Ucrania ataca 11 buques rusos más en el Mar de Azov en nueva ofensiva contra la flota fantasma
Ucrania reportó el martes haber atacado otros 11 buques rusos en el Mar de Azov durante operaciones nocturnas, elevando a 116 el número de embarcaciones rusas golpeadas en los últimos nueve días. Los objetivos incluían cinco petroleros, cinco cargueros y un remolcador, según informó Robert Brovdi, comandante de fuerzas de drones de Kyiv, conocido por su alias "Magyar". La campaña busca debilitar la denominada "flota fantasma" rusa y limitar los suministros de combustible hacia Crimea controlada por Moscú.
Las operaciones de ataque ucraniano contra la navegación rusa en el Mar de Azov se han intensificado significativamente en los últimos días. Según Robert Brovdi, comandante de fuerzas de drones de Kyiv, los ataques del martes apuntaron específicamente a cinco buques tanque, cinco cargueros y un remolcador. El objetivo declarado es dañar la infraestructura de transporte marítimo rusa y reducir el flujo de combustible hacia los territorios controlados por Rusia en Crimea.
La magnitud de la campaña es considerable. Ucrania afirma haber golpeado 116 buques rusos en el Mar de Azov durante los últimos nueve días, según reportes de Kyiv. El sábado anterior, Ucrania reportó haber atacado 21 petroleros rusos en una sola operación, descrita como uno de los mayores ataques con drones contra la navegación rusa desde el inicio de la guerra.
La agencia Reuters reportó que la navegación en el área permanecía restringida el martes, citando fuentes sin identificar. Esta restricción refleja el impacto operativo de los ataques ucranianos sobre el tráfico marítimo en la región.
Ucrania ha ampliado significativamente su capacidad de producción de drones y ha dirigido cada vez más ataques contra la infraestructura energética rusa, incluyendo refinerías de petróleo. Estas operaciones buscan interrumpir los medios de producción rusos mientras trasladan la guerra al territorio ruso, afectando directamente a la población civil rusa.
Kyiv también ha intensificado los ataques en territorios más profundos de Rusia con mayor frecuencia, expandiendo el alcance geográfico de sus operaciones militares.
Ante los ataques, Rusia ha comenzado a buscar alternativas. El Ministerio de Agricultura de Rusia informó el martes que está trabajando en redirigir los envíos de granos desde el Mar de Azov debido a los ataques ucranianos en la región. "Se están elaborando rutas de envío alternativas en colaboración con agencias relevantes y la comunidad empresarial", señaló el ministerio en un comunicado.
Las autoridades rusas insistieron en que las exportaciones continuarán a pesar de la situación. "La situación en el Mar de Azov no afectará el suministro de alimentos del mercado interno ni nuestras capacidades de exportación", declaró el ministerio, añadiendo que "la logística de suministro será redirigida si es necesario".
Sin embargo, las autoridades rusas no han confirmado públicamente si existen restricciones oficiales al tráfico en el Mar de Azov, lo que genera incertidumbre sobre el alcance real del impacto operativo de los ataques ucranianos.
La campaña ucraniana refleja una estrategia más amplia de Kyiv para degradar la capacidad logística y energética rusa. Al atacar la "flota fantasma" —buques utilizados por Rusia para evadir sanciones internacionales y transportar petróleo— Ucrania busca interrumpir tanto el suministro de combustible como las exportaciones de granos rusas, dos pilares económicos críticos para Moscú.
El aumento en la frecuencia y escala de estos ataques demuestra la creciente capacidad operativa ucraniana en el dominio de la guerra de drones, así como la vulnerabilidad de las líneas de suministro marítimas rusas en el Mar de Azov. La respuesta rusa de buscar rutas alternativas sugiere que los ataques están teniendo un impacto económico y logístico medible, aunque Moscú intenta minimizar públicamente sus consecuencias.




