El sismo se registró a las 14:55:08 horas del viernes, según informó el Sismológico Nacional. El epicentro se localizó a 27 kilómetros al suroeste de Ometepec, municipio del estado de Guerrero, en la costa sur de México.
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) detectó el movimiento telúrico pero no activó la alerta pública. "El día 05 de junio de 2026 a las 14:55:08 hrs el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) detectó un sismo que no ameritó aviso de alerta porque la energía radiada por el sismo durante los primeros segundos no superó los niveles de activación", informó el servicio en sus redes sociales, según reportó El País.
A pesar de la ausencia de alerta oficial, los edificios corporativos de la capital mexicana siguieron sus protocolos internos de evacuación. Algunas plataformas privadas de alertamiento enviaron avisos a sus usuarios, lo que generó evacuaciones preventivas en diversos puntos de la ciudad.
Inicialmente no se reportaron daños materiales ni víctimas, según las autoridades. Los cuerpos de seguridad locales mantienen recorridos aéreos de prevención y protección civil para evaluar posibles afectaciones en la zona del epicentro y áreas circundantes.
La Ciudad de México se mantiene en estado de alerta debido a los recientes temporales de lluvia que han afectado la región. Además, las autoridades continúan con los trabajos de preparación en la antesala del Mundial de Fútbol, evento que se aproxima y requiere infraestructura en óptimas condiciones.
México se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, ubicada en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas. La capital mexicana ha experimentado terremotos devastadores en su historia, incluyendo los sismos de 1985 y 2017, que dejaron miles de víctimas y daños materiales significativos.
El SASMEX fue diseñado para detectar sismos y emitir alertas tempranas a la población, permitiendo segundos cruciales de anticipación antes de que las ondas sísmicas lleguen a zonas pobladas. El sistema evalúa la energía radiada en los primeros segundos del sismo para determinar si amerita activar la alerta pública. En este caso, aunque el temblor fue de magnitud 5,2 —considerado moderado—, la energía inicial no alcanzó los umbrales establecidos para la activación.


