jugadoras. Andreeva salió de forma arrolladora y se colocó 5-0, defendiendo sus tres servicios y rompiendo los dos de la polaca, según El País. Chwalinska maquilló ligeramente el resultado al ganar dos juegos consecutivos para poner el marcador 5-2, pero Andreeva cerró el partido con un break definitivo, sellando la victoria con un revés desde la línea central, según El País.
**Dominio táctico y mental**
La clave del triunfo de Andreeva estuvo en su capacidad para adaptarse a las condiciones y a la estrategia de su rival. Según The Guardian, Chwalinska empleó desde el inicio una variedad de recursos: topspin con efecto, slices bajos, dejadas, ángulos e inyecciones ocasionales de potencia con su derecha zurda. Su excelente defensa hacía extremadamente difícil atravesar sus líneas.
Las condiciones lentas y el viento intenso complicaron inicialmente a Andreeva, quien según The Guardian recurrió en varias ocasiones a globos defensivos en los primeros cinco juegos, temerosa de cometer errores no forzados. Pero una vez que se aseguró su primer servicio en el sexto juego, ganó confianza para posicionarse dentro de la línea de fondo, tomar la pelota temprano con ambos lados y controlar cada punto.
El País destacó que una vez que Andreeva impuso sus condiciones, las 106 posiciones de diferencia en el ranking entre ambas quedaron claras. La número ocho del mundo, según El País, no dio un ápice de aire a su rival en el segundo set.
**Trabajo psicológico y maduración**
Durante la ceremonia de premiación, Andreeva tomó la inusual decisión de agradecerse a sí misma "por creer en mí, siempre dar el 100%, incluso cuando es difícil, intentar cada día ser mejor como persona y como jugadora, creer que puedo hacer esto, luchando contra tantos demonios dentro de mí", según Deutsche Welle.
"Solo yo sé lo difícil que fue para mí. Lo nerviosa que estuve durante estas dos semanas", continuó la campeona, según la misma fuente.
Andreeva elogió especialmente a su entrenadora, Conchita Martínez, subcampeona de Roland Garros en 2000 ante Mary Pierce, quien precisamente le entregó el trofeo este sábado, según The Guardian. "Gracias a mi equipo, a veces puedo ser un hueso duro de roer... Es bastante difícil soportarme ciertos días. Muchas gracias por empujarme hasta mis límites y por hacerme trabajar incluso cuando no quiero trabajar. Y gracias a Conchita especialmente, por compartir su experiencia conmigo y darme todos esos consejos", dijo según El País.
La rusa también agradeció a su psicóloga deportiva, Alexis Castorri, por ayudarla a abordar el tenis de la manera correcta, según The Guardian. "Mi psicóloga dice que siempre puedes elegir cómo vas a estar en la cancha, cómo vas a jugar y quién vas a ser como persona también. Así que simplemente decidí elegir ser una luchadora", declaró según esa fuente.
Andreeva reveló además que se inspiró en Roger Federer. "Vi muchos partidos de Roger aquí. Nadie va a tener la misma aura pero realmente quiero intentar imitar un poco la forma en que se comporta en la cancha porque me encanta verlo jugar. Quizás eso me ayudó un poco porque quería verme bien en la cancha, no estar frustrada o no estar contenta con cómo juego", dijo según The Guardian.
El País señaló que Martínez, quien observaba desde el palco con "ojos verdosos y vidriosos", se emocionó y aplaudió a rabiar a su jugadora porque ahí quedaba plasmado el trabajo bien hecho, esa perfecta labor de escultura que llevan haciendo ambas durante estos dos últimos años: sincronía, paciencia, método y finalmente la culminación de un proceso.
**Récords y contexto histórico**
Andreeva es la campeona más joven de Roland Garros desde Monica Seles en 1992 y la tercera campeona de Grand Slam más joven del siglo XXI, solo por detrás de Maria Sharapova en Wimbledon 2004 y la inglesa Emma Raducanu en el Abierto de Estados Unidos 2021, según The Guardian y El País.
Es la primera tenista rusa en ganar un Grand Slam desde que Sharapova conquistara Roland Garros en 2014, según Deutsche Welle, y la primera adolescente en llevarse la corona desde que la polaca Iga Swiatek lo hiciera en 2020, según la misma fuente.
