Trump minimiza guerra en Irán y afirma que "no es gran cosa" para Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el miércoles que la guerra en Irán "no es gran cosa" para su país, en un nuevo intento de restar importancia a un conflicto que ha causado la muerte de al menos 13 militares estadounidenses y aproximadamente 1.700 civiles iraníes, según reportes. Trump señaló el desempeño de la bolsa de valores como evidencia de que la guerra está yendo mejor de lo esperado, pese a que el conflicto se extiende por más de tres meses sin un final a la vista.
Hablando con periodistas en la Oficina Oval, Trump afirmó que el conflicto, que ha agotado los arsenales militares e infligido dolor financiero a los estadounidenses de clase trabajadora, estaba progresando mejor de lo anticipado, según reportó The New York Times. El mandatario dijo estar "muy orgulloso" de lo que llamó un "desvío" hacia Irán.
"Tenemos el mercado de valores más alto de la historia con un conflicto militar en curso, o una guerra —algunas personas lo llaman guerra, algunas personas lo llaman militar— no es gran cosa para nosotros", dijo Trump, según la fuente. "Tenemos un gran ejército. No es gran cosa para nosotros".
Trump también hizo afirmaciones falsas sobre la economía doméstica, según el reporte. El presidente afirmó que "los costos estaban bajando" para los consumidores y citó a "grandes personas financieras" que, según él, le habían asegurado que debido a que los planes de jubilación 401(k) estaban subiendo, "todos están ganando mucho dinero", según The New York Times.
Las declaraciones representan el último intento de Trump de cambiar la narrativa sobre un conflicto que prometió conduciría a una victoria rápida y decisiva después de que Estados Unidos se uniera a una campaña de bombardeos con Israel el 28 de febrero, según la fuente.
Sin embargo, la guerra se ha prolongado por más de tres meses sin un final a la vista, según el reporte. El conflicto ha causado la muerte de al menos 13 miembros del servicio estadounidense y un estimado de 1.700 civiles iraníes, según The New York Times.
A medida que los objetivos de la guerra se han vuelto más difíciles de alcanzar, Trump se ha mostrado cada vez más desdeñoso de la impopularidad del conflicto y de los dolores económicos que está causando a los estadounidenses en las gasolineras y supermercados, según la fuente.
El conflicto ha agotado los arsenales militares estadounidenses e infligido dolor financiero a los estadounidenses de clase trabajadora, según el reporte de The New York Times. Los efectos económicos del conflicto se han sentido particularmente en los precios de la gasolina y los alimentos, áreas que afectan directamente el bolsillo de los ciudadanos comunes.
La postura del presidente contrasta con la realidad sobre el terreno y los costos humanos y económicos del conflicto. Mientras Trump señala el desempeño del mercado de valores como indicador de éxito, los estadounidenses enfrentan presiones económicas en su vida diaria debido a la guerra.
La guerra comenzó cuando Estados Unidos se unió a Israel en una campaña de bombardeos contra Irán el 28 de febrero de 2026, según The New York Times. En ese momento, Trump prometió una victoria rápida y decisiva, pero el conflicto ha superado los tres meses de duración sin señales claras de resolución.
Las implicaciones de las declaraciones de Trump son significativas. Al minimizar públicamente un conflicto que ha costado vidas estadounidenses e iraníes, y que continúa generando costos económicos para los ciudadanos, el presidente busca controlar la percepción pública de una guerra que no ha cumplido con las expectativas iniciales de una resolución rápida. La estrategia de señalar indicadores económicos selectivos, como el mercado de valores, mientras ignora el impacto en los precios al consumidor, representa un intento de mantener el apoyo público pese a la prolongación del conflicto.




