Siria incauta camión con cohetes destinados a Hezbolá en Líbano
Las autoridades sirias frustraron un intento de contrabando de armas avanzadas y cohetes en la frontera con Irak, según informó el jueves la agencia estatal SANA. Un funcionario del Ministerio del Interior sirio indicó que la investigación preliminar concluyó que el cargamento estaba destinado a Hezbolá, el grupo respaldado por Irán que desde principios de marzo libra una guerra contra Israel en Líbano. El incidente refleja los esfuerzos del nuevo liderazgo sirio, que derrocó al expresidente Bashar Asad en 2024, por frenar el tráfico de armas e drogas ilícitas a través de sus fronteras.
El camión fue interceptado en la frontera siria con Irak, una de las rutas estratégicas que durante décadas han servido para abastecer a Hezbolá y otros grupos respaldados por Irán. Según reportes de la agencia estatal SANA, un funcionario anónimo del Ministerio del Interior sirio confirmó que se incautaron armas avanzadas y cohetes, aunque no especificó el tipo ni la cantidad exacta de armamento.
El nuevo gobierno sirio, encabezado por el presidente Ahmad al-Sharaa, ha intensificado las operaciones contra el contrabando en sus fronteras, particularmente con Irak y Líbano. Esta política representa un cambio significativo respecto al régimen anterior, que permitía que estas rutas funcionaran como corredores de suministro para grupos armados iraníes durante los 13 años de conflicto civil sirio.
Hezbolá rechazó categóricamente las acusaciones del gobierno sirio. A través de su oficina de relaciones con los medios, el grupo declaró que "estas afirmaciones y acusaciones no son más que narrativas fabricadas sin fundamento en la realidad". La organización ha negado repetidamente en el pasado cualquier conexión con operaciones de contrabando desde Siria.
Aunque Hezbolá estuvo presente en territorio sirio durante años, respaldando al régimen de Asad en el conflicto civil, el grupo sostiene que ya no opera en el país. Sin embargo, la incautación del camión sugiere que las rutas de suministro desde Siria hacia Líbano permanecen activas, independientemente de las negaciones de la organización.
El comando conjunto de operaciones de Irak anunció que formó un comité para investigar el contrabando y coordinará con sus homólogos en Damasco. Hasta el momento, no ha proporcionado detalles adicionales sobre el incidente.
El contexto geopolítico de esta incautación es complejo. El presidente estadounidense Donald Trump ha insistido en que Siria tome acciones militares contra Hezbolá, mientras que el presidente sirio Ahmad al-Sharaa intenta evitar que su país sea arrastrado a un conflicto regional más amplio. Esta tensión refleja los desafíos que enfrenta el nuevo liderazgo sirio: equilibrar las presiones internacionales, particularmente de Estados Unidos, con la necesidad de mantener la estabilidad interna y evitar una escalada militar que podría desestabilizar aún más la región.
La guerra entre Hezbolá e Israel, que comenzó en marzo de 2026, ha generado presiones significativas sobre Siria, que comparte frontera con Líbano y ha sido históricamente un territorio de operaciones para grupos armados iraníes. La incautación de armas destinadas a Hezbolá indica que el nuevo gobierno sirio está tomando medidas concretas para controlar el flujo de armamento, aunque la efectividad de estas operaciones en detener completamente el contrabando sigue siendo incierta.



