Cinco candidatos permanecen en la carrera para liderar la secretaría general de la ONU cuando el mandato de António Guterres finalice el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, solo tres de ellos participaron este martes en un debate público: las latinoamericanas Rebeca Grynspan, María Fernanda Espinosa y Michelle Bachelet, según informó El País.
Los dos candidatos masculinos se ausentaron del encuentro retransmitido en directo. El expresidente de Senegal Macky Sall envió un vídeo en el que propuso una ONU reformada donde "países grandes y pequeños, del norte y el sur" participen en condiciones de igualdad, según la moderadora del evento, la periodista británica de la BBC Zeinab Badawi. El argentino Rafael Grossi, actual director general de la Organización Internacional de la Energía Atómica, declinó participar, según informó Badawi.
**Visiones compartidas sobre la crisis de credibilidad**
"Estoy de acuerdo" fue una de las frases más repetidas durante los 75 minutos de conversación, según El País. Las tres candidatas exhibieron más coincidencias que diferencias en sus propuestas sobre la dirección que debe tomar la ONU, sin presentar novedades respecto a los discursos que defendieron ante la Asamblea General a principios de mayo.
Todas coincidieron en que el gran reto es recuperar la confianza de la ciudadanía ante la crisis de credibilidad de la institución y del orden global basado en reglas en general, según el medio español. Sin mencionar específicamente ninguna guerra —ni Gaza, Irán, Sudán o Ucrania— las aspirantes subrayaron la importancia de prevenir conflictos y recuperar el papel de mediador independiente de la ONU para resolverlos.
Actualmente, este rol de interlocución entre partes enfrentadas recae principalmente en los enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump o en países como Qatar, que media para lograr un alto el fuego en Gaza, o Pakistán, que interviene en la guerra contra Irán, según El País.
**Grynspan: experiencia en negociación**
"No quiero que nadie pregunte nunca más dónde está la ONU", declaró Rebeca Grynspan, de 70 años, según El País. La costarricense subrayó que la negociación en contextos de conflicto es posible, citando como ejemplo el acuerdo del Mar Negro logrado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) cuando ella estaba al frente.
Gracias a la firma de este pacto en julio de 2022 se garantizó la exportación segura de cereales y fertilizantes desde puertos ucranios, evitando una crisis de carestía alimentaria, según el medio español.
En sus dos minutos finales, Grynspan subrayó que el "escepticismo" sobre el papel de las instituciones internacionales no debe derivar en "fatalismo", según El País. "Queremos que confiéis en nosotros", se dirigió a los jóvenes, proponiendo aumentar la participación de menores de 30 años en el sistema de Naciones Unidas, que ahora representan apenas el 4%, según remarcó.
Su ejemplo a seguir es Kofi Annan, quien fue secretario general de la ONU entre 1997 y 2006 y premio Nobel de la Paz en 2001, considerado una figura clave en la diplomacia moderna por intentar acercar la ONU a los problemas reales del mundo, según El País. "Mis padres eran refugiados de la II Guerra Mundial. Sé lo que la guerra te quita y lo que la paz hace posible", cerró su discurso, según el medio.
**Bachelet: diplomacia sin miedo**
Si a Michelle Bachelet le preguntasen dónde está la ONU, la expresidenta de Chile de 74 años tiene claro dónde estará ella si es elegida secretaria general: "No me da miedo hablar cuando tengo que hacerlo e ir adonde haga falta para dialogar", declaró según El País.
En su opinión, "un secretario general independiente, pero sin fuerza para hacer algo, se convierte en un comentador de lo que sucede", según el medio español. Por eso insistió en que la diplomacia es clave para mediar en las guerras, pero también para anticipar y prevenir conflictos. "Aunque a veces no puedes permanecer en silencio, tienes que tratar con todos actores, lo que no quiere decir que los apoyes", precisó según El País.
"La ONU no es perfecta. Pero, aunque imperfecta, la tenemos que proteger", esgrimió Bachelet en su alocución final, según el medio. "Ninguna reforma de la ONU tiene que tocar los pilares de mantener la paz y promover el desarrollo con los derechos humanos en el centro. Pongo mi experiencia al servicio de esos principios", culminó la chilena según El País.
**Espinosa: neutralidad sin indiferencia**
La ecuatoriana María Fernanda Espinosa, de 61 años, presentó su gestión como presidenta de la Asamblea General de la ONU entre 2018 y 2019 como garantía de su capacidad de mantenerse "neutral pero no indiferente frente a los conflictos", según El País. El secretario general "tiene que tener los pies en el terreno", remarcó según el medio.
"El mundo está en llamas. Pero creo que sabemos que la solución no puede ser otro eslogan, otro informe, otro comité. La ONU necesita un secretario general capaz de traer esperanza. Ese es el liderazgo que se necesita y el que yo traeré", concluyó Espinosa en sus dos minutos finales sobre el atril, según El País.
**Primera mujer al frente de la ONU**
Las tres candidatas aspiran a ser la primera mujer en liderar la ONU, que en sus 80 años de historia siempre ha estado dirigida por hombres, según El País. "Ya toca", comentó escueta Espinosa, arrancando el aplauso y vítores entre el público en el auditorio, según el medio.
Como Kofi Annan, que fue el primer africano subsahariano en ocupar el cargo, las aspirantes buscan romper otra barrera histórica en la organización, según El País.
**El proceso de selección y las probabilidades**
Por la tradicional rotación geográfica, el próximo secretario general de la ONU correspondería a América Latina y el Caribe, según El País. Esto deja al senegalés Sall con pocas probabilidades de salir elegido, según el medio.
De los cuatro candidatos restantes, el diplomático argentino Rafael Grossi cuenta con posibilidades, pero su permanencia al frente de la OIEA durante la campaña a la secretaría general ha recibido críticas por un posible conflicto de intereses, según El País.
Las tres aspirantes que debatieron este martes parten como favoritas, según el medio español. Sin embargo, Bachelet pierde opciones debido a que el nuevo Gobierno de su país le ha retirado su apoyo —mantiene el de Brasil y México— y por el propio sistema de elección, según El País.
De entre los cinco candidatos, si ninguno se retira antes, el Consejo de Seguridad de la ONU recomienda uno para que la Asamblea General lo vote en septiembre, según el medio. De los 15 miembros del Consejo, el aspirante necesita al menos nueve votos a favor y no ser vetado por alguno de los cinco países con derecho de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, según El País.
El perfil feminista y de defensora de los derechos humanos de la expresidenta chilena —fue la primera directora de ONU Mujeres entre 2011 y 2013 y posteriormente Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022— no despierta simpatías en China, Rusia y los sectores conservadores de Estados Unidos, según El País.
**Atributos en disputa**
Presencia, experiencia, valentía y diplomacia son algunos de los atributos con los que buscaron distinguirse las candidatas durante el debate, según El País. El formato fue al puro estilo de campaña electoral a unas presidenciales, aunque no es a la ciudadanía global a la que tienen que arrancar el voto, sino a los países del Consejo de Seguridad primero y la Asamblea General después, según el medio.
Así, el debate no se enfocó tanto en pedir confianza para sí mismas, sino para el sistema de Naciones Unidas y el multilateralismo en un momento en el que el orden mundial basado en reglas que emergió tras la Segunda Guerra Mundial es frágil y está en riesgo, según El País.
