El tifón se desplazó desde Okinawa hacia el territorio continental japonés a lo largo de la semana, generando lluvias prolongadas e intensas que provocaron advertencias de deslizamientos de tierra e inundaciones de ríos, según The Guardian. Las autoridades japonesas emitieron alertas de nivel 4 para algunos ríos, señalando riesgo de desbordamiento. Este nivel es suficientemente alto para que los municipios emitan órdenes de evacuación.
El miércoles, los totales de precipitación en intervalos de tres horas alcanzaron 105 milímetros en Chiyoda, Tokio, estableciendo un récord para el mes, según la fuente. Los vientos sostenidos registrados el lunes llegaron a 130 kilómetros por hora, clasificando al fenómeno como un tifón de categoría 1, lo que causó daños y disrupciones a negocios, transporte, infraestructura y el medio ambiente.
Para el miércoles, 23 personas habían resultado heridas, 17 de ellas en Okinawa, según The Guardian. El tifón dañó 57 viviendas y provocó que 60.000 hogares perdieran el suministro eléctrico. Además, 1,52 millones de personas recibieron recomendaciones de evacuación por parte de las autoridades.
Entre los daños patrimoniales, el tifón afectó el muro exterior del Castillo de Himeji, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ubicado en el oeste de Japón, según la fuente. La velocidad máxima del viento registrada en Himeji fue de 90 kilómetros por hora, de acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón.
El tifón se ha debilitado ahora hasta convertirse en una depresión tropical y se ha desplazado hacia el este, alejándose de las islas japonesas, según The Guardian.
**Tormentas severas en los Balcanes**
Paralelamente, en los Balcanes se han emitido advertencias de tormentas eléctricas esta semana, con fuertes aguaceros, rayos y granizo esperados, según la fuente. En Bulgaria, las tormentas se han extendido por el oeste del país, incluyendo la capital, Sofía, y las regiones circundantes. Se emitieron advertencias de fuertes aguaceros y tormentas eléctricas para gran parte del área.
Cerca del pueblo de Kresna, en la región montañosa del suroeste del país, un trabajador fue alcanzado por un rayo después de que las condiciones meteorológicas se deterioraran durante la mañana del jueves, según The Guardian. Los aguaceros provocaron inundaciones generalizadas, con personas reportando viviendas y sótanos inundados. Los totales de precipitación diaria esperados para el jueves eran de 30 a 35 milímetros, con algunos totales locales posiblemente de 45 a 50 milímetros.
En Rumania, también se han emitido advertencias de tormentas eléctricas, fuertes lluvias, granizo y altas velocidades del viento, según la fuente. Las autoridades advirtieron sobre ráfagas de hasta 72 kilómetros por hora y lluvias intensas que podrían superar los 30 a 40 milímetros por hora en algunas ubicaciones.
**Implicaciones y contexto**
El tifón Jangmi representa el sexto tifón de la temporada en Japón, un país acostumbrado a enfrentar estos fenómenos meteorológicos durante los meses de verano y otoño. La emisión de alertas de nivel 4 para ríos indica la gravedad de la situación, ya que este nivel de advertencia está diseñado para permitir a las autoridades locales tomar medidas preventivas inmediatas, incluyendo evacuaciones obligatorias en áreas de alto riesgo.
El daño al Castillo de Himeji, uno de los castillos más emblemáticos y mejor preservados de Japón, subraya el impacto del fenómeno sobre el patrimonio cultural del país. El castillo, construido en el siglo XIV y ampliado en el siglo XVII, es considerado un tesoro nacional y atrae a millones de visitantes anualmente.
La recomendación de evacuación para 1,52 millones de personas refleja la escala del evento meteorológico y la preparación de las autoridades japonesas para minimizar víctimas. Aunque 23 personas resultaron heridas, la cifra relativamente baja en comparación con la magnitud del tifón sugiere que las medidas preventivas fueron efectivas.
En los Balcanes, las tormentas severas continúan representando un desafío para la región, particularmente en áreas montañosas donde las precipitaciones intensas pueden provocar deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas. El incidente del trabajador alcanzado por un rayo en Bulgaria destaca los peligros asociados con el trabajo al aire libre durante condiciones meteorológicas adversas.
Las autoridades meteorológicas en ambas regiones continúan monitoreando las condiciones y emitiendo advertencias según sea necesario para proteger a la población y minimizar daños a la infraestructura.


