Unión Europea declara insostenible el desequilibrio comercial con China y estudia nuevas medidas de defensa
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Unión Europea declara insostenible el desequilibrio comercial con China y estudia nuevas medidas de defensa

La Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, celebró este viernes un debate de orientación sobre medidas para contrarrestar la sobrecapacidad industrial china que amenaza el mercado europeo, en un contexto de déficit comercial superior a 360.000 millones de euros. Bruselas declaró que la situación actual es insostenible y requiere una respuesta más robusta, mientras Pekín amenaza con represalias contundentes si se aprueban herramientas proteccionistas.

INTERNACIONAL29 MAY 2026

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presidió este viernes un debate de orientación con su equipo de comisarios centrado en las medidas que estudia proponer en las próximas semanas o meses para contrarrestar lo que algunos Estados miembros consideran una sobrecapacidad industrial de China que amenaza el mercado, la competitividad y los empleos europeos, según informó la Comisión Europea.

Consciente de la suspicacia de Pekín y de la fuerte división entre los Veintisiete sobre la materia, el Ejecutivo europeo no ha querido confirmar que entre la batería de medidas que se barajan haya herramientas específicas que el Gobierno chino ya se ha anticipado a rechazar por proteccionistas. Sin embargo, Bruselas es enfática en que la situación es insostenible y requiere de un refuerzo de los instrumentos comunitarios para combatir las distorsiones del mercado.

La situación actual de las relaciones comerciales y de inversión no es sostenible. A medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones exigirán una respuesta más robusta y coherente, dijo la Comisión Europea en un escueto comunicado tras la reunión, que se alargó toda la mañana del viernes, según informó El País.

El debate a puerta cerrada ha venido precedido de intensas negociaciones entre socios europeos y filtraciones a la prensa sobre las posibles medidas contempladas. El pasado fin de semana, un grupo de países liderados por Francia hicieron circular un documento de trabajo en el que pedían a Bruselas estrechar la vigilancia sobre las prácticas comerciales desleales y afinar sus instrumentos de defensa comercial, sobre todo las investigaciones y los controles, para combatir el exceso de capacidad industrial sistémico y estructural de algunas potencias, según El País. El nombre de China no figuraba explícitamente en el papel, pero sí estaba en la mente de todos.

El vicepresidente de la Comisión Europea responsable de la estrategia industrial, el francés Stéphane Séjourné, ha insistido estos días en la necesidad de un reequilibrio comercial con China, en un contexto de déficit superior a 360.000 millones de euros. Creo que aún hay margen para mantener un diálogo constructivo con China, pero no podemos permitir que Europa sea víctima de una estrategia depredadora que está destruyendo nuestra industria. Se necesitan nuevas herramientas, nuevas medidas y una nueva voluntad política, dijo en declaraciones al diario Politico de cara a la reunión del viernes, según El País.

La posición europea, no obstante, no es unánime. Países como Alemania, con fuertes intereses comerciales con China, ya se han distanciado de posibles medidas por las que Pekín amenaza con responder con contundencia. La ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, que también ha estado de visita en China esta semana, aseguraba el miércoles desde Pekín que cualquier medida que la Unión Europea imponga a China no debe perjudicar a las exportaciones europeas a ese país.

Miles de empresas alemanas dependen de poder exportar al gran mercado chino, dijo tras una reunión con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, según ha recogido Bloomberg. Por ello, en Bruselas abogamos por un enfoque equilibrado: medidas de protección eficaces que, al mismo tiempo, mantengan la apertura a las exportaciones, agregó Reiche según El País.

También España ha manifestado sus reservas. Significativo es que, aunque figura como firmante del documento de trabajo que denunciaba el exceso de capacidad chino, el Gobierno español se distanciara en los pasados días de esa posición, alegando que solo se había discutido a nivel técnico pero que carecía aún del respaldo político firme, según El País.

Entendemos que la Unión Europea debe dar un paso al frente, y eso significa que debemos dialogar de igual a igual con China y Estados Unidos, dijo al respecto el vicepresidente primero y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, el jueves en Berlín. Debemos colaborar con las autoridades chinas. Tenemos que intentar, a través de este diálogo, reducir el desequilibrio bilateral, un enorme desequilibrio bilateral que tenemos con China en materia de comercio, agregó según El País.

