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Tucker Carlson y Marjorie Taylor Greene abandonan el Partido Republicano de EE.UU. por desacuerdos con Trump

El ex presentador de Fox News Tucker Carlson y la ex representante republicana Marjorie Taylor Greene anunciaron recientemente su salida del Partido Republicano, según reportó The Guardian. Ambas figuras, que fueron destacados defensores de Donald Trump, rompieron con el partido debido a desacuerdos con la guerra del presidente contra Irán y lo que consideran su priorización de asuntos exteriores sobre problemas domésticos como la inflación y los altos precios de la gasolina, según la fuente.

INTERNACIONAL26 JUN 2026

La defección de dos de las figuras más prominentes de la derecha estadounidense expone divisiones profundas dentro del Partido Republicano que podrían debilitar sus perspectivas en las elecciones de medio término y más allá, según Geoffrey Kabaservice, director de estudios políticos del Niskanen Center en Washington.

Tanto Carlson como Greene tuvieron enfrentamientos con el presidente Trump durante su segundo mandato, pero la ruptura definitiva fue provocada por la guerra de Trump con Irán y su enfoque en política exterior en lugar de preocupaciones domésticas, según la fuente. Aunque ambos han declarado que no apoyarán a los demócratas, su salida señala fracturas significativas en el partido.

El establishment republicano ha descartado a la pareja como descontentos, mientras que Trump los ha atacado con sus insultos habituales, llamando a Greene una traidora y a Carlson una "persona de bajo coeficiente intelectual", según el reporte.

**Acusaciones de antisemitismo y críticas a Israel**

Otros comentaristas conservadores han afirmado que las críticas de ambos provienen de animosidad contra Israel, según la fuente. Greene fue la primera miembro republicana del Congreso en referirse a las acciones de Israel en Gaza como un "genocidio", mientras que Carlson ha acusado a Trump de traicionar al pueblo estadounidense al permitir que Israel lo empujara a la guerra con Irán, según el artículo.

Las críticas de Carlson a Israel, que llegaron después de una entrevista condescendiente con el influencer nacionalista blanco Nick Fuentes, han provocado acusaciones de antisemitismo que él ha negado, según la fuente.

**Potenciales candidatos presidenciales para 2028**

Aunque la excentricidad de Greene dificulta tomarla en serio —quien puede olvidar sus diatribas contra "la policía gazpacho de Nancy Pelosi"— tanto Greene como Carlson merecen consideración como potenciales contendientes presidenciales para 2028, según Kabaservice. Su fuerza política radica en su influencia con la facción "America first" (Estados Unidos primero) del Partido Republicano, en oposición a la facción Maga dominada por Trump, según el análisis.

Aunque Trump pudo mantener ambas facciones en coalición durante mucho tiempo, representan visiones del mundo diferentes que corresponden a encarnaciones históricas distintas del conservadurismo estadounidense, según la fuente.

**Las dos facciones: "America First" versus "Maga"**

El Comité America First fue el principal grupo de presión en 1940-1941 que hizo campaña contra la entrada de Estados Unidos en la guerra en Europa, según el artículo. Aunque comenzó como un movimiento no partidista, "America first" se asoció con el nacionalismo populista y el antisemitismo de portavoces como Charles Lindbergh, según la fuente.

Trump, al revivir la etiqueta "America first" para su campaña de 2016, recurrió a una corriente profunda y persistente en la cultura política estadounidense que teme enredarse en las guerras y agravios de otros países, ve a los inmigrantes con sospecha y hostilidad, y desconfía de la política exterior internacionalista como un proyecto que beneficia a las élites en lugar del pueblo estadounidense, según Kabaservice.

Carlson, quien ha articulado la posición de los conservadores "America first" en términos que habrían sido reconocibles para aislacionistas de mediados del siglo XX como el senador Robert Taft, comprensiblemente se siente traicionado por la decisión de Trump de ir a la guerra contra Irán, según el análisis.

Sin embargo, el eslogan político más resonante de Trump —"Make America great again" (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo)— mira hacia diferentes eras del conservadurismo distintas del aislacionismo anterior a la Segunda Guerra Mundial, según la fuente. Trump rara vez define exactamente cuándo cree que Estados Unidos experimentó la grandeza que ha prometido recuperar, según el artículo.

Pero cuando se le presiona, invoca, primero, el período de expansión militar e industrial estadounidense a finales del siglo XIX y principios del XX, y segundo, las décadas después del final de la Segunda Guerra Mundial cuando nacieron los baby boomers como el propio Trump, según la fuente.

