La miniserie de siete capítulos producida por el canal ITV narra el escándalo de las escuchas telefónicas ilegales realizadas por tabloides del magnate Rupert Murdoch entre 2002 y 2012, que culminó con el cierre del periódico News of The World tras 168 años de historia. La producción, disponible en España a través de Filmin, reconstruye la investigación periodística de The Guardian que destapó el pirateo de mensajes de voz de actores, deportistas, políticos y miembros de la familia real británica.
The Hack, dirigida por Lewis Arnold y escrita por Jack Thorne, intenta recrear uno de los mayores escándalos periodísticos del Reino Unido: las escuchas telefónicas ilegales, el pirateo de mensajes de buzón de voz y la compra de información oficial llevada a cabo por investigadores privados contratados por los periódicos tabloides sensacionalistas del imperio mediático de Rupert Murdoch durante una década, según reporta El País.
La serie de siete capítulos, encargada por el canal ITV y disponible en España a través de la plataforma Filmin, se centra en cómo los tabloides obtuvieron por medios claramente ilegales información morbosa o íntima de actores, deportistas, políticos o miembros de la familia real para lograr exclusivas, vender periódicos y ganar dinero en una competición salvaje entre los medios amarillos, según la fuente. News of The World, del grupo News International de Murdoch, fue de todos ellos el que menos escrúpulos tuvo a la hora de pagar cientos de miles de libras por esas informaciones.
La producción intenta montar un circo de varias pistas en el que, en muchas ocasiones, resulta complicado seguir la trama, según el análisis. El experimento de narrar dos historias paralelas —la investigación del escándalo por el diario The Guardian y la investigación policial, nunca resuelta, del asesinato de un hachazo en la cabeza del detective privado Daniel Morgan— tienen evidentes puntos de conexión, pero no funcionan como método para explicarse mutuamente y acaban resultando tan frustrantes como una salsa que no acabara de ligar, según la crítica.
David Tennant interpreta al periodista Nick Davies, el profesional de The Guardian que más horas y esfuerzo dedicó a indagar en el escándalo, por lo que acabó siendo premiado por sus compañeros de profesión. Tennant es un actor resolutivo y creíble, pero el guion le fuerza a interpretar una serie de clichés, frases hechas y exageraciones que restan autenticidad al personaje, según la valoración. La retahíla de nombres, organismos y giros de la historia lleva a Tennant, de modo recurrente, a romper la cuarta pared y dirigirse constantemente a cámara para explicar al espectador lo que acaba de ocurrir, como si los responsables de la serie admitieran de ese modo que todo es demasiado enrevesado para seguirlo desde el sofá de casa.
Toby Jones, conocido por su interpretación de Truman Capote en Historia de un crimen, interpreta al director de The Guardian, Alan Rusbridger. El actor, junto al guion, dotan de profundidad y trascendencia a la labor del editor de un periódico serio, según la fuente. La serie muestra cómo Rusbridger debe saber cuándo abroncar y cuándo alentar a su reportero, cuándo pararle los pies y cuándo animarle a salir adelante, cómo aplacar a los poderes públicos o enfrentarse a ellos, dudar de su propia historia y aun así seguir apostando por ella.
Un momento clave de la trama es la decisión de Rusbridger de pasar todos los trastos al poderoso The New York Times y compartir la historia, con mucho más músculo para enfrentarse a un gigante como Murdoch, lo que permite que el escándalo acabe cobrando vuelo, según relata la fuente. La batalla contra Murdoch empezó a ganar tracción cuando puso su peso detrás de ella el ex primer ministro laborista Gordon Brown, él mismo víctima de los excesos de los tabloides.
La serie revela que fueron realmente las maniobras de los enemigos de Murdoch para impedir que comprara BSkyB, la plataforma digital que habría multiplicado su poder mediático, las que finalmente le doblaron el pulso. También muestra que el interés del New York Times por frenar los pies a un rival que acababa de adquirir en Estados Unidos el poderoso Wall Street Journal pesó a la hora de que el diario estadounidense entrara de lleno en el escándalo.
El 7 de julio de 2011, después de una historia de 168 años, Murdoch anunció el cierre del tabloide News of The World y el despido de sus 200 periodistas, según los hechos narrados. Varios de los personajes más relevantes de la trama acabaron en la calle, en prisión o recolocados. News International pagó indemnizaciones millonarias a las decenas de víctimas de sus hackeos.
La investigación independiente encargada por el Gobierno de David Cameron al juez Brian Levenson concluyó con la denuncia de una cultura periodística con ética fracasada y altamente tóxica, y recomendó que se estableciera por ley una nueva regulación, según la fuente. Sin embargo, los medios se negaron en banda, en aras de la libertad de expresión. Downing Street replegó velas discretamente y el asunto quedó en el cajón.
Jack Thorne, guionista de la aclamada serie Adolescencia de Netflix, es el responsable del libreto de The Hack. La producción se suma a una tradición cinematográfica de recrear grandes investigaciones periodísticas, como el caso Watergate desvelado por The Washington Post en Todos los hombres del presidente o los abusos a menores de la iglesia católica sacados a la luz por The Boston Globe en Spotlight, según contextualiza la fuente.
La serie confirma ese cliché de que todo debe cambiar para que nada cambie, según la valoración final. A pesar del escándalo, el cierre de un periódico histórico y las indemnizaciones millonarias, la regulación propuesta para evitar futuros abusos nunca se implementó, dejando el asunto archivado en los cajones del poder británico.