La cautela no es baladí: Pekín ha dejado claro que responderá de forma contundente, como ya hizo ante las amenazas arancelarias de Estados Unidos, si ve amenazados sus intereses. Yuyuan Tantian, una cuenta en la red social Weibo asociada a la televisión estatal china CCTV, ha asegurado este viernes que Pekín responderá sin falta a la herramienta de sobrecapacidad de la Unión Europea, según El País. El perfil es un vehículo habitual de este medio controlado por el Gobierno para difundir la postura oficial.

La cuenta critica el giro proteccionista de la Unión Europea en materia comercial, que ve más bien como resultado de la combinación entre el prolongado declive de la industria europea y el cabildeo de grupos con intereses creados, según El País. La cuenta asegura, con información exclusiva de una fuente conocedora del asunto, que China tomará medidas de respuesta. No son simples advertencias verbales, advierte. China podría iniciar investigaciones antidiscriminatorias y pesquisas sobre la seguridad de las cadenas industriales y de suministro en relación con determinadas prácticas europeas.

El perfil recuerda también que el Ministerio de Comercio ya anunció esta semana su intención de responder con firmeza si se perjudican los intereses nacionales de China y los derechos e intereses de sus empresas. Si la Unión Europea insiste en promover la llamada herramienta contra la sobrecapacidad China actuará de inmediato y adoptará medidas integrales de represalia. China no es ajena a las fricciones comerciales ni les teme, y llegará hasta el final si es necesario, sostiene la cuenta de Weibo según El País.

El lenguaje contundente que ha esbozado Pekín estos últimos días frente a la propuesta que se debate en Bruselas recuerda también al que precedía a cada réplica china frente a los cañonazos de la Casa Blanca. Y al que ha usado Pekín para responder a otras medidas de la Unión Europea, como los aranceles impuestos por Bruselas en 2024 a las importaciones de coches eléctricos chinos: al poco, Pekín adoptó medidas arancelarias teledirigidas contra sectores como el del brandy, el cerdo y los lácteos europeos, consideradas ampliamente como una respuesta frente a Bruselas, según El País.

China seguirá de cerca las acciones de la Unión Europea y adoptará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos, aseguraba el jueves, en la misma línea, Mao Ning, portavoz china de Exteriores, que censuró cómo la Unión Europea se escuda bajo distintos términos, reducción de riesgos, disminución de la dependencia o desequilibrio comercial, cuando en realidad se trata de proteccionismo, según El País.

A largo plazo solo perjudicarán los intereses de los consumidores europeos, aumentarán los costes de las empresas y debilitarán la competitividad de la industria europea, señalaba Ning. Y pedía a la Unión Europea contextualizar sus relaciones comerciales con China y cumplir su compromiso con el libre comercio, según El País.

Las tensiones por el debate de este viernes coinciden con la segunda visita de una delegación de eurodiputados a China desde 2018, tras un periodo de tensas relaciones y sanciones cruzadas. La comitiva, de la que forman parte 12 parlamentarios de distintas sensibilidades políticas, tenía previsto tratar con distintas autoridades chinas las crecientes asimetrías en las relaciones económicas, entre otros asuntos, según el comunicado oficial citado por El País.

La delegación traía de Bruselas el debate sobre cómo enfrentarse al desequilibrio comercial con China, que ha sido intenso esta semana. El jueves, los ministros de Industria de los Veintisiete mantuvieron en la capital comunitaria el primer debate sobre la Ley de Aceleración Industrial presentada en marzo por la Comisión Europea. La normativa prevé introducir una cláusula de preferencia europea en las licitaciones públicas y ayudas estatales para algunos sectores estratégicos como la automoción, el acero, aluminio, cemento y tecnologías limpias, según El País.

Mientras tanto, la confianza empresarial europea en China muestra señales contradictorias. El 68 por ciento de las empresas europeas en China asegura que hacer negocios en el país asiático se volvió más difícil en 2025, aunque algunos indicadores muestran una leve mejora tras varios años de deterioro continuo, según la Encuesta de Confianza Empresarial 2026 de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China, informó la agencia EFE.

El sondeo, elaborado con datos recabados entre enero y abril de este año, apunta a que la intensidad del deterioro se moderó por primera vez desde el fin de la política china de cero covid, pero advierte de que la confianza empresarial sigue siendo frágil y de que persisten obstáculos estructurales en ámbitos como el acceso al mercado, la regulación, la competencia desigual o los controles a la exportación, según EFE.

