La cantante estadounidense SZA criticó duramente el sábado a los artistas que utilizan generadores de música con inteligencia artificial como Suno, alegando que estas plataformas entrenan sus modelos con el trabajo de "las mejores y más brillantes mentes negras de compositores y productores", según publicaciones en su cuenta de Instagram. La artista, cuyas canciones aparecen en 238 modelos de IA según su propia búsqueda, calificó de "degenerados" y "repugnantes" a los músicos que apoyan esta tecnología.
SZA utilizó su cuenta privada de Instagram "notmusicatalliswear" para expresar su frustración con el uso de inteligencia artificial en la industria musical, apuntando específicamente contra el productor Diplo, a quien acusó de tener participación accionaria en Suno y de intentar entrenar la plataforma con el trabajo de artistas negros.
"Representamos el 13% de la población estadounidense pero influenciamos al mundo con nuestro sonido y perspectiva", escribió la cantante, según reportó Variety. "AÚN NO HE ESCUCHADO UNA CANCIÓN BLANCA DE IA... No tenemos protección en legislación, medicina o creatividad. Somos los más fáciles de robar. ¡NO REGALEN SU VIBRANIUM! ¡NO ENTRENEN IA CON SU GENIO!", agregó en referencia al metal ficticio de la película Pantera Negra.
En su cuenta principal de Instagram, SZA afirmó en una publicación de Stories que una búsqueda de su nombre mostró que modelos de inteligencia artificial han sido entrenados con 238 de sus canciones. "Si eres músico y apoyas esta mierda degenerada, eres REPUGNANTE y NO HAY NADA QUE PUEDAS DECIRME PARA QUE ESTO ESTÉ BIEN", escribió. "Espero que tengas la vida que mereces", añadió.
Los representantes de SZA no respondieron a las solicitudes inmediatas de comentarios de Variety. Un portavoz de Suno declinó hacer comentarios y señaló una publicación en LinkedIn del director de producto de la compañía, Jack Brody, quien escribió la semana pasada que los metadatos de entrenamiento de Suno no incluyen nombres de artistas, no pueden replicar el material con el que fueron entrenados y que Suno está intentando cada vez más mejorar la detección de suplantación de identidad.
La postura de Diplo sobre la inteligencia artificial
Aunque un representante de Diplo no respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios de Variety, el productor ha hablado positivamente sobre el uso de Suno y la inteligencia artificial. En una entrevista de abril, Diplo declaró que "no hay forma de luchar contra la IA" y que ya no necesitaba voces humanas para sus pistas porque "puedo obtener la mejor voz de la IA".
"El cliente y la accesibilidad son lo que siempre va a triunfar", dijo Diplo, según Variety. "Nunca vas a decir 'voy a elegir el arte y el trabajo duro'. Puedes hablar de eso todo lo que quieras, y a algunas personas les encantará, pero el 99% de la gente va a querer el mejor producto hecho lo más rápido, hecho lo más barato: eso es lo que es la economía estadounidense".
En una publicación posterior en X, Diplo escribió que los artistas necesitaban "adaptarse o simplemente rendirse y convertirse en conductor de Uber hasta que todos tengan un Waymo". "Sé que no es genial o elegante hablar así, pero no voy a endulzar el futuro: es lo que es", escribió. "Perdón por las malas noticias, puristas míos. Siempre se necesitará una mente y un toque humano porque la IA nunca sufrirá de trastorno bipolar y autismo como yo y otras personas creativas".
No está claro si Diplo, quien invirtió en la startup de investigación de IA Aaru a principios de este año, es efectivamente un inversor en Suno. El director ejecutivo de Suno, Mikey Shulman, dijo a principios de este mes que "algunos de los mejores artistas, productores, compositores y personas de toda la industria musical" contribuyeron a la ronda de inversión de 400 millones de dólares de la compañía, aunque los representantes de Suno se han negado a revelar qué artistas fueron. Suno actualmente está probando un modelo respaldado por Warner Music Group.
Divisiones en la industria musical sobre la inteligencia artificial
La frustración de SZA sobre la adopción de inteligencia artificial por parte de la industria musical refleja la variedad de posturas que los músicos han adoptado hacia la tecnología, que van desde el abrazo hasta la condena total. El productor Jack Antonoff el mes pasado llamó a quienes han hecho música con IA "putas sin dios" y "malos actores" que "voluntariamente se revelarán a través de la basura", según Variety.
Por el contrario, productores como Will.i.am y Timbaland han invertido en compañías de inteligencia artificial. Sony Music, que posee el sello discográfico de SZA, RCA Records, también está en litigio activo contra Suno y su competidor Udio, aunque los sellos Warner Music Group y Universal Music Group han llegado a acuerdos en sus demandas contra los generadores de música. Esos acuerdos provocaron otra demanda contra los sellos por parte de la Federación Estadounidense de Músicos.
El debate sobre el uso de inteligencia artificial en la música se centra en cuestiones de derechos de autor, compensación a los artistas originales y la naturaleza misma de la creatividad musical. Los críticos argumentan que las plataformas de IA entrenan sus modelos con música protegida por derechos de autor sin permiso ni compensación, mientras que los defensores sostienen que la tecnología democratiza la creación musical y representa una evolución inevitable de la industria.
La acusación de SZA de que las plataformas de IA se entrenan desproporcionadamente con el trabajo de artistas negros añade una dimensión racial al debate, sugiriendo que la tecnología podría estar explotando particularmente a comunidades que históricamente han sido fundamentales para la innovación musical pero que han enfrentado barreras sistemáticas para proteger y monetizar su trabajo creativo.
El conflicto entre artistas como SZA y defensores de la IA como Diplo ilustra una división fundamental en la industria sobre si la tecnología representa una amenaza existencial para los músicos o una herramienta inevitable que debe ser adoptada. Mientras continúan los litigios y el debate público, la cuestión de cómo regular y compensar el uso de material protegido por derechos de autor en el entrenamiento de IA permanece sin resolver, dejando a los artistas en una posición de incertidumbre sobre la protección de su trabajo en la era de la inteligencia artificial.