Decenas de autobuses contratados por la embajada ghanesa comenzaron a dejar pasajeros en el aeropuerto OR Tambo de Johannesburgo alrededor de las 03:00 hora local (01:00 GMT) del miércoles, según reportó la BBC. Entre los pasajeros había hombres, mujeres y niños de todas las edades. Un grupo más pequeño llegó en una camioneta policial y fue mantenido separado de la mayoría de los pasajeros bajo vigilancia policial.
El Alto Comisionado de Ghana en Sudáfrica, Benjamin Quashie, confirmó que más de 800 ciudadanos ghaneses se habían registrado para la evacuación voluntaria, según informó el medio sudafricano eNCA. De este grupo inicial, 300 personas partieron el miércoles por la mañana, mientras que los ciudadanos registrados restantes aún estaban siendo evaluados y partirían en una fecha posterior, según indicaron las autoridades ghanesas a la BBC.
La repatriación se produce tras semanas de protestas contra la inmigración ilegal en ciudades sudafricanas, lo que ha generado temores de un resurgimiento de la violencia xenófoba en el país. Las manifestaciones han sido organizadas por un grupo llamado March and March, que se describe como un movimiento ciudadano por la reforma migratoria, según la BBC. Los manifestantes afirman que los migrantes ilegales están ejerciendo presión sobre los servicios públicos y han pedido al gobierno sudafricano que haga más para detenerlo.
El grupo March and March ha establecido un plazo del 30 de junio para que los inmigrantes ilegales abandonen el país. Rudolph, un ghanés que ha vivido en Sudáfrica durante 10 años y dirige un salón de belleza, dijo a la BBC que se iba debido a las recientes protestas. "Ya no es cómodo para nosotros quedarnos aquí, así que tenemos que irnos. Creo que encontraremos paz en casa", afirmó. Rudolph expresó su preocupación de que el plazo pudiera conducir a la violencia: "Las protestas comenzaron en Durban y se han escalado a otras provincias. Así que definitivamente algo malo podría suceder". Añadió que nunca regresaría a Sudáfrica.
Pocos de los pasajeros que partían quisieron hablar con periodistas, según la BBC. Todos los pasajeros fueron registrados por el personal de la embajada y del aeropuerto.
Quashie explicó a la BBC que quería garantizar la seguridad de los ciudadanos del país. "El gobierno ghanés escuchó la difícil situación de sus ciudadanos en Sudáfrica, quienes sintieron que sus vidas estaban en peligro, quienes sintieron que la actividad económica en la que estaban participando se había detenido, quienes se sintieron no bienvenidos en este país, y es responsabilidad de cada gobierno garantizar que sus ciudadanos sean atendidos tanto en casa como en el extranjero", dijo.
Según eNCA, Quashie señaló que aunque la mayoría de las personas que se iban no habían experimentado personalmente ningún peligro, se sentían inseguras en medio de las protestas antiinmigración en curso. Algunos dijeron que habían recibido amenazas de irse antes del 30 de junio. "La responsabilidad de cualquier gobierno es hacia sus ciudadanos. Tenemos una situación en la que las personas se sienten no bienvenidas. Si bien tenemos excelentes relaciones con Sudáfrica, no tuvimos otra opción que garantizar que nuestros ciudadanos estén seguros", afirmó Quashie.
Quashie indicó que actualmente hay más de 16.000 ghaneses residiendo en Sudáfrica, la gran mayoría de los cuales están allí legalmente y cumplen con las leyes locales, según eNCA. Se estima que hay 25.000 ghaneses viviendo en Sudáfrica, según la BBC.
Cuando se le preguntó qué estaban haciendo para garantizar que los migrantes ilegales de Ghana no vinieran a Sudáfrica, Quashie dijo a la BBC que tenían una estrategia de reintegración para quienes regresaban. "El gobierno está dispuesto a establecerlos en cualquier negocio que estuvieran haciendo en Sudáfrica. De alguna manera, también estamos ayudando a la economía sudafricana, porque está claro que algunos de ellos están indocumentados. Así que sacarlos de aquí les hará saber que no somos personas que toleran a personas indocumentadas en los países", explicó.
Funcionarios de inmigración dijeron que de las 300 personas que fueron procesadas durante la noche, solo 10 estaban en el país legalmente, según eNCA. "Descubrimos que muchos de ellos no cumplían con la legislación de inmigración sudafricana. Se encontraron ciertas transgresiones y, por lo tanto, tendremos que asegurarnos de que se apliquen las sanciones", dijo un funcionario.
Se espera que más ciudadanos ghaneses sean repatriados en los próximos días, según eNCA.
El desarrollo se produce en medio de un debate nacional en curso sobre la presencia y documentación de ciudadanos extranjeros en Sudáfrica, según eNCA. Algunos analistas han sugerido que el resurgimiento del sentimiento antimigrante en Sudáfrica podría estar vinculado a las elecciones locales programadas para noviembre, según la BBC.
Los organizadores de las protestas recientes han dicho que han sido pacíficas, según la BBC. Sin embargo, Sudáfrica tiene un historial de violencia xenófoba. En 2019, al menos 12 personas murieron y en 2008, 62 ciudadanos extranjeros murieron en ataques contra extranjeros en todo el país, según la BBC.
A principios de este mes, el gobierno sudafricano condenó los actos criminales dirigidos contra extranjeros, al tiempo que reconoció que el país necesitaba lidiar con la inmigración ilegal, según la BBC.