La proporción de empresas que afirmó que el entorno de negocios se volvió más difícil bajó cinco puntos porcentuales respecto al informe anterior, pero supone el quinto año consecutivo en que una mayoría expresa ese diagnóstico, según EFE. La Cámara destaca también algunas mejoras parciales. Así, el porcentaje de firmas que asegura haber perdido oportunidades de negocio por barreras regulatorias o de acceso al mercado descendió nueve puntos, hasta el 54 por ciento, mientras que el de las que considera que existe igualdad de trato con las empresas chinas aumentó cuatro puntos, hasta el 60 por ciento.

Asimismo, el 17 por ciento de los encuestados se mostró optimista sobre sus perspectivas de rentabilidad en los próximos dos años, cinco puntos más que un año antes, y el porcentaje de compañías que considera que el entorno se ha vuelto más politizado cayó al 47 por ciento, cinco puntos menos, según EFE.

Pese a ello, la Cámara subraya que la desaceleración de la economía china es todavía la principal preocupación para las empresas europeas: un 57 por ciento cree que afectará negativamente a su actividad futura en el país. A ello se suman la competencia insostenible en algunos sectores, las ambigüedades regulatorias, las exigencias de localización, los problemas de propiedad intelectual y las dificultades para transferir datos o descarbonizar operaciones, según EFE.

El informe también refleja la creciente sensibilidad de las empresas a las tensiones geopolíticas y comerciales. Un 35 por ciento prevé verse afectado por las tensiones entre China y la Unión Europea, mientras que un 32 por ciento afirma que su empresa o sus proveedores ya han sufrido el impacto del régimen chino de controles a la exportación. Además, un 22 por ciento teme que más materiales o bienes queden sujetos en el futuro a esas restricciones, según EFE.

China fue señalada como uno de los tres principales destinos globales de inversión actual por el 53 por ciento de los encuestados, la cifra más baja registrada por este indicador, y el 45 por ciento afirmó que ya ha ajustado o está considerando ajustar su estrategia de inversión en el país, según EFE.

Consciente de las suspicacias dentro y fuera de la Unión Europea, la Comisión no ha ahorrado en cautela. El enfoque general sigue siendo la reducción de riesgos, no la desconexión. China es un socio fundamental, y el compromiso y el diálogo continuarán, ha aseverado este viernes la Comisión Europea según El País. El debate continuará en las próximas semanas, tanto a nivel del G-7 en la próxima cita en Evian, Francia, en junio, como con los líderes europeos en el Consejo Europeo a mediados de mes.

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29 may 2026
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presidió este viernes un debate de orientación con su equipo de comisarios centrado en las medidas que estudia proponer en las próximas semanas o meses para contrarrestar lo que algunos Estados miembros consideran una sobrecapacidad industrial de China que amenaza el mercado, la competitividad y los empleos europeos, según informó la Comisión Europea.

Consciente de la suspicacia de Pekín y de la fuerte división entre los Veintisiete sobre la materia, el Ejecutivo europeo no ha querido confirmar que entre la batería de medidas que se barajan haya herramientas específicas que el Gobierno chino ya se ha anticipado a rechazar por proteccionistas. Sin embargo, Bruselas es enfática en que la situación es insostenible y requiere de un refuerzo de los instrumentos comunitarios para combatir las distorsiones del mercado.

La situación actual de las relaciones comerciales y de inversión no es sostenible. A medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones exigirán una respuesta más robusta y coherente, dijo la Comisión Europea en un escueto comunicado tras la reunión, que se alargó toda la mañana del viernes, según informó El País.

El debate a puerta cerrada ha venido precedido de intensas negociaciones entre socios europeos y filtraciones a la prensa sobre las posibles medidas contempladas. El pasado fin de semana, un grupo de países liderados por Francia hicieron circular un documento de trabajo en el que pedían a Bruselas estrechar la vigilancia sobre las prácticas comerciales desleales y afinar sus instrumentos de defensa comercial, sobre todo las investigaciones y los controles, para combatir el exceso de capacidad industrial sistémico y estructural de algunas potencias, según El País. El nombre de China no figuraba explícitamente en el papel, pero sí estaba en la mente de todos.

