Rusia intensifica ataques contra civiles en Zaporizhzhia con drones de última generación
Rusia ha escalado significativamente sus ataques contra la ciudad ucraniana de Zaporizhzhia, ubicada a apenas 24 kilómetros de la línea del frente, golpeando autobuses, escuelas, oficinas gubernamentales y edificios residenciales con drones y bombas de planeo. Según la BBC, la seguridad en la ciudad se ha deteriorado drásticamente en cuestión de semanas, a pesar de que las fuerzas ucranianas han logrado retroceder a las tropas rusas algunos kilómetros. Los ataques ahora utilizan drones de visión en primera persona de mayor alcance y tecnología de redes de malla más difícil de interferir, transformando la vida cotidiana de los 750.000 habitantes que permanecen en la ciudad.
La intensificación de los ataques rusos contra Zaporizhzhia representa un cambio táctico significativo en la guerra de Ucrania. Según reportes de la BBC, Anna Holovchenko, residente de la ciudad, fue despertada a las cinco de la mañana por bombas de planeo que golpearon los suburbios de Zaporizhzhia. Una hora después, una segunda ola de drones sobrevoló su casa mientras las defensas aéreas ucranianas intentaban derribarlos.
La escala de los ataques es considerable. Las autoridades locales informaron que interceptaron 884 drones rusos solo en la última semana de junio, según la BBC. Los objetivos incluyen infraestructura civil crítica: autobuses de transporte público, estaciones de gasolina, escuelas, oficinas gubernamentales y viviendas residenciales han sido golpeados repetidamente en las últimas semanas.
Regina Kharchenko, alcaldesa interina de Zaporizhzhia, describió el alcance del ataque durante una reunión del consejo municipal celebrada en un refugio subterráneo. "El enemigo ha intensificado el terror contra civiles, transporte municipal, autobuses de propiedad privada, automóviles, edificios residenciales e incluso niños", dijo Kharchenko a la BBC. La alcaldesa reveló que durante un ataque particularmente intenso "no fui al refugio, pero cuando se puso demasiado ruidoso me cubrí en el baño".
La ubicación estratégica de Zaporizhzhia la hace particularmente vulnerable. La ciudad es la capital administrativa de la región de Zaporizhzhia, una de cinco regiones en el sur y este de Ucrania que Rusia reclama como propias. La central nuclear de Zaporizhzhia, la más grande de Europa, se encuentra ubicada aproximadamente 50 kilómetros al suroeste de la ciudad en territorio bajo ocupación rusa.
El cambio en la capacidad de ataque ruso obedece a innovaciones tecnológicas específicas. Sam Cranny-Evans, analista del Instituto Real de Servicios Unidos (think-tank con sede en Londres), explicó a la BBC que Rusia ha estado utilizando drones nodriza de mayor alcance para entregar varios drones más pequeños que luego se dispersan y golpean objetivos que de otro modo no podrían alcanzar. Además, Rusia ha implementado tecnología de redes de malla, que es más difícil de interferir y permite retransmitir señales de radio de dron a dron, permitiendo cubrir distancias más largas.
Otro factor contribuyente podría ser la reducción de la actividad de guerra electrónica ucraniana. Cranny-Evans sugirió a la BBC que esto podría deberse a "un enfoque en otros lugares y un enfoque igualmente aumentado de las unidades rusas" en Zaporizhzhia. Esta combinación de factores explica por qué los ataques han empeorado incluso después de que las fuerzas ucranianas lograron retroceder a las tropas rusas varios kilómetros de la ciudad.
Las autoridades locales han implementado medidas defensivas. Kharchenko informó a la BBC que se han hecho planes para construir más refugios en toda la ciudad y colocar más redes anti-drones en las ubicaciones más concurridas y vulnerables. Se está aplicando película anti-fragmentos en las ventanas de escuelas, hospitales y edificios públicos como medida de protección adicional.
La alcaldesa describió su experiencia personal bajo los ataques constantes: "Personalmente, tengo mucho miedo. Por la noche a veces duermo en el piso en un pasillo en casa. Vivo en un edificio de apartamentos ordinario, en el séptimo piso. No tengo un búnker personal con 10 guardaespaldas. Vivo una vida ordinaria".
A pesar de la intensidad de los ataques, cientos de miles de residentes permanecen en la ciudad. Anna Holovchenko explicó su decisión de quedarse: "Tenemos comida y combustible, ¿por qué me iría? Quizás no soy del tipo que se asusta fácilmente". Sin embargo, reconoció que la idea de marcharse ha cruzado su mente. Su motivación para permanecer es clara: no quiere que Zaporizhzhia se convierta en otra ciudad destruida por Rusia. "Solo estamos tratando de mantenernos seguros y estamos haciendo todo lo que podemos para sobrevivir hasta nuestra victoria", dijo.
El contexto militar más amplio muestra que mientras las tropas rusas han sido forzadas a retroceder al sur de Zaporizhzhia, continúan avanzando en otros lugares, aunque a un ritmo mucho más lento que antes. Según la BBC, el progreso ruso ha sido obstaculizado recientemente por una campaña ucraniana exitosa de ataques contra refinerías de petróleo rusas, almacenes de combustible y logística en territorios ocupados.
La guerra en Ucrania ha durado casi cuatro años y medio, y para la población de Zaporizhzhia, la ofensiva rusa sigue siendo una amenaza constante. La ciudad, con sus 750.000 habitantes, se encuentra en una posición precaria: lo suficientemente cerca del frente para ser un objetivo regular, pero lo suficientemente lejos para que muchos residentes decidan permanecer, esperando que las defensas locales y las fuerzas ucranianas puedan protegerlos.




