

SpaceX presentará en marzo ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos el borrador de su oferta pública inicial, que podría alcanzar una valoración de 1,75 billones de dólares y recaudar hasta 50.000 millones de dólares, según Bloomberg. La compañía de Elon Musk anunció simultáneamente en el Mobile World Congress 2026 de Barcelona el despliegue comercial inmediato de su servicio de conectividad satelital directa a teléfonos convencionales, eliminando las zonas muertas de cobertura en todo el planeta mediante su constelación Starlink.
La firma con sede en Starbase, Texas, espera presentar el borrador de su registro para la oferta pública de venta ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos en los próximos días, con el objetivo de empezar a cotizar en junio, según fuentes conocedoras del asunto citadas por Bloomberg. De concretarse, SpaceX adelantaría a OpenAI y Anthropic, que también planean salir a bolsa este mismo año, aunque el cumplimiento de todos los detalles de la transacción podrían retrasarla.
Con una valoración de 1,75 billones de dólares, SpaceX sería más grande que todas las empresas del índice S&P 500, excepto cinco: Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft y Amazon, superando a Meta y Tesla, empresa del propio Musk. La compañía recaudaría hasta 50.000 millones de dólares, por encima de los planes iniciales y batiendo el actual récord en poder de la petrolera saudí Aramco, que captó 29.000 millones de dólares en 2019.
En la transacción, SpaceX cuenta con el respaldo de Bank of America, Goldman Sachs, JP Morgan Chase y Morgan Stanley. La compañía está considerando una estructura accionarial de clase dual en la salida a bolsa, que potencialmente otorgaría a directivos como Musk un poder de voto adicional para tener el control final de la toma de decisiones.
Hace pocos días, dentro de la reorganización de su imperio empresarial, Elon Musk anunció la fusión de SpaceX y su start-up de inteligencia artificial xAI en una transacción en la que la nueva entidad se valoraba en 1,25 billones de dólares.
La oferta pública coincide con la aceleración de SpaceX en sus nuevos negocios vinculados a los servicios de telecomunicaciones vía satélite de Starlink y en los lanzamientos de vehículos espaciales, un camino diseñado para atraer a los inversores.
En el Mobile World Congress 2026 de Barcelona, inaugurado el lunes, Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, anunció el fin de las zonas muertas de cobertura en todo el planeta. Durante su intervención en la ponencia principal sobre el futuro de la conectividad satelital a móviles, Shotwell aseguró que la tecnología ya no es una promesa de laboratorio, sino una infraestructura lista para convertir cualquier teléfono inteligente convencional en un dispositivo satelital.
Este despliegue utiliza la constelación de Starlink como una red de torres de telefonía en el espacio, buscando garantizar que ningún usuario vuelva a encontrarse en una situación de aislamiento, independientemente de la orografía o la falta de antenas terrestres. La clave de este salto reside en la arquitectura de los nuevos satélites Starlink V3, cuyo lanzamiento masivo ha sido confirmado para este mismo año gracias a la capacidad de carga del cohete Starship.
Estos satélites están diseñados específicamente para interactuar con las frecuencias 4G y 5G que ya utilizan los teléfonos convencionales, eliminando la necesidad de adquirir hardware costoso o antenas externas. Según detalló Shotwell, la red orbital es ahora capaz de gestionar miles de conexiones simultáneas por haz de señal, permitiendo no solo el envío de mensajes de texto en situaciones críticas, sino también servicios de voz y datos básicos en tiempo real.
Michael Nicolls, vicepresidente sénior de Starlink en SpaceX, explicó que los satélites de segunda generación ofrecen hasta 20 veces más rendimiento que la primera versión, además de una capacidad significativamente mayor para soportar servicios de banda ancha y conectividad directa a teléfonos sin infraestructura terrestre. El directivo señaló que la compañía podrá lanzar más de 50 satélites en cada lanzamiento.
En el marco de la feria en Barcelona, SpaceX enfatizó que su objetivo no es desplazar a las operadoras de telecomunicaciones tradicionales, sino actuar como una capa de red invisible que rellene los huecos donde la fibra y el 5G no llegan. Esta visión de conectividad híbrida permite que los teléfonos inteligentes salten de una red terrestre a una satelital de forma automática y transparente para el usuario.
Para demostrarlo, la compañía habilitó una zona de pruebas en el Pabellón 6, denominada Nuevas Fronteras, donde se exhibe cómo la señal llega con nitidez incluso en entornos que simulan las condiciones más extremas de aislamiento geográfico. Nicolls aclaró que el satélite es complementario a las redes terrestres y permite llevar conectividad donde las redes tradicionales no pueden llegar.