El vicepresidente de la Comisión Europea responsable de la estrategia industrial, el francés Stéphane Séjourné, ha insistido estos días en la necesidad de un reequilibrio comercial con China, en un contexto de déficit superior a 360.000 millones de euros. Creo que aún hay margen para mantener un diálogo constructivo con China, pero no podemos permitir que Europa sea víctima de una estrategia depredadora que está destruyendo nuestra industria. Se necesitan nuevas herramientas, nuevas medidas y una nueva voluntad política, dijo en declaraciones al diario Politico de cara a la reunión del viernes, según El País.

La posición europea, no obstante, no es unánime. Países como Alemania, con fuertes intereses comerciales con China, ya se han distanciado de posibles medidas por las que Pekín amenaza con responder con contundencia. La ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, que también ha estado de visita en China esta semana, aseguraba el miércoles desde Pekín que cualquier medida que la Unión Europea imponga a China no debe perjudicar a las exportaciones europeas a ese país.

Miles de empresas alemanas dependen de poder exportar al gran mercado chino, dijo tras una reunión con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, según ha recogido Bloomberg. Por ello, en Bruselas abogamos por un enfoque equilibrado: medidas de protección eficaces que, al mismo tiempo, mantengan la apertura a las exportaciones, agregó Reiche según El País.

También España ha manifestado sus reservas. Significativo es que, aunque figura como firmante del documento de trabajo que denunciaba el exceso de capacidad chino, el Gobierno español se distanciara en los pasados días de esa posición, alegando que solo se había discutido a nivel técnico pero que carecía aún del respaldo político firme, según El País.

Entendemos que la Unión Europea debe dar un paso al frente, y eso significa que debemos dialogar de igual a igual con China y Estados Unidos, dijo al respecto el vicepresidente primero y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, el jueves en Berlín. Debemos colaborar con las autoridades chinas. Tenemos que intentar, a través de este diálogo, reducir el desequilibrio bilateral, un enorme desequilibrio bilateral que tenemos con China en materia de comercio, agregó según El País.

La cautela no es baladí: Pekín ha dejado claro que responderá de forma contundente, como ya hizo ante las amenazas arancelarias de Estados Unidos, si ve amenazados sus intereses. Yuyuan Tantian, una cuenta en la red social Weibo asociada a la televisión estatal china CCTV, ha asegurado este viernes que Pekín responderá sin falta a la herramienta de sobrecapacidad de la Unión Europea, según El País. El perfil es un vehículo habitual de este medio controlado por el Gobierno para difundir la postura oficial.

La cuenta critica el giro proteccionista de la Unión Europea en materia comercial, que ve más bien como resultado de la combinación entre el prolongado declive de la industria europea y el cabildeo de grupos con intereses creados, según El País. La cuenta asegura, con información exclusiva de una fuente conocedora del asunto, que China tomará medidas de respuesta. No son simples advertencias verbales, advierte. China podría iniciar investigaciones antidiscriminatorias y pesquisas sobre la seguridad de las cadenas industriales y de suministro en relación con determinadas prácticas europeas.

El perfil recuerda también que el Ministerio de Comercio ya anunció esta semana su intención de responder con firmeza si se perjudican los intereses nacionales de China y los derechos e intereses de sus empresas. Si la Unión Europea insiste en promover la llamada herramienta contra la sobrecapacidad China actuará de inmediato y adoptará medidas integrales de represalia. China no es ajena a las fricciones comerciales ni les teme, y llegará hasta el final si es necesario, sostiene la cuenta de Weibo según El País.

El lenguaje contundente que ha esbozado Pekín estos últimos días frente a la propuesta que se debate en Bruselas recuerda también al que precedía a cada réplica china frente a los cañonazos de la Casa Blanca. Y al que ha usado Pekín para responder a otras medidas de la Unión Europea, como los aranceles impuestos por Bruselas en 2024 a las importaciones de coches eléctricos chinos: al poco, Pekín adoptó medidas arancelarias teledirigidas contra sectores como el del brandy, el cerdo y los lácteos europeos, consideradas ampliamente como una respuesta frente a Bruselas, según El País.

China seguirá de cerca las acciones de la Unión Europea y adoptará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos, aseguraba el jueves, en la misma línea, Mao Ning, portavoz china de Exteriores, que censuró cómo la Unión Europea se escuda bajo distintos términos, reducción de riesgos, disminución de la dependencia o desequilibrio comercial, cuando en realidad se trata de proteccionismo, según El País.

A largo plazo solo perjudicarán los intereses de los consumidores europeos, aumentarán los costes de las empresas y debilitarán la competitividad de la industria europea, señalaba Ning. Y pedía a la Unión Europea contextualizar sus relaciones comerciales con China y cumplir su compromiso con el libre comercio, según El País.

