Cientos de familias venezolanas comenzaron a sepultar a sus seres queridos durante el fin de semana tras los terremotos más mortíferos que ha sufrido el país en más de un siglo, que dejaron más de 1.700 muertos. En un cementerio de Caracas, la capital, decenas de servicios fúnebres se sucedieron mientras los restos de las víctimas, muchos de ellos atrapados durante días bajo los escombros, eran finalmente entregados a sus familias.
Los terremotos que sacudieron Venezuela han cobrado la vida de más de 1.700 personas, según reportó The New York Times, convirtiéndose en los sismos más letales que ha experimentado el país en más de cien años. Durante el fin de semana, las familias venezolanas, aún desorientadas y angustiadas, comenzaron el doloroso proceso de enterrar a sus muertos.
El domingo, cientos de familiares y amigos peregrinaron hacia un extenso cementerio en las montañas con vista a Caracas para dar el último adiós a madres y padres, hijos y abuelos: venezolanos de todas las edades y condiciones sociales unidos por la tragedia, según el medio estadounidense.
Entre las víctimas identificadas se encuentra una joven reina de belleza de 26 años cuyo sueño de convertirse en Miss Venezuela quedó truncado. También murió una madre cuyo cuerpo fue descubierto entre los escombros cubriendo los cuerpos de sus dos hijos, de 6 y 12 años. Otro de los fallecidos era un hombre que había sido deportado a Venezuela desde Estados Unidos apenas horas antes de que el terremoto golpeara el país.
Las escenas en el cementerio reflejaban la magnitud de la catástrofe. La tierra recién removida marcaba las vastas filas de lápidas. Las cuatro capillas del cementerio estaban repletas de dolientes que entraban y salían en turnos para acomodar docenas de servicios fúnebres que se celebraban simultáneamente.
El hedor de la muerte llenaba el aire, un recordatorio sombrío de cuánto tiempo habían permanecido atrapados los cuerpos de muchas víctimas entre las ruinas, según describió The New York Times.
La magnitud de la tragedia ha comenzado a tomar forma conforme las autoridades y equipos de rescate continúan recuperando cuerpos de los edificios colapsados. Los terremotos han dejado una marca indeleble en la historia reciente de Venezuela, superando en número de víctimas mortales cualquier sismo registrado en el país durante el último siglo.
Las familias afectadas enfrentan ahora no solo el duelo por sus seres queridos, sino también la incertidumbre sobre la reconstrucción de sus vidas y comunidades devastadas por los sismos. La respuesta de emergencia continúa mientras las autoridades trabajan para contabilizar el número total de víctimas y desaparecidos, así como para proporcionar asistencia a los miles de personas que quedaron sin hogar.