Shotwell vinculó este avance con el desarrollo del futuro estándar 6G y la expansión de la inteligencia artificial física, argumentando que una sociedad verdaderamente inteligente no puede permitirse tener puntos ciegos. Al integrar los satélites en el ecosistema móvil global bajo los estándares 3GPP, SpaceX ha logrado que la conectividad satelital deje de ser un servicio de lujo para rescates marinos y pase a ser una utilidad cotidiana.
Este servicio de cobertura total comenzará su despliegue comercial inmediato en varios mercados estratégicos. Con el respaldo de una flota de casi 10.000 satélites en órbita y una tecnología de enlace directo ya validada, SpaceX, que tiene acuerdos en España con compañías como Telefónica y MasOrange, busca convertir el cielo en la red telefónica más grande del mundo.
La compañía espera que su filial Starship esté lista para lanzar una nueva constelación mejorada de satélites de Starlink a mediados de 2027. La intención pasa por iniciar los lanzamientos a mediados de 2027 para poder desplegar la nueva constelación con mayor rapidez. Así, SpaceX, que competirá con Amazon Leo, espera desplegar cerca de 1.200 satélites en los seis meses posteriores al primer lanzamiento de esta nueva generación el próximo año.
Según Nicolls, el lanzamiento del sistema Starship permitirá desplegar constelaciones más rápidamente, acelerando la cobertura global, incluyendo zonas remotas, océanos y escenarios de emergencia. Esta arquitectura híbrida permitirá conectar torres celulares con enlaces gigabit y habilitar comunicaciones incluso cuando las redes terrestres fallen.
En el Mobile World Congress 2026, ejecutivos de SpaceX, Rakuten, VEON, Telecom y LG coincidieron en que la transformación de la conectividad va en dirección hacia las redes híbridas satelital-terrestres e inteligencia artificial para brindar nuevas capacidades como conectividad directo al dispositivo.
Bumshik Hong, director ejecutivo de LG, centró su intervención en el futuro de la comunicación humana y el rol de la inteligencia artificial en la evolución de la voz como interfaz principal. Hong afirmó que pese a los avances tecnológicos, la experiencia de comunicación ha cambiado poco y ha perdido parte de su dimensión emocional, señalando que la voz sigue siendo la forma más poderosa de conexión humana.
LG ha incorporado una visión de nueva generación de experiencias basadas en inteligencia artificial contextual, capaces de reconocer emociones e interpretar situaciones para mejorar la interacción entre personas y dispositivos. Hong aseguró que la voz impulsada por inteligencia artificial permitirá liberar las manos y la vista del usuario, convirtiéndose en el centro de la experiencia digital futura.
Mickey Mikitani, director ejecutivo de Rakuten Group, aseguró que el operador debe convertirse en un ecosistema digital, pues la conectividad por sí sola dejó de ser suficiente. Rakuten construyó primero un ecosistema digital que incluye comercio electrónico, banca, pagos, servicios financieros y, posteriormente, integró la red móvil como parte de esa plataforma. Mikitani destacó la base de suscriptores y los datos como dos activos clave que deben utilizarse para generar nuevos servicios y aumentar la interacción del cliente.
Kaan Terzioglu, director ejecutivo de VEON Group, planteó que el nuevo valor de las telecomunicaciones no radica únicamente en ofrecer servicios digitales, sino en ayudar a las personas a convertirse en versiones más eficientes de sí mismas. VEON subrayó la importancia estratégica de integrar conectividad satelital en contextos críticos, citando el caso de Ucrania, donde la combinación de redes terrestres y satélite permitió mantener servicios pese a apagones y daños en infraestructura.
Roberto Nobile, director ejecutivo de Telecom, advirtió que la industria atraviesa una crisis estructural marcada por crecimiento del tráfico, inversiones crecientes y retornos limitados. Según datos compartidos por el ejecutivo, América Latina mantiene sólo un 9 por ciento de penetración 5G, debido a regulaciones complejas, altos costos de espectro y condiciones económicas inestables.
Nobile alertó que las redes actuales no son suficientes para el ecosistema digital que viene y la inteligencia artificial multiplicará el tráfico de datos, ya que no sólo los usuarios consumirán contenido, sino también las máquinas lo generarán y distribuirán automáticamente. Ante esta realidad, Nobile propuso consolidar el mercado para lograr economías de escala, colaboración entre operadores y armonización regulatoria y acceso más eficiente al espectro. El ejecutivo insistió en la necesidad de mantener reglas equitativas dentro del ecosistema digital global, señalando que no piden proteccionismo, sino igualdad de reglas para todos los actores.