Las tensiones por el debate de este viernes coinciden con la segunda visita de una delegación de eurodiputados a China desde 2018, tras un periodo de tensas relaciones y sanciones cruzadas. La comitiva, de la que forman parte 12 parlamentarios de distintas sensibilidades políticas, tenía previsto tratar con distintas autoridades chinas las crecientes asimetrías en las relaciones económicas, entre otros asuntos, según el comunicado oficial citado por El País.

La delegación traía de Bruselas el debate sobre cómo enfrentarse al desequilibrio comercial con China, que ha sido intenso esta semana. El jueves, los ministros de Industria de los Veintisiete mantuvieron en la capital comunitaria el primer debate sobre la Ley de Aceleración Industrial presentada en marzo por la Comisión Europea. La normativa prevé introducir una cláusula de preferencia europea en las licitaciones públicas y ayudas estatales para algunos sectores estratégicos como la automoción, el acero, aluminio, cemento y tecnologías limpias, según El País.

Mientras tanto, la confianza empresarial europea en China muestra señales contradictorias. El 68 por ciento de las empresas europeas en China asegura que hacer negocios en el país asiático se volvió más difícil en 2025, aunque algunos indicadores muestran una leve mejora tras varios años de deterioro continuo, según la Encuesta de Confianza Empresarial 2026 de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China, informó la agencia EFE.

El sondeo, elaborado con datos recabados entre enero y abril de este año, apunta a que la intensidad del deterioro se moderó por primera vez desde el fin de la política china de cero covid, pero advierte de que la confianza empresarial sigue siendo frágil y de que persisten obstáculos estructurales en ámbitos como el acceso al mercado, la regulación, la competencia desigual o los controles a la exportación, según EFE.

La proporción de empresas que afirmó que el entorno de negocios se volvió más difícil bajó cinco puntos porcentuales respecto al informe anterior, pero supone el quinto año consecutivo en que una mayoría expresa ese diagnóstico, según EFE. La Cámara destaca también algunas mejoras parciales. Así, el porcentaje de firmas que asegura haber perdido oportunidades de negocio por barreras regulatorias o de acceso al mercado descendió nueve puntos, hasta el 54 por ciento, mientras que el de las que considera que existe igualdad de trato con las empresas chinas aumentó cuatro puntos, hasta el 60 por ciento.

Asimismo, el 17 por ciento de los encuestados se mostró optimista sobre sus perspectivas de rentabilidad en los próximos dos años, cinco puntos más que un año antes, y el porcentaje de compañías que considera que el entorno se ha vuelto más politizado cayó al 47 por ciento, cinco puntos menos, según EFE.

Pese a ello, la Cámara subraya que la desaceleración de la economía china es todavía la principal preocupación para las empresas europeas: un 57 por ciento cree que afectará negativamente a su actividad futura en el país. A ello se suman la competencia insostenible en algunos sectores, las ambigüedades regulatorias, las exigencias de localización, los problemas de propiedad intelectual y las dificultades para transferir datos o descarbonizar operaciones, según EFE.

El informe también refleja la creciente sensibilidad de las empresas a las tensiones geopolíticas y comerciales. Un 35 por ciento prevé verse afectado por las tensiones entre China y la Unión Europea, mientras que un 32 por ciento afirma que su empresa o sus proveedores ya han sufrido el impacto del régimen chino de controles a la exportación. Además, un 22 por ciento teme que más materiales o bienes queden sujetos en el futuro a esas restricciones, según EFE.

China fue señalada como uno de los tres principales destinos globales de inversión actual por el 53 por ciento de los encuestados, la cifra más baja registrada por este indicador, y el 45 por ciento afirmó que ya ha ajustado o está considerando ajustar su estrategia de inversión en el país, según EFE.

Consciente de las suspicacias dentro y fuera de la Unión Europea, la Comisión no ha ahorrado en cautela. El enfoque general sigue siendo la reducción de riesgos, no la desconexión. China es un socio fundamental, y el compromiso y el diálogo continuarán, ha aseverado este viernes la Comisión Europea según El País. El debate continuará en las próximas semanas, tanto a nivel del G-7 en la próxima cita en Evian, Francia, en junio, como con los líderes europeos en el Consejo Europeo a mediados de mes.

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