**Nostalgia por la Edad Dorada y los años 50**

Los partidarios Maga de Trump han expresado nostalgia por la Edad Dorada de Estados Unidos, cuando la base industrial en auge del país estaba en gran medida protegida de la competencia extranjera y los aranceles eran la principal fuente de ingresos para el gobierno federal, según el reporte. Pero finales del siglo XIX también marcó el inicio del imperialismo estadounidense, con la anexión de Filipinas después de la guerra hispano-estadounidense, una acción aplaudida por Rudyard Kipling en su poema de 1899 "Take Up the White Man's Burden" (Asume la carga del hombre blanco), según la fuente.

Trump cree que una nación fuerte debe dominar a las más débiles y tomar los recursos y territorio que requiera para su propia grandeza, según el análisis.

La "Doctrina Donroe" de Trump hace eco de la reivindicación de hegemonía regional estadounidense de la Doctrina Monroe del siglo XIX, y su apoyo a Rusia contra Ucrania evoca la creencia de esa era de que las grandes potencias podían mantener la paz respetando las esferas de influencia de cada una, según la fuente. Trump comparte el desprecio de los partidarios de "America first" por las alianzas y las responsabilidades globales de Estados Unidos. Pero Maga no es un credo aislacionista, como han demostrado las acciones de Trump en Venezuela e Irán, según el artículo.

Los años 50 son la década que marca la utopía perdida de Estados Unidos en la mente de muchos partidarios de Maga, según la fuente. De hecho, una encuesta de 2024 encontró que aproximadamente el 70% de los republicanos piensan que la cultura y el estilo de vida de Estados Unidos han cambiado para peor desde los años 50, en comparación con solo el 30% de los demócratas que dicen lo mismo, según el reporte.

Los republicanos de ambas facciones, Maga y "America first", expresan nostalgia por lo que consideran que fue una época de patriotismo, religiosidad y prosperidad creciente para los trabajadores de cuello azul que sostenían a sus familias, según la fuente. Sus críticos, como era de esperar, acusan que quieren devolver a Estados Unidos a una era en que las minorías eran en gran medida invisibles, los gays y lesbianas estaban en el armario y las posibilidades de las mujeres estaban mayormente restringidas al matrimonio y la maternidad, según el artículo.

Pero Trump también disfruta el recuerdo de una época en que Estados Unidos era por mucho la nación más poderosa y no era tímido en usar su poder para ordenar el mundo a su gusto, lo que nuevamente difícilmente describe la visión aislacionista de "America first", según la fuente.

**Incoherencia carismática y futuro del partido**

"Nunca lo entendí", dijo Carlson sobre Maga en una entrevista reciente en podcast, según el reporte. "Creo que había un fuerte deseo latente en los corazones de muchos estadounidenses de mejorar el país... pero era impreciso por diseño", según sus declaraciones.

La incoherencia carismática de Trump —y la influencia moderadora de sus asesores más tradicionalmente republicanos durante su primer mandato— le permitió encubrir las contradicciones entre Maga y "America first", según Kabaservice. Pero es poco probable que cualquier otro candidato presidencial republicano para 2028 —y ciertamente no JD Vance— pueda mantener unidas estas facciones con algo parecido al éxito de Trump, según el análisis.

"He sido un defensor consistente durante 35 años del Partido Republicano", dijo Carlson a sus entrevistadores, según la fuente. "Y si yo estoy fuera, entonces creo que muchas otras personas están fuera", agregó.

**Implicaciones para las elecciones de medio término y 2028**

Los partidarios de "America first" desilusionados pueden abstenerse de participar en las elecciones de medio término, particularmente si la inestabilidad en Medio Oriente continúa siendo un lastre para la economía, según el artículo.

No es imposible imaginar a Carlson o Greene intentando retomar el control del Partido Republicano en 2028, o incluso creando algún tipo de tercer partido populista-aislacionista, según la fuente. Pero también es bastante concebible que el odio compartido hacia la izquierda continúe manteniendo unidos a los republicanos a pesar de sus desacuerdos faccionales, según el análisis de Kabaservice.

La ruptura de dos figuras tan prominentes de la derecha estadounidense plantea interrogantes sobre la cohesión futura del Partido Republicano y su capacidad para mantener unida una coalición cada vez más fragmentada entre visiones contradictorias del papel de Estados Unidos en el mundo y su identidad nacional.

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