Senadora estadounidense presiona al jefe de JP Morgan sobre sus vínculos con Jeffrey Epstein
Elizabeth Warren, senadora demócrata de alto rango en el comité bancario del Senado de Estados Unidos, ha enviado una carta al director ejecutivo de JP Morgan, Jamie Dimon, solicitando aclaraciones sobre los contactos del banco con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. La presión legislativa surge tras la publicación de documentos del Departamento de Justicia que revelan un correo electrónico de 2009 en el que Epstein aparentemente pidió al exministro británico Peter Mandelson que Dimon presionara al canciller británico Alistair Darling para bloquear un impuesto a los bonos de los banqueros.
Warren escribió a Dimon la semana pasada para preguntarle si recibió asesoramiento de Epstein mientras cabildaba contra un impuesto británico sobre bonificaciones bancarias, según la carta publicada por el comité el lunes. "Es crítico que el Congreso y el público estadounidense comprendan completamente la extensión de cualquier interacción que el banco y usted tuvieron con Epstein", escribió la senadora.
Dimon, quien ha sido presidente y director ejecutivo del banco más grande de Estados Unidos durante dos décadas, declaró ante un tribunal en 2023 que nunca había conocido a Epstein y que no había escuchado el nombre del delincuente sexual fallecido hasta su arresto en 2019. Sin embargo, un conjunto de documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos este año ha aumentado la presión sobre Dimon, una de las figuras más poderosas de Wall Street, y ha planteado nuevas preguntas sobre sus vínculos con Epstein.
Un correo electrónico de 2009 surgió este año como parte de los archivos de Epstein, que aparentemente mostraba al financiero desacreditado pidiendo al exministro laborista británico Peter Mandelson si Dimon debería cabildear ante el canciller británico Alistair Darling en un intento de disuadirlo de introducir un impuesto sobre bonificaciones bancarias. Mandelson respondió que Dimon debería "amenazar levemente" al canciller, y se informa que el banquero posteriormente habló con Darling. Según los reportes, Dimon señaló que JP Morgan era un gran empleador en el Reino Unido y comprador de bonos del gobierno, y amenazó con cancelar la inversión en una nueva sede de Londres.
Mandelson fue destituido como embajador estadounidense en septiembre pasado debido a revelaciones sobre su estrecha amistad con Epstein.
"Estos correos electrónicos resurgidos e informes relacionados plantean preguntas serias sobre la extensión de la relación del banco con Epstein y su conocimiento de estos vínculos", dijo Warren en su carta, que fue reportada por primera vez por Financial Times.
El exejecutivo de JP Morgan y exdirector de Barclays, Jes Staley, ha alegado previamente que se comunicó con Dimon sobre la relación del banco con Epstein. Un portavoz de JP Morgan respondió: "Nunca ocurrió tal conversación. Además, un tribunal británico ya ha calificado el testimonio de Staley como evasivo e poco confiable".
Un portavoz de JP Morgan declaró: "Cualquier asociación con el hombre fue un error y lo lamentamos, pero no habríamos continuado haciendo negocios con él si hubiéramos creído que estaba involucrado en crímenes en curso. Lo sacamos como cliente en 2013, años antes de su arresto federal por tráfico sexual y años después de que el gobierno tuviera información condenatoria que nos ocultó".
El banco estadounidense reiteró que Dimon nunca conoció a Epstein y "no estuvo involucrado en ninguna decisión sobre su cuenta", mientras que él "regularmente expresa su opinión sobre políticas malas y anti-crecimiento y tiene sus propias opiniones".
Cualquier sugerencia de que Dimon habló con Epstein o recibió consejo de él es falsa, agregó el portavoz.
Las revelaciones plantean interrogantes sobre la supervisión de las relaciones de los bancos con clientes de alto riesgo y la transparencia de los ejecutivos financieros sobre sus contactos con figuras controvertidas. La investigación legislativa podría tener implicaciones para la reputación de Dimon y para las prácticas de cumplimiento normativo en las instituciones financieras estadounidenses más grandes.



