El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu lanzaron el 28 de febrero de 2026 una ofensiva militar contra Irán basada en la certeza de eliminar al líder supremo Ali Jamenei, repitiendo los mismos errores de juicio que llevaron al fracaso de la inteligencia israelí el 7 de octubre de 2023 y a la guerra de aniquilación en Gaza, según un análisis publicado por Le Monde. La operación, cuya conducción se ha mostrado errática, sustituye la eliminación de líderes identificados por una política coherente.