Kerry George Sheron murió en el hospital cuatro días después del incidente ocurrido el 20 de mayo, según informó la policía de Escondido el domingo por la noche. El ataque se produjo en plena luz del día frente a su residencia, ubicada en la intersección de East Mission Avenue y Buchanan Street, una propiedad que durante años exhibió banderas estadounidenses, insignias militares y carteles de apoyo a Trump.
La policía de Escondido respondió a un reporte de agresión alrededor de las 14:00 horas del 20 de mayo. Los oficiales encontraron a Sheron "sufriendo lesiones significativas", según el comunicado policial. Un transeúnte que intervino durante el ataque también resultó herido, aunque su identidad no ha sido revelada.
Sheron fue transportado a un hospital local en condición crítica y falleció el 24 de mayo. La causa y manera de muerte están pendientes de determinación por el médico forense, según las autoridades.
Thomas Caleb Butler fue arrestado pocas cuadras después del incidente, tras supuestamente huir a pie. El sospechoso, detenido sin derecho a fianza, fue arrestado bajo sospecha de intento de asesinato, abuso de ancianos, amenazas criminales y agresión. Butler se declaró inocente en la corte antes de la muerte de Sheron.
El fiscal adjunto del distrito de San Diego, Ross Garcia, describió el ataque como no provocado durante una comparecencia el viernes. "Fue un solo golpe en la mandíbula", dijo Garcia a reporteros. "La víctima luego cae al suelo, y hay golpes subsecuentes en el área de la cabeza de la víctima".
La policía de Escondido indicó el lunes que "el caso está en proceso de ser presentado a la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de San Diego, que está revisando las circunstancias para determinar si los cargos serán modificados". La oficina del fiscal de distrito no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de la BBC el jueves.
Butler realizó su primera comparecencia judicial el viernes pasado, declarándose inocente de intento de asesinato y otros cargos. Está programado que regrese a la corte el 3 de junio.
Según amigos de Butler citados por medios estadounidenses, el sospechoso padecía trastorno de estrés postraumático severo y paranoia intensa tras su carrera en la Marina de Estados Unidos. The California Post reportó que Butler "se sienta en su habitación y piensa que todos vienen a por él", según un amigo, y que a pesar de tomar medicación, su condición se estaba deteriorando. "Este es el tipo que juega con Legos y cosas de Star Wars", dijo supuestamente el amigo de Butler.
La esposa de Sheron, María García, expresó a CBS 8 que creía que el ataque estaba políticamente motivado. "Intentó matar a mi esposo, ¿sabes?", dijo. "Es terrible. No sé qué tipo de odio... qué corazón, el corazón negro". García añadió: "A muchas personas no les gustan las banderas. No sé por qué. Yo apoyo a Estados Unidos. Mi esposo es veterano".
Amigos y vecinos se reunieron el lunes frente a la casa de Sheron en Escondido, donde ondearon una bandera y sostuvieron carteles notificando a los transeúntes de su muerte, según reportó el San Diego Union-Tribune.
Jim Gillie, amigo de toda la vida, dijo al periódico que las banderas estadounidenses, insignias militares y carteles pro-Trump de Sheron habían estado en exhibición fuera de la casa durante años, a pesar de incidentes de vandalismo. "Kerry era un partidario de Trump, pero era un patriota primero, y cuando la gente venía y le lanzaba cosas anti-Trump, no dejaba que le molestara", dijo Gillie. "Simplemente decía: 'Tienen derecho a la libertad de expresión, y yo también'".
La policía de Escondido señaló que aún no han identificado un motivo para el ataque. El teniente Stewart también indicó que "no han desarrollado evidencia para apoyar esa conclusión" respecto a una posible motivación política, según las fuentes.
Una recaudación de fondos en línea organizada por la familia de Sheron ha recaudado más de 47.000 dólares (34.800 libras esterlinas) para gastos funerarios y conmemorativos, costos de viaje y necesidades familiares inmediatas. La familia describió la muerte de Sheron como una "tragedia desgarradora". "Su pérdida ha devastado a nuestra familia más allá de las palabras", dijeron.
La propiedad de Sheron había sido objeto de quejas y vandalismo durante años debido a su prominente decoración política, según reportes locales. La casa se había convertido en un punto de referencia local, conocida como la "Casa Trump" de Escondido.
Las autoridades continúan investigando las circunstancias del ataque mientras la oficina del fiscal de distrito revisa si modificará los cargos contra Butler tras el fallecimiento de Sheron. El caso permanece bajo investigación activa.

