Trump intensifica su ruptura con la primera ministra italiana Giorgia Meloni en vísperas de cumbre de la OTAN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un nuevo comentario humillante contra la primera ministra italiana Giorgia Meloni en redes sociales, burlándose de su supuesta obsesión hacia él con la frase "se necesita una orden de alejamiento", en la víspera de la cumbre de la OTAN que se celebra este martes en Ankara, donde ambos líderes volverán a encontrarse, según reportó El País.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un paso más en su ruptura con la primera ministra italiana Giorgia Meloni con un nuevo comentario humillante hacia ella en redes sociales, según informó El País. El ataque llega en la víspera de la cumbre de la OTAN de este martes en Ankara, donde ambos líderes volverán a verse las caras, y después de que en los últimos días Meloni se hubiera esmerado en mantener la cautela, volver a la diplomacia e intentar rehacer sus relaciones tras el anterior ataque de hace dos semanas.
La nueva mofa de Trump es especialmente insidiosa porque golpea a Meloni donde más le duele en este momento ante su opinión pública: se burla precisamente de su disposición sumisa hacia el presidente estadounidense, según el medio español. En una foto colgada en la red social Truth, aparece la primera ministra sonriendo extasiada ante Trump, aunque ni siquiera es seguro que le esté mirando a él o es un efecto de la perspectiva. Encima, el mandatario escribió una frase popular en redes sociales para hacer referencia a quien está obsesionado con alguien o perdidamente enamorado y debería tener una prohibición de aproximación: "Se necesita una orden de alejamiento".
Trump hace ya con Meloni los chistes que hasta ahora hacía con ella la oposición italiana, según El País. Ocho ministros del Gobierno italiano acudieron el pasado jueves a la fiesta de la embajada de Estados Unidos en Roma, alabando sus hamburguesas, para mandar una señal de distensión, como si todo hubiera sido un malentendido puntual entre amigos que se podía superar. Pero está claro que para Trump no es así, según la fuente.
Este nuevo ataque culmina el progresivo distanciamiento de ambos líderes desde el primero que lanzó Trump contra Meloni el pasado mes de abril, después de que la jefa de Gobierno italiana saliera en defensa del Papa, insultado por el magnate, según El País. "Pensaba que tenía valor, pero me equivoqué", dijo Trump de ella, porque en realidad la cuestión de fondo era la negativa de Italia a sumarse a la ofensiva contra Irán.
Meloni estaba entonces alejándose ya de Trump tras comprobar en las urnas, con una sonora derrota en un referéndum de reforma de la justicia, que empezaba a ser una relación radiactiva para ella, con coste electoral, según el medio. Luego ha ido ralentizando el gasto en Defensa ante la impopularidad de esa política en plena crisis energética, causada precisamente por el ataque de Estados Unidos a Irán.
El segundo acto llegó hace dos semanas, tras la cumbre de Evian del G-7, donde Meloni intentó una reconciliación, según El País. Pero a los pocos días Trump aseguró que le había "implorado" para hacerse una foto juntos y accedió porque le dio "pena". La líder ultraderechista lo negó indignada en un vídeo, dijo que Italia "no implora ante nadie" y que se había inventado todo.
La consigna del Gobierno italiano ante este nuevo ataque personal a Meloni ha sido mantener la sangre fría, pero el caso es que esa no es una de las mayores virtudes de la líder ultraderechista, según la fuente. Al contrario, no le gusta morderse la lengua y siempre ha presumido de decir las cosas a la cara y no andarse con hipocresías. Es un papel de dura, su lado más callejero de chica de barrio, que ha sacado a la luz en público en varias ocasiones.
Es máxima la expectación ante el momento en que se cruce con Trump en la cumbre de la OTAN de este martes, según El País. Porque pone a prueba la imagen de Meloni en su país, a un año de las elecciones generales y cuando los sondeos dicen por primera vez que puede perder. La primera ministra italiana se juega su credibilidad.
La ruptura del líder republicano con Meloni supone cortar el lazo con su último aliado en Europa, tras la derrota del húngaro Viktor Orbán en las elecciones de su país, según el medio español. Es toda la ultraderecha europea la que se está replanteando su relación con Donald Trump, porque ha comprobado que es totalmente imprevisible.
La líder de Hermanos de Italia era hasta ahora, o eso decía ella, la interlocutora privilegiada de Trump con la Unión Europea, se pasó todo el 2025 haciendo equilibrios para no enfrentarse a él y ha salido siempre en su defensa, según El País. Hasta le propuso para el Nobel de la Paz en enero, pero no le ha servido de nada. El magnate, que exige obediencia total, se ha cansado de sus ambigüedades, y ya mete a todos los líderes europeos en el mismo saco, no distingue matices.
Es justo en la OTAN donde este choque es más evidente, porque Trump acusa al resto de países miembros de no gastar lo suficiente en defensa, según la fuente. Exige que cada estado llegue al 5% del PIB de gasto en defensa en 2035. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, es ya probablemente el último que hace esfuerzos denodados por adular y caerle simpático a Trump, en busca de una mínima apariencia de armonía en la organización. En la cumbre de este martes tendrá que volver a ejercer sus dotes, según El País.




