La multinacional británica Shell continuó bombeando petróleo a través de un oleoducto principal en Nigeria durante años a pesar de saber que causaba contaminación generalizada, según documentos internos obtenidos por la BBC. Los archivos, que incluyen correos electrónicos y presentaciones revelados en procedimientos legales en Reino Unido, muestran que un ejecutivo senior de Shell advirtió desde 2008 sobre los riesgos de seguir operando mientras el oleoducto sufría robos masivos de crudo y fallas de infraestructura, contraviniendo los propios estándares técnicos de la compañía.