Los políticos de la Unión Europea acordaron una nueva regulación que permitirá a las autoridades nacionales realizar redadas en hogares para ejecutar órdenes de deportación, detener a migrantes indocumentados hasta 30 meses y crear centros de retorno fuera del territorio europeo. La medida, acordada el lunes en negociaciones entre el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, busca aumentar las deportaciones de personas sin derecho a permanecer en la UE, actualmente en apenas 20%, pero ha generado críticas por asemejarse a las prácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos bajo la administración Trump.