Hace tres semanas, la policía de Nuuk, la capital de Groenlandia, entró en alerta tras la aparición de un hombre estadounidense mayor, vestido con un elegante traje negro, que intentaba que los groenlandeses firmaran una peculiar petición. Clifford E. Stanley, de 86 años, explicó en una entrevista que su misión era presentar una oferta a los residentes de Groenlandia: si aceptaban unirse a Estados Unidos, recibirían 200,000 dólares cada uno. Stanley, quien ha pasado su vida vendiendo hipotecas, bienes raíces e ideas ambiciosas, describió su propuesta como un 'trabajo de ventas'. Anteriormente, Stanley intentó vender valores en Arabia Saudita y explorar la posibilidad de que Estados Unidos ocupara Mongolia. También desarrolló un plan para construir un canal de un billón de dólares a través de las montañas del Cáucaso, aunque finalmente lo descartó por ser demasiado costoso.


