

El presidente chino, Xi Jinping, ha realizado su primera declaración pública tras la operación militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Sin mencionar directamente a Estados Unidos, Xi denunció que "las prácticas de unilateralismo y de intimidación hegemónica están afectando gravemente al orden internacional", según informó la agencia estatal china Xinhua.
El líder chino, que rara vez señala de forma expresa a ningún Estado o mandatario en sus alocuciones, emitió este lunes un mensaje cuidadosamente calibrado durante una reunión con el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, celebrada en Pekín. Sus palabras reflejan la postura de China ante lo que Xi denomina un mundo que vive "una superposición de cambios y turbulencias".
"Todos los países deben respetar el derecho de otros pueblos a elegir de manera independiente su propio camino de desarrollo, y acatar el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas", expresó Xi, según la lectura oficial del encuentro ofrecida por Xinhua. "Las grandes potencias, en particular, deben dar ejemplo".
El presidente chino subrayó que tanto su país como Irlanda "apoyan el multilateralismo y abogan por la equidad y la justicia internacionales". Ambos han reclamado "reforzar la coordinación y la cooperación en los asuntos internacionales, salvaguardar conjuntamente la autoridad de las Naciones Unidas y promover que el sistema de gobernanza global avance hacia una dirección más justa y razonable", siempre según la lectura de Pekín.
Las declaraciones de Xi se producen tras la operación militar estadounidense del pasado sábado, cuando fuerzas especiales de EE.UU. capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York, donde el mandatario venezolano comparecerá ante un tribunal.
La posición de China resulta especialmente delicada, ya que ha sido uno de los principales aliados económicos y políticos del régimen de Maduro. Pekín es el primer acreedor de la deuda venezolana, socio comercial preferente y principal comprador del petróleo del país sudamericano.
La última actividad pública de Maduro antes de su captura fue precisamente una reunión con Qiu Xiaqi, enviado especial de Xi Jinping para Asuntos Latinoamericanos, celebrada el viernes en el palacio presidencial de Miraflores. "La unión perfecta, a toda prueba y a todo momento. Siempre victoriosos", se le escuchó decir a Maduro mientras estrechaba la mano de Xiaqi al final del encuentro que duró más de tres horas, según recogió la agencia EFE.
Desde la intervención militar estadounidense, el Ministerio de Exteriores chino ha mostrado un rechazo frontal al "comportamiento hegemónico" de Washington y ha exigido la "liberación inmediata" de Maduro y su esposa. "China expresa su profunda conmoción y condena enérgicamente el uso temerario de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un Estado soberano y las acciones dirigidas contra el presidente de otro país", expresó la Cancillería china el sábado.
El domingo, Pekín reclamó "garantizar la seguridad personal del presidente Maduro y de su esposa", su liberación inmediata y que Estados Unidos detenga "las acciones destinadas a subvertir el régimen venezolano".
El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, también se ha pronunciado, señalando que Pekín no puede aceptar que ningún país actúe como "juez del mundo" tras la captura de Maduro. "La soberanía y la seguridad de todos los países deben estar plenamente protegidas por el derecho internacional", añadió durante una reunión en la capital china con su homólogo paquistaní, Ishaq Dar.
Este lunes, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, reiteró la postura de Pekín sobre el ataque a Venezuela y pidió de nuevo la liberación inmediata del mandatario latinoamericano. "China está profundamente preocupada por la captura de Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos y sigue de cerca la situación de seguridad", dijo en una comparecencia rutinaria.
"La cooperación entre China y Venezuela es una cooperación entre Estados soberanos, amparada por el derecho internacional y las leyes de ambos países", añadió Lin. "Independientemente de cómo evolucione la situación política en Venezuela no cambiará la voluntad de la parte china de profundizar la cooperación pragmática en todos los ámbitos entre ambos países".
El portavoz extendió su mensaje de apoyo a toda la región: "China apoya firmemente el estatus de América Latina y el Caribe como zona de paz [...] se opone al uso o a la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, y rechaza que fuerzas externas interfieran en los asuntos internos de los países latinoamericanos bajo cualquier pretexto".
La relación económica entre China y Venezuela es significativa. Según datos recogidos por medios internacionales, China compró a Caracas en 2024 bienes por valor de aproximadamente 1.600 millones de dólares, siendo casi la mitad de las compras petróleo crudo. Bloomberg señala que Pekín se convirtió en un financiador clave para Caracas, con más de 60.000 millones de dólares en préstamos respaldados por petróleo, mientras que Forbes sitúa en hasta 19.000 millones de dólares las devoluciones pendientes.
La incursión estadounidense en Venezuela ha generado incertidumbre en el sector petrolero venezolano. Preguntado directamente en rueda de prensa por países como China y su interés en el petróleo venezolano, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró: "Estamos en el negocio del petróleo. Vamos a vendérselo. No vamos a decir que no vamos a dárselo. (...) Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países, muchos de los cuales ya lo están usando".
Algunos analistas internacionales han señalado que la ofensiva de Washington, la más directa en América Latina en décadas, amenaza el avance de la influencia china en la región, la cual se ha ido consolidando a través de inversiones, comercio e infraestructura. Estados Unidos ha considerado desde hace tiempo la presencia de China como una amenaza para sus intereses y seguridad en lo que tradicionalmente ha considerado su "patio trasero".
China, junto con Rusia y Colombia, convocó de emergencia al Consejo de Seguridad de la ONU este 5 de enero, donde Pekín afirmó que Trump "pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos" con la captura de Maduro.
La crisis venezolana ha puesto de manifiesto las tensiones geopolíticas entre las grandes potencias, con China defendiendo el principio de no injerencia en asuntos internos de otros países, mientras Estados Unidos justifica su intervención como una operación para restaurar la democracia en Venezuela.