

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, a aceptar las condiciones de Rusia para poner fin a la guerra durante una tensa reunión en la Casa Blanca el pasado viernes, donde le advirtió que Vladimir Putin podría 'destruir' Ucrania si no acepta entregar la región del Donbás, según fuentes familiarizadas con el encuentro.
La reunión entre Trump y Zelenski, calificada como 'constructiva' por el presidente ucraniano, estuvo marcada por momentos de alta tensión, según revelan múltiples fuentes diplomáticas. Durante el encuentro, Trump llegó incluso a arrojar mapas del frente ucraniano y a maldecir constantemente, insistiendo en que Zelenski debía entregar toda la región del Donbás a Putin, según informó el Financial Times.
Según la televisión estatal ucraniana Suspilne, Zelenski admitió el domingo que existe el riesgo de que fuercen a Ucrania a aceptar un acuerdo territorial desfavorable: "Está claro que si a Ucrania la obligan a comerse lo que le pongan en la mesa, es decir, un mal acuerdo territorial, es obvio que lo siguiente será solucionar lo demás sin nosotros".
La propuesta rusa, transmitida a través de Trump, contempla que Ucrania entregue toda la región de Donetsk (parte del Donbás) a cambio de algunas áreas en las regiones de Jersón y Zaporiyia, parcialmente ocupadas por Rusia. Sin embargo, Zelenski indicó que esta propuesta "no es todavía suficientemente clara" y rechazó de plano la posibilidad de ceder territorio que Ucrania no haya perdido en el campo de batalla.
El exjefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, fue contundente este lunes en Barcelona durante el foro World In Progress: "En mi opinión, Trump y Vladímir Putin tienen un acuerdo desde su encuentro en Alaska [el pasado agosto], y Trump es el encargado de que Zelenski lo acepte". Borrell recordó las duras palabras que supuestamente expresó Trump al mandatario ucraniano: "Si Putin quiere, os destruirá".
El primer ministro polaco, Donald Tusk, también expresó su preocupación el domingo en redes sociales: "Ninguno de nosotros debe presionar a Ucrania en lo que a concesiones territoriales se refiere. Todos debemos presionar para que detenga su agresión. El apaciguamiento nunca fue un camino para una paz duradera y justa".
Por su parte, Trump negó el domingo que reclamara a Zelenski aceptar concesiones de ningún tipo y afirmó que la reunión en la Casa Blanca fue "muy interesante y cordial". El presidente estadounidense recalcó a través de redes sociales que la guerra debería terminar ya, sugiriendo que la mejor opción sería congelar el conflicto donde actualmente se encuentra la línea del frente: "Es el momento de parar la carnicería y sellar un acuerdo. Deben parar donde están, que cada uno proclame la victoria, que la Historia decida".
Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, recordó este lunes que la posición de Putin es que no aceptará una tregua que congele el frente porque supondría mantener tropas ucranias en provincias que Rusia considera anexionadas legítimamente. El Kremlin negó hoy un cambio en su postura sobre el cese de los combates y las concesiones territoriales de cara a la próxima cumbre en Budapest entre Putin y Trump.
Según explicó Zelenski, el encargado de transmitir los designios de Putin a la delegación ucrania en Washington fue Steve Witkoff, el enviado especial de Trump para las relaciones con Rusia. El mandatario ucraniano expuso a Witkoff que la anexión de las provincias ucranias a Rusia, a partir de los referendos ilegales de 2022, es papel mojado.
Zelenski también recordó que el presidente ucraniano no tiene potestad para decidir cambios en las fronteras del país. Como advirtió el pasado agosto el ministro de Justicia, German Galushchenko, cualquier modificación de la soberanía territorial ucrania requiere de aprobaciones parlamentarias con mayoría cualificada y de una resolución vinculante del Tribunal Supremo.
La cumbre que tienen previsto celebrar en Budapest en las próximas semanas Putin y Trump también fue tratada en la reunión de la Casa Blanca. Zelenski transmitió a Trump que Hungría no es el mediador adecuado porque el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, es el principal aliado de Rusia en la Unión Europea. Pese a ello, Zelenski se mostró predispuesto a participar en la reunión de Budapest si se le invita, aunque Trump apuntó que esta opción no estaba de momento en la agenda.
En cuanto a la cuestión prioritaria para el equipo ucraniano, la venta de armamento estadounidense para Ucrania, en especial los misiles de largo alcance Tomahawk, no tuvo la relevancia deseada en el diálogo con Trump porque el presidente republicano lo descartó, alegando que se trataría de una escalada de la tensión con Rusia innecesaria. Zelenski sí pudo plantear a la parte estadounidense un acuerdo para que los aliados europeos de la OTAN adquieran en el medio plazo 25 baterías de misiles antiaéreos Patriot.
Ante la difícil situación diplomática, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado este lunes que el viernes se celebrará en Londres con Zelenski una nueva cumbre de la llamada coalición de voluntarios, una treintena de países aliados de Ucrania encabezados por el Reino Unido, Francia y Alemania. Macron insistió en que Ucrania y los europeos deben estar presentes en cualquier negociación que afecte a sus destinos.
La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, declaró este lunes que Trump es sincero en su intento de poner fin a la guerra en Ucrania, pero advirtió que las conversaciones que excluyan a Ucrania y Europa no serán concluyentes: "También estamos trabajando para convencer a nuestros aliados de todo el mundo de que nada puede salir de estas reuniones si Ucrania o Europa no participan".
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, anunció que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) enviará próximamente 70 generadores a Ucrania para ayudar a afrontar la llegada del invierno a la población en medio del conflicto con Rusia.
En un nuevo giro de sus declaraciones, Trump afirmó este lunes que "cualquier cosa puede pasar" en la guerra en Ucrania: "Ucrania podría ganarla, no creo que lo haga, pero podría", dijo al ser preguntado, mostrando una vez más la volatilidad de sus posiciones respecto al conflicto.