

Un grupo de 67 supervivientes del Tifón Rai, que causó más de 400 muertes en Filipinas en 2021, presentará una demanda contra Shell en los tribunales británicos, acusando a la compañía petrolera de contribuir al cambio climático y causar daños directos a sus comunidades.
Trixy Elle, una de las demandantes, sobrevivió al devastador Tifón Rai (conocido localmente como Odette) junto con su familia, enfrentando condiciones extremas que destruyeron su hogar y su modo de vida. Ahora, ella y otros 66 sobrevivientes buscan justicia contra Shell, presentando una demanda sin precedentes que vincula directamente las emisiones corporativas con pérdidas y daños personales en el sur global.
La demanda, que será presentada ante el tribunal superior del Reino Unido en diciembre, argumenta que Shell ha violado los derechos constitucionales de los demandantes a un ambiente saludable. Los documentos internos filtrados sugieren que la compañía conocía los impactos negativos de la producción de combustibles fósiles desde hace al menos 60 años, pero continuó expandiendo su negocio.
El Tifón Rai fue el ciclón más fuerte que golpeó Filipinas en 2021, causando más de 400 muertes, desplazando a casi 3.2 millones de personas y destruyendo más de un millón de hogares. Un estudio independiente de científicos británicos concluyó que el cambio climático antropogénico ha duplicado la probabilidad de eventos climáticos extremos como este.
La demanda se basa en un informe pionero de la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas, que investigó la responsabilidad de 47 de los mayores productores de petróleo, gas y cemento. En 2022, la comisión concluyó que estos contaminadores tienen una obligación moral y legal de abordar los daños climáticos.
Mientras que los litigios climáticos contra empresas han aumentado globalmente, este caso es único por buscar compensación por daños ya ocurridos, en lugar de centrarse en riesgos futuros. Un portavoz de Shell negó tener conocimiento especial sobre el cambio climático, argumentando que este ha sido parte de la discusión pública durante décadas.
Para Trixy Elle, la demanda representa más que una compensación económica. "Mi motivación son mis hijos. No quiero que vuelvan a sufrir", declaró. Su familia continúa viviendo en Batasan, una isla que se hunde gradualmente, adaptándose a las crecientes aguas marinas.
Los expertos legales consideran que los tribunales se están convirtiendo en un nuevo campo de batalla para los sobrevivientes climáticos que buscan responsabilidad corporativa. Tessa Khan, abogada especializada en cambio climático, señaló: "Los tribunales son siempre el último recurso. Toma un coraje increíble perseguir esta opción legal".
Aunque casos anteriores de litigio climático no han logrado que las empresas paguen por daños, esta demanda podría marcar un punto de inflexión en la responsabilidad corporativa frente al cambio climático.