El presidente estadounidense Donald Trump llegará esta semana a Pekín para una cumbre de dos días con el presidente chino Xi Jinping, en un momento de debilidad diplomática tras una serie de reveses en Ucrania, Gaza, la OTAN, Groenlandia, Irán y Líbano, según reporta The Guardian. Trump busca desesperadamente un éxito diplomático que exhibir internamente, pero enfrenta la cumbre desde una posición comprometida, necesitando que Xi prometa no armar a Irán si se reanuda el conflicto total y que ayude a mantener abierto el estrecho de Ormuz como parte de un posible acuerdo de paz.