Desde el mar Báltico hasta la frontera rumana, Europa enfrenta una escalada de operaciones encubiertas rusas que incluyen incursiones de drones, sabotaje a infraestructuras críticas, interferencias electrónicas y campañas de desinformación. El impacto de un dron ruso sobre un edificio residencial en Rumania este viernes, el incidente más grave con víctimas causado directamente por Moscú en territorio de la OTAN desde 2022, ha disparado las alarmas en Bruselas y expuesto las vulnerabilidades de los sistemas de defensa europeos ante lo que servicios de inteligencia califican como una estrategia deliberada del Kremlin para poner a prueba la capacidad de respuesta occidental.