El País indicó que es la cuarta jugadora rusa en ganar Roland Garros en el siglo XXI, tras Anastasia Myskina en 2004, Svetlana Kuznetsova en 2009 y Sharapova en 2012 y 2014.
Durante el torneo, Andreeva solo cedió un set, el que le arrebató la catalana Marina Bassols en la segunda ronda, según El País. Ninguna jugadora ha ganado más partidos esta temporada que ella, con 36 victorias, ni tampoco sobre tierra batida, con 22 triunfos, según la misma fuente.
**La hazaña de Chwalinska**
Aunque cayó derrotada, Maja Chwalinska protagonizó una actuación histórica. La polaca de 24 años, clasificada 114 del mundo según Deutsche Welle, se convirtió en la segunda jugadora proveniente de la fase previa en alcanzar una final de Grand Slam en la historia, después de Emma Raducanu, según The Guardian.
Durante la ceremonia, Chwalinska bromeó con Andreeva: "Eres tan joven y talentosa. Es tan molesto", según Deutsche Welle. Posteriormente se disculpó ante el público: "Ojalá hubierais podido ver un partido mejor, pero Mirra ha sido simplemente demasiado buena para mí, así que supongo que es su culpa... Lo he hecho lo mejor que he podido", según El País.
El País destacó que Chwalinska disputó diez partidos en menos de tres semanas, con los muslos forrados por vendajes y la erosión acumulada. The Guardian señaló que muchos jugadores habrían soñado con enfrentar a una rival clasificada 114 en una final, pero que este era un encuentro potencialmente peligroso dada la calidad y variedad del juego de la polaca.
Chwalinska esperaba continuar el legado polaco que ha establecido Iga Swiatek en el torneo, ganando cuatro de las seis ediciones anteriores, según El País, pero deberá esperar para levantar su primer Grand Slam.
**Conchita Martínez: segundo Grand Slam como entrenadora**
Este es el segundo Grand Slam de Conchita Martínez como entrenadora, tras el que logró con Garbiñe Muguruza en 2017, según El País. La española, que fue subcampeona de Roland Garros en 2000 ante Mary Pierce, comentaba entonces que "en la pista hay que ser un poco actriz, poner cara de póquer", según la misma fuente.
El País reportó que Martínez ha trabajado en la maduración de Andreeva durante los últimos dos años. "Cuando hace determinadas cosas es una jugadora, y cuando no las hace es otra", señaló la fuente sobre el trabajo de la entrenadora española.
**Implicaciones y futuro**
Con este triunfo, Andreeva consolida su posición como una de las principales figuras del tenis femenino mundial. El País señaló que la rusa había declarado previamente: "Sé que Djokovic tiene 22... Así que yo quiero llegar a 25, si fuera posible", cuando asomó la cabeza en el circuito en 2023.
La misma fuente describió su tenis como "una combinación atlética de tiros, apetito y también, mucho nervio, a veces demasiada tensión", señalando que tanto lo quería que en ocasiones se pasaba. El término medio, indicó El País, es el gran misterio de este deporte, y no tantas figuras o potenciales aspirantes llegaron a entenderlo del todo.
The Guardian destacó que desde que Andreeva llegó al circuito como una jugadora de 15 años, ya venciendo a algunas de las mejores del mundo, parecía cuestión de tiempo antes de que comenzara a competir por títulos importantes. La pregunta era cuánto tiempo tomaría. "No demasiado, resulta", concluyó esa fuente.
En el cuadro masculino, el alemán Alexander Zverev buscará también ganar su primer Grand Slam cuando enfrente al italiano Flavio Cobolli este domingo, según Deutsche Welle y El País.
Tras recibir el trofeo, Andreeva expresó: "He tenido sueños, he tenido muchos pensamientos sobre cómo va a suceder, si va a suceder, cuándo va a suceder, dónde. Diría que el sentimiento en la vida real es mucho mejor, obviamente, que en tus sueños. Se siente mirar este trofeo y darme cuenta de que esto es realmente cierto, y puedo llamarme campeona de Grand Slam, supongo", según The Guardian.
El País cerró su crónica señalando que este es el primer título de Grand Slam de Andreeva, "pero sería raro que no vengan más".




