Las fuerzas ucranianas ejecutaron un ataque con misiles de crucero contra una planta militar en la ciudad rusa de Cheboksary, ubicada a más de 900 kilómetros de la línea del frente, según anunció el presidente Volodymyr Zelensky el 10 de junio de 2026. El ataque, que utilizó misiles FP-5 Flamingo, representa una escalada en la capacidad de Ucrania para golpear objetivos en el interior profundo de Rusia, mientras ambos países intercambiaron cientos de drones en operaciones nocturnas que dejaron al menos dos muertos en territorio ucraniano.